sábado, 8 de diciembre de 2012

La generacion de los niños, adolescentes y jóvenes (4)


Siguiendo con la coherencia expositiva del trabajo sobre las generaciones, presentamos todavía otra generación, la generación de los niños, adolescentes y jóvenes más jóvenes, es decir los nacidos pongamos aproximadamente entre 1988/90 y 2003/05. Tienen ahora mismo, año más-año menos, de 7 a 24 años. Todavía es muy pronto para saber cómo será esta generación, pues muchos de ellos están viviendo ahora mismo sus experiencias juveniles que marcarán el estilo generacional (hipótesis que seguimos). Conocemos de cerca esta generación, pues se trata de la generación de nuestros hijos, de sus amigos de escuela y asociaciones en las que participan y, en definitiva, los adolescentes y jóvenes que tienen como padres a representantes de nuestra generación, así que estamos viviendo muy cerca estas experiencias generacionales, aunque sea desde esta percepción de padre / madre (siempre este hecho puede distorsionar un poco la visión).

Como rasgo quizás específico que puede estar marcando estos años a esta generación está el hecho que viven o vivirán sus años adolescentes y juveniles ya en estos tiempos de crisis económica. Ha cambiado absolutamente el optimismo y las facilidades anteriores en todos los niveles de la sociedad y se viven unos tiempos muy duros. No sabemos si este hecho puede alterar las experiencias juveniles, quizás falta perspectiva para afirmarlo, pero en todo caso quizás puede dar un enfoque más realista, centrando la importancia en la dispoosición de recursos personales, y dando más releváncia que nunca a la formación. Quiero creer algunas cosas de estos jóvenes: que serán más vocacionales, al tener más información, y que entenderán más la cultura del trabajo y del trabajo bien hecho.

Para ellos es natural la tecnología, ya han nacido en medio de ella: son los niños/as de la "play station", la "nintendo" y la "wii", para seguir con este estilo juguetón también de fiestas de cumpleaños de "Chiquipark". A los más jóvenes se les ha denominado como "nativos digitales", para ellos la tecnología forma parte de su entorno de forma natural. La tecnología en sí no tiene por qué ser buena o mala. Debemos ver en los videojuegos, según nos dicen los expertos, un ámbito donde tomar decisiones rápidas, ver las consecuencias de las decisiones, corregir, adaptarse .... Y en el caso de fracaso se vuelve a comenzar la partida y ningún problema: Intentarlo, fracasar y volver, una estrategia y otra, enfoque a resultados ... Son características todas ellas de la emprendeduría y el liderazgo. Serán estos jóvenes mejores emprendedores y líderes? La tecnología es tan natural que muchos ya tienen el ordenador en la escuela o en la universidad como herramienta habitual, y no digamos el "smartphone" para sms, "Tweets", "WhatsApp", etc. Esta naturalidad puede suponerles como una vacunación frente al fetichismo tecnológico, y tal vez la constatación de la mayor inadecuación del sistema educativo basado exclusivamente en el "power point" de transmisión de información por parte del profesor. Tal vez se vaya dando la recuperación de la tradición magisterial. Quizás proyecte una parte de mis deseos, pero parece que hoy ya no es tan importante retener la información, ya que está fácilmente al acceso y es potencialmente actualizable, sino que pasa a ser más relevante la experiencia de cómo interpretarla y como usarla. Así pasan a ser más importantes las competencias que la retención de la información.

Por otra parte esta generación en la escuela ha vivido de cerca el fenómeno de la inmigración, pues ha compartido aulas con los hijos de la inmigración de aquellos años de bonanza, de las aulas de acogida, etc. Esta mayor comprensión de las diferencias de culturas, diferentes tipos de personas, puede darles seguramente una mayor apertura y comprensión de la diferencia, la diferencia real. También más sensibilidad a todas las formas de discriminación. Muchos han vivido y deben de estar viviendo, el esfuerzo de sus padres, por la situación de crisis actual, ... También muchos han vivido y están viviendo en tipologías diferentes de familia: padres separados, vivir con un progenitor que tiene otra pareja, etc ... Otros provienen de situaciones de adopción internacional que fue muy frecuente y numerosa sobre todo hace unos años años. Todas estas situaciones son terreno abonado para las problemáticas de vínculos afectivos, pero también seguramente la semilla para una mayor solidez y madurez personal a largo plazo. Es lo que los psicólogos llaman resiliencia. Seguro que ésta será una generación más resiliente que la generación inmediatamente anterior.

Se les insiste como nunca, en todos los ámbitos, en la cultura del esfuerzo, en la importancia del liderazgo y la emprendeduría. Esto puede orientar el futuro profesional de muchos, toda vez que el sector público, si no cambian las cosas, podrá absorber pocos representantes a corto y medio plazo. Han visto modelos de éxito absoluto y se han reflejado en ellos: Messi, el Barça (o el Madrid, que nadie lo tome mal), modelos de excelencia deportiva. Esto lleva a valorar la importancia del deporte, pero también del talento, del sentido de equipo, de la colaboración y del trabajo colectivo. Son valores muy positivos pero habrá que ver cómo se canalizan en la vida social. Si pueden transformar estos modelos de éxito exterior en éxito interior encontrarán un estilo generacional novedoso, en cambio si se reflejan en la parte de éxito material y superficial no aportarán mucha novedad ... Dependerá también de cómo se den al mismo tiempo variables que ahora desconocemos, como por ejemplo cuál será la evolución de la situación económica y cómo será su inserción en la sociedad.

En definitiva estos jóvenes son aún más inmediatistas, lo que les puede hacer centrarse más y más en el aquí y ahora, y dar más importancia a la autenticidad, a lo genuino, quizás vuelvan a valorar lo que les viene de su propia tradición. Es pronto para poderlo afirmar, sin embargo, eso sí, se han acostumbrado a vivir en ambientes y con personas diferentes. Tienen, por tanto, natural conciencia del multiculturalismo y de la diferencia. Saben que sociedad no es uniforme, que hay problemas, que hay grupos, minorías, dificultades, ... Esto puede generar actitudes de respeto, de búsqueda de una mayor justicia, de pacificación, también de valoración de la propia tradición, o puede ser también que, en algunos casos, pueda llevar a problemas de identidad. No lo sabemos, pero en todo caso parece un terreno idóneo para una mayor búsqueda personal. Por eso queremos suponer que buscarán tener una mayor conciencia frente a las situaciones y una mayor competencia personal para abordarlas. Se formularán tal vez más preguntas relevantes, y pedirán respuestas más auténticas. Nos gustaría que fuera así, aunque ya he comentado que debe haber una parte de proyección nuestra.

Continuaremos con otras generaciones después de algunas entradas sobre otros temas.

viernes, 30 de noviembre de 2012

La generación de los jóvenes (3)


Finalizamos la descripción del perfil generacional de los jóvenes mayores, perfil generacional que estamos exponiendo en las últimas entradas:

En los estudios que se hacen sobre estos jóvenes hay algunos tópicos, por ejemplo el tópico que debido a la crisis económica esta generación se habría quedado a vivir en casa hasta ser mayores, pasados ​​los 30 años. Tuvimos la ocasión de hablar de este tema con el sociólogo Dr. Salvador Cardús, que explicaba que este hecho de la emancipación tardía ya viene de generaciones anteriores y es explicable por otras causas y no sólo por la crisis actual. Otro tópico es que se dice y se repite es que será la primera generación que vivirá peor que las generaciones de sus predecesores. Podemos preguntarnos: ¿Es ésto seguro? No lo sabemos, ya que tienen más acceso a todo tipo de recursos e información, que podrán aportarles calidad, y los jóvenes más activos podrán ser mucho más creativos, especialmente cuando gire el ciclo económico. Tampoco los modelos de enriquecimiento de algunos representantes de generaciones anteriores, basados ​​en "estirar més el braç que la màniga", no son un buen modelo a imitar. ¿Seguro que eso era vivir mejor? Por otra parte creemos que hay generaciones que objetivamente lo han tenido peor.

Por otra parte todos los elementos de las formas de vinculación social postmoderna o propias de la sociedad líquida (Bauman) o del "homo sentiens" (Lacroix) están naturalmente bien representados en esta generación. Esto se manifiesta por ejemplo en las formas de participación en la vida colectiva a través de identificaciones más emocionales (conciertos en directo, partidos de fútbol, ​​..) que tradicionales (pueblo, barrio ...), o bien en la búsqueda de experiencias emocionales intensas, en la preponderancia del presente, en las relaciones personales más condicionales, etc ... Esto daría para un tratamiento específico más detallado.

Es seguro una generación más audiovisual y televisiva que lectora. El Dr. Miquel Tresserras lo expresaba en una conferencia al inicio de curso anterior en la URL cuando comparaba esta generación con la de mayo del 68. Esta generación tiene menos referentes culturales, tiene mucha formación, como decíamos, pero posiblemente es más especializada que generalista, más basada tal vez en la fascinación por la novedad que en los referentes de la tradición. Esto puede afectar a la religión, que podemos considerar que sigue el mismo camino que los diferentes ámbitos de la cultura. No todo el mundo es igual y hay de todo, pero seguramente sea la primera generación, sociológicamente de forma más masiva, en que una buena parte de sus miembros o bien no han recibido educación religiosa, o bien no ha habido transmisión de la religión por parte de la familia o bien la religión de la propia tradición no está siendo un aspecto central, ni siquiera importante, de la vida. Hago una descripción que quiere ser neutral, sabemos que hay de todo. Sin embargo ya habíamos expuesto anteriormente la poca consideración que les merece a los jóvenes (sociológicamente hablando) la religión. No es un problema de aquí. Comentaba este dato con una profesora Norteamericana de North Carolina que expresaba más o menos lo mismo sobre sus hijos de la generación de los jóvenes de "Occupy Wall Street". Sus hijos, me decía, no valoraban la importancia de la religión para la persona, ni compartían el sentido que tiene para ella la comunidad cristiana. No quiere decir que no tengan valores, ¿eh?, Sólo que los elementos culturales que, al menos aquí en generaciones anteriores, estaban totalmente presentes, que no hacia falta potenciar por que se transpiraban en la sociedad (aunque fuera en algunos csos para estar en contra o cuestionarlos) simplemente ahora no se tienen tant presentes. Así pues en temas religiosos a veces puede haber una opinión formada, por otro lado influida por el tratamiento de la religión en los medios, que puede hacer percibir la religión como limitadora de la libertad. Por este aspecto que comentábamos, de que la participación en redes relacionales hace que las opiniones se contagien fácilmente, resulta finalmente que la religión no acaba siendo para muchos un aspecto relevante de la comunicación. Seguramente habrá que encontrar un estilo comunicativo diferente para conectar con las representaciones y los imaginarios de estos jóvenes.

No quisiera terminar sin "romper una lanza" por esta generación, y quisiera hacerlo de forma que no se pudiera interpretar como paternalista, pero es lo que se puede deducir de la exposición desarrollada hasta ahora: Seguro que saldrán adelante, están más preparados que ninguna otra generación y tienen un estilo propio, más relacional y más solidario. Tienen más información, son capaces de construir más red, más colaboración, tienen más inteligencia social. Son más internacionales y están, en definitiva, más preparados para los tipos de sociedades que vendrán.

Continuaremos en el siguiente artículo con otra generación, la de los jóvenes más jóvenes.

lunes, 19 de noviembre de 2012

La generación de los jóvenes (2)


Continuamos con el perfil generacional que habíamos iniciado:

Esta generación de jóvenes (que ya empiezan a ser un poco mayores) tiene dos características que, para Rifkin, son el motor de la sociedad que está viniendo: el dominio de la tecnología y de los aspectos relacionales. Son dos activos muy importantes y que están efectivamente muy representados en esta generación: La tecnología porque han crecido con ella y la han incorporado de forma natural, sin pasar por todo el camino de cambio constante de sistemas y versiones que tuvimos otras generaciones. Efectivamente podríamos decir que es la generación que más rápidamente ha incorporado el Facebook, Twitter, What 's up, ... Tecnología y relación. Con las redes sociales no es verdad que la tecnología individualice y separe, aunque el control de la relación quede finalmente en manos individuales. Las personas sin embargo están conectadas en redes y esto no excluye ni sustituye la experiencia presencial, puede incluso facilitarla. En este sentido, y siempre según algunas encuestas, los jóvenes a los que nos referimos tienen un buen sentido de la fiesta y la diversión, que pasan a ser sus iconos generacionales más representativas. Esto es bien presencial.

Las redes por otra parte cambian las mentalidades por el carácter que tienen de participación directa, sin mediaciones, y por la característica de internet donde hay una amplia libertad de expresión y donde los posicionamientos son a menudo directos y claros, sin ambigüedades. Así algunos miembros de esta generación habrían añadido al anhelo de libertad individual la búsqueda de una experiencia más directa en los procesos sociales, buscando más inmediatez o canalizando tal vez el descontento por la frustración de las expectativas creadas en los años de abundancia. Esto sin duda contrasta con el sistema político y social convencional basado en la delegación de responsabilidades en sistemas representativos. El grito del 15 M "nadie me representa" puede tener en parte esta explicación. Sin embargo esto no agota la interpretación del movimiento de los indignados, pero puede constituir tal vez su aportación más genuina, aunque difícil de concretar en un sistema específico, ya que en ella misma anula la posibilidad de liderazgos, necesarios en las dinámicas sociales colectivas (al menos hasta ahora, que sepamos). Ahora bien si alguna generación puede poner las bases para una sociedad diferente a la actual tal vez sea ésta, pero deberá encontrar los valores propios desde los que hacer las propuestas de cambio.

Parece sin embargo una generación en general poco ideológica. Alguien puede pensar: Y aquellos episodios de violencia en manifestaciones protagonizados por jóvenes? Seguramente son protagonizados por una absoluta minoría aparentemente con más finalidad desestabilizadora que ideológica, el estilo parece más de una minoría libertaria y anarquizante. En general sin embargo los cambios que proponen son de base no violenta, aunque sean quizá difíciles de aplicar y / o aceptar: crítica del sistema social y político actuales, participación directa individual en los procesos, mayor autenticidad y estilo más directo y inmediatista, menor separación esfera pública-esfera privada, no a la doble moralidad, no a los poderes fácticos ... Los miembros de esta generación tienen mucho sentido de la libertad individual y la tecnología los ha hecho más directos en la expresión, más claros, y seguramente también más tolerantes y solidarios, que son algunos de sus activos generacionales. Además tienen una buena preparación en lenguas y esto ha llevado a muchos a experiencias internacionales: Sean grandes viajes estilo aventurero o emigración por cuestiones de trabajo ante la falta de oportunidades aquí, con la grave pérdida de talento para la sociedad que esto puede suponer a la larga.

Continuaremos en la próxima entrada.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

La generación de los jóvenes


Continuamos con la exposición de las diferentes generaciones que habíamos iniciado ya hace un tiempo, centrándonos ahora en las generaciones jóvenes. Comenzaremos por los jóvenes que ya empiezan a ser un poco mayores, es decir que tienen ahora aproximadamente de 22-24 años a 37-39 años (nacidos entre 1973-75 hasta 1988-90). Les aplicamos el calificativo de "jóvenes" quizás porque somos nosotros los que ya nos hemos hecho mayores, pero de hecho ya no son tan jóvenes ... Recordemos que estamos siguiendo la hipótesis de una duración aproximada de 15 años para cada generación y que hablamos en general, sobre experiencias generacionales. En cuanto a la fuente directa de conocimiento de esta generación debemos decir que ya no es para nosotros una generación tan cercana como las anteriores que habíamos descrito, pero hemos tenido la ocasión de conocer personas de esta generación por miles, pues ha sido la generación de la mayor parte de los estudiantes que hemos tenido en la universidad durante los últimos 25 años, aunque los hemos conocido sobre todo en una situación de aprendizaje formal. Tendremos que complementar la visión personal a partir de lo que se desprende también de diferentes estudios y análisis.

El tema a averiguar sin embargo es: ¿Qué rasgos específicos marcan las experiencias juveniles tempranas de esta generación, que, como venimos suponiendo, son la base de las experiencias generacionales?

En primer lugar el grueso de estas experiencias se dieron desde mediados-finales de los 90 hasta mediados-finales del de la primera década del 2000, es decir unos tiempos que son muy claros: de notable crecimiento económico, de optimismo absoluto en el futuro, de abundancia y de facilidades en todos los órdenes, diríamos también de entusiasmo consumista quizá como en ninguna otra época anterior. Seguramente muchos representantes de esta generación ya habían tenido unas experiencias infantiles de muchas facilidades (comparando siempre con generaciones anteriores) tal vez porque sus padres les querían ahorrar carencias que ellos habían tenido, tal vez por los cambios en la sociedad y el mayor acceso al consumo, tal vez por motivos más ideológicos, pero algunos no habrían tenido que hacer demasiado esfuerzo para obtener resultados. Por otra parte el estilo optimista que se daba en todas las dimensiones de la sociedad, la cultura de la facilidad de "nuevos ricos" tan extendida, el papel más y más preponderante del ocio consumista, habrían estado muy presentes en aquellos años . Así pues al estilo más pragmático individualista en continuidad con la generación anterior hay que añadir la vivencia de la cultura de la facilidad (siempre lo comparamos con otras generaciones). "Lo quiero, lo tengo", con una cierta inmediatez.

Establecido lo anterior, hay que decir que esta generación se ha encontrado con un fuerte contraste cuando ha sido la hora de tener un papel en la sociedad, de buscar y encontrar trabajo, ya que muchos se han tenido que incorporar al mundo del trabajo en la época ya de la crisis económica de estos últimos años. Parece sin embargo un poco injusto llamar a esta generación como "ninis" ("ni estudia, ni trabaja"). La mayoría sí que trabajan y los demás si no lo hacen no es porque no quieran. Además, siempre generalizando, es una generación muy bien preparada, con una proporción muy alta de universitarios, muchos de ellos con estudios de máster y con una buena especialización. Otros sin embargo, por las facilidades anteriores en encontrar trabajo, no se preparararon tan bien y se integraron pronto al mundo laboral. Algunos de ellos se han encontrado con la parte más cruda de la crisis económica cuando sus puestos de trabajo no estaban consolidados. Muchos retoman la formación, otros trabajan en trabajos menos cualificados respecto a las posibilidades de su formación. Respecto a la preparación, un político relevante español de izquierdas dijo hace unos años sobre esta generación: "Es la generación más bien preparada de la historia, y se han hecho conservadores". Lo de conservadores puede sorprender a alguno, después del fenómeno de los "indignados" aquí o del "Occupy Wall Street", protagonizados mayoritariamente por miembros de esta generación. Sin embargo los sociólogos que han estudiado la juventud, como Javier Elzo, ya nos advierten que los jóvenes inconformistas y comprometidos son una minoría, muy visible quizás, pero sociológicamente tal vez no del todo representativa. En un artículo anterior ya habíamos comentado algunos datos sociológicos proporcionados por el Dr. Elzo respecto de los jóvenes.

Por otro lado estos jóvenes en España estudiaron mayoritariamente en el contexto de la LOGSE. Daría para comentarlo más, pero algunos han sostenido que las perspectivas psicopedagógicas detrás de la reforma de los currículums, a pesar de ser impulsada aquella reforma por un gobierno de izquierdas, llevaba implícitos unos valores individualistas y pragmáticos más típicos de una mentalidad liberal-burguesa-conservadora. Y a esto se le debe sumar la inercia social consumista y de facilidades que comentábamos antes, lo que puede contribuir finalmente al talante aludido. Es más fácil seguramente eso estudiarlo "a toro pasado", ya que la reforma supuso un gran avance en muchos órdenes y en muchos aspectos ha cambiado muy positivamente el sistema educativo. Fuimos en su momento activos defensores de la misma, pero eso no quiere decir que no haya podido contribuir a ser causa de algunos efectos, que por lo visto, no estaban previstos por parte de algunos.

Continuaremos en una próxima entrada de blog.

lunes, 29 de octubre de 2012

Construir confianza en tiempos de crisis


Construir confianza en tiempos de crisis: comunicación y capital social. Este fué el tema de la lección inaugural del curso en la Universidad Ramon Llull que tuvo lugar hace unos días en la Facultad de Comunicación Blanquerna. La pronunció el Sr. Ferran Rodés, vicepresidente del grupo Havas Media y presidente del diario Ara. Informó oportunamente del acto CatalunyaReligió.

No podemos reproducir los detalles de la bien documentada conferencia, propia de una persona que tiene una visión global de los problemas, a partir de los datos de su grupo de comunicación que tiene presencia en diferentes países del mundo, pero sí queremos comentar alguna de las ideas que nos parecieron de mayor relevancia, sobre todo las que hacen referencia al factor de construir confianza.

La primera idea del Sr. Rodés es que la crisis económica en la que estamos inmersos no es una crisis como otras que pueden haber habido. El capitalismo como sistema económico, está-dijo-gravemente herido. Los mecanismos clásicos de funcionamiento del sistema: creación de bienes y servicios, medios de comunicación de masas que informan de los productos, consumo que hace mover el sistema, ha sufrido un cambio significativo. Este capitalismo que se llamaba "democrático" al final ha resultado que no lo era tanto. En realidad el sistema de comunicación tradicional funcionaba de una manera muy vertical y poco participativa. Si antes los medios eran pocos, y normalmente públicos, ahora la circulación de la información está distribuida en redes, que van dando más y más control a agentes nuevos. Esto afecta de una forma definitiva en manos de quién está el control, y cómo se produce la decisión del consumo de productos. Esta capacidad de interconexión de las redes ha hecho desaparecer la distancia que había entre "lo que era una cosa y lo que aparentaba ser"-dijo Rodés-. La receta para el nuevo modelo que emerge hoy en día sólo puede basarse en la transparencia, ya que ocultar información es más difícil que nunca y suele ser "un pasaporte rápido para el desastre". En este nuevo mundo es primordial decir la verdad y que lo que se diga tenga una cierta utilidad-añadió-.

El Sr. Ferran Rodés además expuso como las fórmulas que se han probado para superar la crisis (rebajar el endeudamiento, desglobalitzar el sistema o volver a regular la economía) no han funcionado. Pero se mostró optimista sobre la capacidad de construir un nuevo sistema. No es que haya una alternativa clara al modelo anterior, que genere el momento suficiente confianza, pero sí presentó en concreto algunos ejemplos que dan motivos razonables para el optimismo. Afirmó que: "Tenemos la capacidad de construir un nuevo sistema de organización social y económica mucho más sólido, eficiente y sostenible, basado en tres factores de cambio: tecnología, energía y democratización de la comunicación social".

Para ejemplificar esta tendencia hacia un nuevo modelo puso el ejemplo de la situación de diferentes países del mundo. Así hay países que son países emergentes en los que funciona todavía el modelo anterior de crecimiento: más producción, más endeudamiento, etc. El modelo en el que estábamos nosotros hace unos años. Estos países en un mapa mundi tendrían el "color amarillo". Otros países estarían ahora mismo, como estamos ahora nosotros, en "color rojo", países que han crecido, se han endeudado creando "burbujas" y ahora están en una situación económica delicada y difícil. Sin embargo hay "países azules", países que ya han salido de la crisis. ¿Qué tienen en común estos países? - Se preguntó- ¿Porqué han salido? ¿Podemos aprender algo?

No son necesariamente países grandes. Ejemplos de países "azules" son Dinamarca, Países Escandinavos, Austria, o Canadá, entre otros. Estos en concreto no son de los países con más población. Tienen pero en común una serie de activos, entre ellos:

-Una cultura muy implantada de valores cívicos, de tolerancia y de respeto. Son países con democracias participativas, e implicación cívica. Se rigen por valores civiles y no dogmáticos.

-Unas sociedades bastante igualitarias donde no hay situaciones de pobreza extrema, con un notable sentimiento de comunidad. Son países solidarios, también seguros en el vínculo entre individuo y sociedad-dijo Rodés-.

-Una preocupación por el medio ambiente, muy profunda, que incluso es una fuente importante de nueva economía, como las energías renovables.

-Una cultura empresarial muy implantada y un tejido económico productivo competitivo, con un buen vínculo empresa-sociedad. Estos países "azules" tienen por ejemplo 42 de las 100 empresas más importantes del mundo.

La confianza será, para Rodés, el factor clave en las sociedades que vienen. La confianza ya no la genera una minoría y unos medios de masas, sino una red de personas interconectadas. En esta nueva ágora ya no funcionan los patrones clásicos: vender el producto aunque sea a expensas de no decir la verdad, etc. La verdad, la claridad de propósito, la transparencia, así como también la utilidad y los resultados, pasan a estar en un lugar importante para generar la confianza necesaria. Confianza pues no sólo para salir de la crisis sino como forma de vivir. Para Rodés esto quiere decir hacer pasar la política por delante de la economía. Para él además en Cataluña se dan algunas de estas condiciones y valores, y en eso fue también optimista sobre el futuro.

Un apunte: Este nuevo tipo de sociedad que se dibuja, en nuestro país, la puede representar tan bien como el que más el cristianismo. No me refiero a la práctica religiosa, sino a la traducción de los valores evangélicos en la organización de la sociedad, en la práctica relacional, cívica, de preocupación por los demás. Los cristianos tenemos un papel natural a jugar en estas nuevas sociedades que se dibujan, pero debemos hacerlo con respeto y diálogo, aceptando posiciones diversas, pero también expresando con claridad y transparencia nuestros puntos de vista, de forma razonada y constructiva. La Iglesia debe tener su papel, una Iglesia que acepta el pluralismo y que vive confiada en la evolución de la humanidad.

Para terminar queremos expresar nuestra felicitación al nuevo rector de la Universidad Ramon Llull el Excmo. y Mgnfco. Dr. Josep M Garrell, que inauguró por primera vez el curso académico como rector, y al que deseamos mucha suerte y acierto en su nueva responsabilidad!

lunes, 1 de octubre de 2012

Universidad: Aprendizaje reproductivo, creativo y humanizador


En una conferencia reciente en Blanquerna el profesor Dr. Juan Ignacio Pozo explicó el reto en el que se encuentran la gran mayoría de las universidades españolas, desde una vertiente psicopedagógica. Esta dialéctica recuerda mucho la que ya vivimos los que somos algo mayores con los planteamientos que se hicieron en la educación obligatoria con la LOGSE, pero en este caso aplicada a la educación superior. El Dr. Pozo definió qué entendía por aprendizaje reproductivo, que es aquel en el que el profesor transmite contenido, mientras el alumno aprende que lo que tiene que hacer es reproducir lo que el profesor espera. La evaluación en esta manera de hacer se realiza sobre la capacidad de retención de la información. El profesor de este modelo lo definió como "profesor gasolinero", que llena los depósitos vacíos de sus alumnos. En un contexto donde el acceso a la información ya no es difícil se preguntó si tiene mucho sentido seguir con este modelo. Sin embargo reconoció como las limitaciones organizativas "extrínsecas" (recursos, sistemas burocráticos, ...) o "intrínsecas" (mentalidades, resistencias al cambio, ...) hacen que muchos profesores de las universidades españolas no abandonen este modelo, ni con la oportunidad actual de Bolonia en la que, en muchos casos, se cambian cosas para seguir haciendo lo mismo (cambio Lampedusiano: todo cambia para que todo siga igual).

Contrapuso este modelo con otro que es el de aprender a gestionar el conocimiento para resolver problemas. Se trata de un conocimiento construido donde el profesor hace más de tutor, de guía, y el estudiante se implica en los fines del trabajo, no sólo en la ejecución, como ocurre en los problemas habituales del mundo profesional. La evaluación pasa a ser, en este enfoque más creativo del aprendizaje, una situación compleja que reproduce problemas profesionales y a la que se debe aplicar el conocimiento. Citó a Morin para tratar el tema de la incertidumbre con la que, con este modelo de conocimiento construido (y co-construido), debe convivir el estudiante. Propuso estos contextos de mayor autonomía y libertad, donde dijo no hay una verdad absoluta del profesor, sino que la misma se construye en grupo. Esto hace que se tenga que convivir con esta "incertidumbre", como sostiene Morin, lo que no es cómodo ni fácil, como reconocía el propio Dr. Pozo.

Algunas reflexiones y anotaciones que podemos hacer a esta bien expresada situación y aspiración de reforma de algunos teóricos de la universidad española:

En primer lugar para que esta alternativa de universidad basada en el aprendizaje creativo y más tutorial sea posible debe haber espacios y tiempos en los currículums para hacerlo, más allá de las disciplinas académicas. Las competencias de gestión del conocimiento, así como las competencias genéricas o transversales no derivan de uno u otro conocimiento, y deben poderse trabajar con unos conocimientos u otros, pero hay que aprenderlas propositivamente, es decir, su aprendizaje no es automático, se debe programar y dedicarles atención (espacios, tiempos, recursos ...).

Otro aspecto es que un buen profesor (que hay muchos), cuando explica los contenidos que sean, no sólo hace eso sino que transmite un lenguaje, una forma de pensar y una forma de vivir. La humanidad se ha desarrollado, antropológicamente hablando, a partir de que los jóvenes aprenden lo que les transmiten los mayores. Así pues, aunque explique contenidos, un profesor universitario hace mucho más que eso, sea más consciente o menos. Sería absurda una universidad que suprimiera las clases magistrales y lo fiara todo a la actividad de los estudiantes entre ellos, perdiendo lo que el profesor debe aportar: lo que podríamos denominar como su maestría.

Finalmente es una lástima esta vivencia de incertidumbre con la que se queda el estudiante y que propone Morin. No nos podemos quedar aquí, en una fragmentación, si queremos una universidad auténticamente creativa que además sea humanizadora. En el diálogo con grupos de estudiantes, en los que el profesor (tutor) debe estar presente, seguro que salen construcciones que son quizás socialmente aceptadas, aunque no contengan verdad, o también pueden surgir "chispas" de la verdad . Así un buen tutor está atento y, de forma dialogada, razonada, abierta y tolerante para todas las posiciones, debe ayudar a hacer ver que no todo es igual, que se puede ir más allá del relativismo o del utilitarismo con el conocimiento. Debe explicar también su posición y su verdad. Lo puede hacer más directa o más indirectamente, más socráticamente -si se quiere-, pero tiene una obligación moral de hacerlo, porque sino podría falsear, por omisión, el espíritu de la universidad que es "alma mater". Tampoco sería fiel a la esencia de la investigación universitaria que es búsqueda de la verdad (hablamos de la verdad en minúscula, pero se puede aplicar también a la Verdad con mayúsculas).

El profesor, asumiendo el riesgo de no ser totalmente comprendido, por el nivel o circunstancia en que se pueda encontrar el estudiante, debe despertar también la inquietud por ir más allá. El trabajo basado en el consenso, la vivencia de la incertidumbre,... son pasos seguramente necesarios, pero no suficientes para la universidad que quiera fomentar el aprendizaje auténticamente creativo que sea también humanizador, e ir efectivamente más allá de la reproducción de conocimientos o de la reproducción de las creencias del entorno inmediato del estudiante.

martes, 25 de septiembre de 2012

Sobre la mente humana y los prejuicios


Hemos iniciado un nuevo curso en la universidad. Los profesores procuramos estar al día de los libros que van saliendo que tratan temas cercanos a nuestras asignaturas para que puedan ser potenciales materiales de lectura o de trabajo para los estudiantes. Una lectura reciente interesante que hemos realizado ha sido el libro "La mente: la última frontera" de Juan Pedro Nuñez, publicado por la Universidad Pontificia de Comillas en su colección de Psicología. En este libro el autor describe y explica de forma muy completa la mente humana y muy especialmente las dimensiones conciencia-inconsciencia. Lo hace desde la Psicología pero incorporando datos de estudios provenientes de la Neurología, la Antropología o la Inteligencia Artificial, tratando de dar una explicación comprensiva de la mente, así como de las bases psicológicas del pensamiento humano y de algunos conceptos filosóficos. Se trata de un libro interesante también por como está escrito, ya que toma la forma de un diálogo profesor-estudiante, que reproduce muy bien la educación en la Universidad.

Un aspecto interesante, de entre los muchos que habría para hacer una reflexión, es la descripción de cómo funciona el proceso perceptivo de la mente, que trata de elaborar y dar significado a la información que llega de los sentidos, convirtiéndola en la imagen que tenemos del mundo. Incluso los procesos más básicos a nivel inconsciente consisten en comparar características de los objetos, colocando en primer plano los rasgos diferenciales y dejando los aspectos menos singulares en un segundo plano, distinguiendo así entre "forma" y "fondo". Este proceso, que cuenta con mucho más detalle el libro citado, permite contribuir a explicar cómo se pasa de los objetos del mundo físico al mundo subjetivo o mental, una preocupación del autor a lo largo de la obra, y un problema que, con formulaciones diferentes, ha estado presente en muchos autores en el transcurso de la historia del pensamiento. Sería ahora largo explicar los detalles, sin pasar por todos los pasos y las reflexiones que realiza el autor, fundamentadas en la investigación científica neuropsicológica. Quisiera reflexionar sólo sobre un aspecto que parece relevante.

Nuestra mente es muy eficaz detectando rasgos de los objetos y creando e identificando esquemas o patrones, a partir de unos pocos datos que, como decíamos, pasan al primer plano, dejando las otras informaciones al "fondo". Este proceso perceptivo permite identificar con gran rapidez un objeto a partir de unas pocas características y sacar consecuencias para el comportamiento. El autor expone también cómo este proceso básico, tan arraigado en nuestra mente, es también la base sobre la que, a partir de pocos datos y comparando constantemente lo que nos une y lo que nos separa como seres humanos, sacamos conclusiones demasiado rápidas sobre los demás basándonos en poca información. Es una de las formas para explicar la base neuropsicológica para los prejuicios, que son la causa de muchos conflictos entre las personas y los grupos. Así pues un sistema que es muy eficaz para tratar con los objetos constituye una limitación cuando sus automatismos actúan en el ámbito de la relación humana.

Se requiere de un pequeño esfuerzo de conciencia para tomarnos más tiempo, para considerar más datos, para no atender sólo a las diferencias e incorporar más el "fondo", es decir las muchas cosas que nos hacen iguales a los seres humanos y que nuestra mente puede dar automáticamente por descontadas. Amar a los demás conlleva seguro tomar en consideración aspectos de las personas a los que tal vez no habíamos prestado suficiente atención.