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lunes, 13 de mayo de 2013

La formación de Maestros



(Texto publicado en la Revista de Blanquerna. n. 28)

Las demandas de formación de los maestros de hoy están determinadas por la necesidad de dar respuesta colectiva a los retos más importantes de nuestras sociedades del siglo XXI. Vamos a resumir algunos de ellos:

En primer lugar nos encontramos con la necesidad de responder a problemas bien inmediatos como son las elevadas e insostenibles tasas de fracaso escolar, reflejadas en los resultados poco deseables de nuestro sistema educativo en estudios comparativos internacionales. Para responder a este reto será necesario impulsar un mayor énfasis en la adquisición de competencias básicas, sobre todo las referidas a la lectura y la escritura y las matemáticas. No se puede, en este mismo sentido, olvidar la atención a la diversidad y el cuidado más especial a los alumnos con problemas de aprendizaje en estos procesos escolares básicos. Es posible, desde la escuela, abordar adecuadamente este reto por el mayor conocimiento existente de los diferentes tipos de déficits y trastornos. Para responder adecuadamente a la atención que requieren estos alumnos será necesario intensificar la colaboración de los maestros con otros profesionales: los logopedas, los psicólogos de la educación, los pedagogos o los psicopedagogos. La finalidad es trabajar, ya desde los primeros años de escolaridad, para prevenir un fracaso escolar que termina manifestándose más adelante.

Un segundo grupo de retos para la educación provienen de los cambios acelerados que se dan en la sociedad, por ejemplo los relacionados con el avance de las tecnologías de la comunicación. Debemos tener en cuenta que los niños y niñas de hoy pertenecen a generaciones de nativos digitales. Y las tecnologías de la comunicación tienen grandes posibilidades educativas, pueden facilitar la tarea del maestro y proporcionar situaciones de aprendizaje motivadoras. Otro de los retos de las sociedades de hoy se derivan de su característica multicultural y multilingüe, con el papel del inglés como lengua de comunicación global. Junto al dominio de las dos lenguas cooficiales se debe aprender con naturalidad la tercera lengua, el inglés. Se trata de un reto pedagógico, dada aquí la escasa presencia social del inglés, que contrasta con las necesidades profesionales y personales de dominio lingüístico. Así pues, además de aprender el inglés, será necesario intensificar el aprender también en inglés otras materias (metodología AICLE), para contribuir a esa naturalidad de una escuela multilingüe.

Pero, ¿se acaban aquí los retos? ¿Es eso todo? No lo creemos. Hay un reto tal vez de más recorrido que deriva de un cambio de fondo y que podríamos denominar como el paso de una modernidad "tecnocientífica" a una modernidad "humanista". Hace unos años muchos expertos en educación, algunos de ellos importantes, defendían que la escuela sólo tiene que instruir. Esto era muy coherente con la cosmovisión de esta sensibilidad tecnocientífica: enseñanza de contenidos y procedimientos y pragmatismo en las formas de actuar. Pero ¿es suficiente hoy instruir? Con el cambio en la sensibilidad moderna que hemos citado, debemos decir que no lo es, y que la instrucción debe ir acompañada de una educación del ser de la persona, de una educación integral; una educación de todas las dimensiones de la persona, también las dimensiones que pueden pasar más desapercibidas porque tienen un mayor dinamismo inconsciente como son la esfera afectiva y emocional. El ideal de persona de hoy se parece al del humanismo renacentista, una persona con diferentes facultades y que va realizando su potencial.

Esta educación integral replantea también el reto de la educación de la dimensión espiritual y religiosa. El objetivo no es nuevo pero sí lo es el reto de cómo abordarlo de acuerdo con las características del mundo de hoy. Esta esfera conlleva tratar lo que en la educación clásica se denominaba como educación de las virtudes. Así, junto a la formación de la inteligencia-intelecto y de las emociones, debe haber también la formación de la voluntad y del carácter, por un desarrollo armónico de todas las facultades humanas.

Aterrizando en la formación de los maestros, ya Manjón a principios del siglo XX, dijo que "quien educa a un niño o a treinta Hace un bien; pero aún lo hace mucho mayor quien forma a un Maestro, esto es un educador de cientos y miles de niños que tienen que pasar por su escuela ". Todo un reto para Blanquerna, institución continuadora de la escuela de Magisterio del Sagrado Corazón (fundada en 1948), y heredera de su legado de calidad intelectual, de personalización, y de buen tono en la formación de maestros de Cataluña.
 

El cardenal Bergoglio y la Educación

(Artículo publicado en catalunyareligio.cat, 18-04-2013)

Hemos ido conociendo, y bien seguro que iremos conociendo más, el perfil personal, intelectual, teológico y pastoral del Cardenal Jorge Bergoglio. Nos gustaría reflexionar brevemente sobre una de estas dimensiones en la que quizá no se haya prestado tanta atención como es la del Bergoglio educador.

Nos ha llegado del otro lado del atlántico un libro de Sergio Rubin y Francesca Ambrogetti publicado en 2010 que se titula "El Jesuita. Conversaciones con el cardenal Jorge Bergoglio, S. J. ". Efectivamente, como bien se sabe, el Cardenal Bergoglio proviene de la Compañía de Jesús, así pues el componente educativo fue importante en su biografía. En el libro citado, que toma forma de diálogo con los autores, explica entre otros aspectos sus experiencias educativas que se iniciaron, según explican los autores, en el Colegio de la Inmaculada Concepción, de la ciudad de Santa Fe y luego en el Colegio de El Salvador, de Buenos Aires. De estos colegios narra sus primeras experiencias educativas: “Antes de entrar al seminario, había estudiado química y pensé que me iban a dar alguna materia científica, pero no, me encomendaron impartir Psicología y Literatura. Y Psicología la había estudiado cuando cursé Filosofía y me resultaba fácil, mientras que para Literatura, que me gustaba mucho, tuve que prepararme durante el verano” explica Bergoglio. En el libro narra también sus primeras experiencias con alumnos, que se nos hacen comprensibles y nos impresionan porque son las de un educador muy vocacional en sus inicios: “Los quise mucho —escribe Bergoglio en el prólogo del libro de un antiguo alumno al evocar aquellos alumnos—; no me fueron, ni me son, indiferentes y no me olvidé de ellos. Les quiero agradecer todo el bien que me hicieron, de manera especial, al obligarme y enseñarme a ser más hermano que padre.”

En el libro citado, existe también la perspectiva de cómo el Cardenal Bergoglio entiende la escuela y la educación. Veamos algún ejemplo. Le preguntan:

—"¿Cómo puede la escuela encontrar el difícil punto de equilibrio entre el anclaje en el pasado, que puede ser un necesario marco de referencia y la necesidad de educar para un mundo diferente, imaginando el futuro donde se deberán insertar los alumnos?

Responde Bergoglio: —Vamos a hablar del alumno y hacerlo extensivo a la escuela. Suelo decir que para educar hay que tener en cuenta dos realidades: el marco de seguridad y la zona de riesgo. No se puede educar solamente en base a marcos de seguridad, ni solamente en base a zonas de riesgo; tiene que haber una proporción, no digo equilibrio, sino proporción. Siempre la educación supone un desequilibrio. Uno empieza a caminar cuando nota lo que le falta, porque si no le falta algo no camina.

—¿Cuál sería, entonces, el sano desequilibrio educativo?

—Hay que caminar con un pié en el marco de seguridad, o sea, en todo lo que viene adquirido, lo que fue incorporado por el alumno, aquello donde está seguro y se siente cómodo. Y con el otro pié, tentar zonas de riesgo, que tienen que ser proporcionales al marco de seguridad, a la idiosincrasia de la persona, al entorno social. Entonces, se va transformando esa zona de riesgo en un marco de seguridad y así sucesivamente, se avanza en la educación. Pero, sin riesgo, no se puede avanzar y, a puro riesgo, tampoco".

Es muy clarificador como entiende Bergoglio la educación: seguridad y zona de riesgo en desequilibrio y movimiento continuado, para posibilitar que el alumno avance. Una visión bien útil y necesaria para la forma de entender la educación en las instituciones educativas de hoy. Todo un reto para los educadores. También parece revelador su pensamiento sobre el cambio humano.

jueves, 18 de abril de 2013

Alegria por los tiempos que vive la Iglesia


Si tuvieramos que resumir el sentimiento por estos últimos tiempos que está viviendo la Iglesia con una palabra diríamos: Alegría! Hemos vivido con una gran alegría la elección, entronización y progresivo conocimiento del papa Francisco. Confieso que no entiendo mucho de la Curia del Vaticano, ni sabría explicar qué cambios internos se deberían hacer. Por lo que dijo Benedicto XVI alguna renovación será quizás necesaria. Por mi parte no tengo expectativas de cambios doctrinales, ni de reformas espectaculares. Sí creo que puede haber una progresiva evolución siguiendo las lógicas de los tiempos. Pero, ¿de dónde viene esta alegría? ¿En que se fundamenta? Trataré de explicarlo.

El papa Francisco tiene una forma de comunicar, una manera de acercarse a las personas, sean más importantes o menos, y una expresión personal muy identificables. Lo sentimos cercano porque tiene ese sentido del humor sano que hemos podido conocer en religiosos que hemos tratado, o en curas de parroquia, un tono alegre, distendido, cordial, con este distanciarse un poco de su rol importante y poner en primer plano al otro. El Papa Francisco pone por delante las personas, si es necesario rompiendo el protocolo. La Iglesia con Francisco se hace más identificable y reconocible por lo que en realidad ya es, por este estilo personal y llano. Esto lo acerca a la gente, los propios católicos y quizás también a personas alejadas de la Iglesia. Ello no está contrapuesto a su altura intelectual.

Por otra parte con sus gestos da buena muestra que se pone al servicio de los demás, sus hermanos obispos y cardenales, y al servicio de Roma y de todo el pueblo de Dios. Con estos gestos la Iglesia se sitúa en una posición de mayor humildad. En una frase lo expresó así: "Una Iglesia pobre y para los pobres". El servicio a los demás, a los más necesitados, se pone por delante, adoptando explícitamente posiciones inequívocamente evangélicas que son comprensibles para todos, y acercando mejor en el mundo de hoy la figura de Jesucristo. Los tiempos cambian y las circunstancias y los tiempos marcan el talante que seguramente hay que seguir en cada época. Seguramente Francisco es el Papa que necesita el mundo de hoy para acercar Jesucristo a las personas, otros tiempos habrían tenido otras lógicas.

Su mismo nombre hace que inequívocamente se abran unos tiempos nuevos para la Iglesia. El Dr. Salvador Pié en la hoja dominical última titulaba un escrito con la siguiente frase: "El nombre de Francisco, todo un programa Eclesial". Estos signos y gestos, este estilo, son consustanciales a este pontificado y a nuestros tiempos y un nombre lo sintetiza: Francisco. Nunca un Papa había tenido por nombre Francisco. Lo que voy a decir quizá sea un deseo, pero lo veo posible: Tal vez Francisco propicie la tan necesaria aproximación de dos realidades de la Iglesia que a veces han parecido seguir direcciones diferentes: La curia y la Iglesia-organización por un lado y los valores evangélicos y pueblo de Dios por otro. Cuántas veces hemos oído cristianos decir algo así como: "soy cristiano pero no me identifico con la parte institucional de la Iglesia"... Tal vez con Francisco pueda haber una mayor experiencia de unidad. Recordemos que sin unidad no hay amor.

Alegría pues por el nuevo Papa. Un jesuita, un religioso, un cardenal proveniente de una ciudad cosmopolita y diversa, un pedagogo y pastor, un hombre preparado y coherente, que habla claro, de un país periférico, y de lengua española. Tal vez será un Papa que sabremos interpretar mejor, más cercano culturalmente a las coordenadas de nuestra Iglesia. Nos lo podremos hacer más nuestro, de todos. El Papa Francisco nos ha sorprendido pero también nos interpela. Habla muy claro: "Si no hablamos de Jesucristo esto no funciona".

lunes, 21 de enero de 2013

El Dr. Lluís Urpí y los orígenes de la Escuela de Magisterio "Sagrado Corazón" (Blanquerna) (1)


Hemos releído el libro de la Dra. Mariàngels Riera "Les arrels de Blanquerna", donde explica la historia de la Escuela de Magisterio Sagrado Corazón, fundada en 1948, más tarde llamada Escuela de Maestros Blanquerna, y hoy integrada en la Fundación Blanquerna y en la Universidad Ramon Llull. Entender los orígenes de las instituciones, el espíritu que animaba a sus fundadores y los diferentes momentos de la historia que las han marcado, así como las personas que han dejado huella en ellas, es un ejercicio interesante para entender el presente. El trabajo de Mariangel Riera contribuye a este fin de manera muy relevante.

La Escuela de Maestros del Sagrado Corazón nació en Barcelona como escuela normal femenina en 1948, por una iniciativa del canónigo Dr. Lluís Urpí y Carbonell, bajo el pontificado del obispo Dr. Gregorio Modrego, al amparo de la Ley de Educación Primaria de 1945, que otorgaba a la Iglesia el derecho a la creación de escuelas normales. Con la creación de la Escuela del Sagrado Corazón se cumplía el objetivo manifiesto de tener una escuela normal femenina donde las religiosas pudieran obtener una formación científica y pedagógica, a la vez que un título del estado.

Sin embargo el Dr. Urpí, tal y como expone la Dra. Riera, tenía la ilusión de poder crear un día una universidad católica en la diócesis de Barcelona. Así lo manifestó en una intervención con motivo de la bendición de los nuevos locales de la Balmesiana (Biblioteca Balmes) el 4 de octubre de 1940, unos años antes de la fundación de la Escuela del Sagrado Corazón. La temática de las conferencias y comunicaciones trataron el tema de "la Organización de los estudios religiosos en España". Intervinieron el Dr. Tusquets, los hermanos Carreras Artau, el jesuita Enrique Herrera Oria, entre otros. La intervención del Dr. Urpí trató de la necesidad de fundar universidades católicas con la vocación de formar "seglares Ilustrados llamados a ser dirigentes en la sociedad". La Dra. Riera explica cómo tenía que participar también en el acto el rector de la universidad del "Sacro Cuore" de Milán, que al final no pudo desplazarse por motivo de la guerra en Europa. Decía el Dr. Urpí lamentando esta ausencia: “Él nos hubiera contado, con frase sacudida por el entusiasmo cortante como su pluma fecunda, la gènesis, el desarrollo, las dificultades y los grandes éxitos de su centro universitario, sus distintes facultades, sus centenares de càtedras, el hormigueo de sus juventudes, sus laboratorios y seminarios, los afanes nunca colmados y sus realizaciones cada dia nuevas... Todo ello hubiera resultado altamente aleccionador, estimulante, en nuestras presentes circunstancias”. I mas explícitamente: “Se nos dirá que la idea de una universidad catòlica en nuestra patria debe ser relegada, hoy por hoy, a la categoria de sueño, expresamos un deseo, una necesidad, no hacemos más”. 

Unos años más tarde el Dr. Urpí fue el primer director de la Escuela de Magisterio del Sagrado Corazón. Nos expone la Dra. Riera, que la escuela era modesta en sus inicios, con más entusiasmo que medios, pero con una gran exigencia de calidad. El Dr. Urpí, al igual que ocurre por ejemplo en la universidad del "Sacro Cuore"-explica Mariàngels Riera-quería que la escuela fuera la única en la diócesis, como referencia de la educación superior cristiana de calidad. De todas formas en aquellos años se fueron fundando otras muchas escuelas de maestros de la Iglesia, como veremos en una próxima entrada.

Desde aquellos inicios se fueron produciendo progresivamente cambios importantes, por ejemplo en la composición del alumnado, que pronto fué mixto y con la incorporación de seglares, que fueron con el tiempo mayoritarios, convirtiéndose en pocos años una escuela totalmente abierta a estudiantes de todas las procedencias. Se han formado en Blanquerna más de 12.000 maestros en el transcurso de su historia. Historia que sigue siendo muy viva en los estudios de Magisterio Blanquerna, hoy en la Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación y del Deporte.

El Dr. Lluís Urpí, nombrado en la inauguración del curso 1971-72 Director Honorario a perpetuidad, habría visto tal vez cumplido su deseo de que Barcelona tenga una gran universidad católica. Efectivamente la Escuela de Maestros del Sagrado Corazón (ya como Blanquerna), siendo fundadora y una parte muy significativa de la Universidad Ramon Llull, fue creadora de otros estudios universitarios, hoy integrados en la Fundación Blanquerna y en la Universidad Ramon Llull.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Francesc Sagrera y la Federació de Joves Cristians de Catalunya



El recordado P. Josep Liñan escribió en 2006 el libro "Francesc Sagrera, avanzado forjador de ciudadanos". En él explica la biografía de este singular escolapio y recoge algunos de sus más importantes escritos. Nos detendremos en un aspecto del pensamiento de Francesc Sagrera, a quien presentamos en una anterior entrada de blog, a propósito de la Federació de Joves Cristians de Catalunya, movimiento fundado a finales de 1931 por el Dr. Albert Bonet i Marrufat y en el que Francesc Sagrera colaboró.

Era el año 1932, unos tiempos nada fáciles para la Iglesia ni para la sociedad, pues se empezaba a manifestar la división (miedos, odios,…) que unos años más tarde terminó en la guerra que todos conocemos. "El tiempo es malo, pero Dios es bueno", decía Francesc Sagrera. Había un sector de la Iglesia, seguramente no mayoritario y en el que participaba Francesc Sagrera, que sintonizaba con los valores de la justicia social a partir de la Doctrina Social de la Iglesia. Pensaban que había que reconquistar la masa trabajadora embaucada por el odio a los grandes explotadores y esta visión, explica Josep Liñan, no siempre era bien comprendida por todos. Por otra parte también en el aula con sus alumnos, Francesc Sagrera educaba en los valores de la libertad, la responsabilidad, la justicia, la ciudadanía, y los valores democráticos, concibiendo el aula como una pequeña república. Además Francesc Sagrera se comprometió con los Cercles d’Estudi (Círculos de Estudio) de la Federació de Joves Cristians, que concebía-como explica Josep Liñan- como un auténtico movimiento de renovación de Cataluña, que él esperaba y deseaba y que se malogró por la guerra del 36 y todas sus consecuencias.

Veamos en este contexto dos reflexiones del propio Francesc Sagrera y hagamos algún comentario:

"¿Queréis saber, los románticos panegirizadores de las instituciones caídas, cuál es el estado religioso y moral de la actual juventud? ... Un 5% escaso cumple sus deberes religiosos!"..."Tengamos la fortaleza de mirar cara a cara este hecho; de contemplarlo, este pueblo querido, otrora cristiano, y hoy sumergido por culpa nuestra en las tinieblas de la incredulidad y el vicio "... "Levantémonos: el hecho está ante nosotros, trágico, abrumador. Es necesaria una acción pronta, inmediata, directa, heroica, diríamos; ejercida con sensatez y caridad en los medios más alejados a nosotros"... "He aquí el campo de acción del “Fejocisme”. En las fábricas, en las oficinas, los talleres, en la tierra, en los cafés, en las filas mismas de nuestros actuales perseguidores, tenemos que ir a buscar los nuevos prosélitos”.

Anotación nuestra: La denominada secularización de la sociedad actual, de la que a menudo hablamos, no es nueva y sus causas son remotas. La sociedad catalana ya había experimentado con fuerza este fenómeno. Aunque después, con el régimen surgido de la guerra civil, la situación se enderezó como sabemos, las raíces sin embargo ya estaban puestas y eran bastante profundas. Y ¿qué formas de afrontar el fenómeno tenía la Iglesia catalana de entonces, la Iglesia que había entendido el dinamismo de la democracia? ¿Nos puede dar alguna pista para actuar en la situación presente? Seguimos con el pensamiento de Francesc Sagrera a propósito del ideal del Fejocisme, con un texto que es suficientemente elocuente para responder por sí mismo a estas cuestiones. Y con estas palabras y reflexiones de Francesc Sagrera iniciamos unos días de vacaciones deseando a los lectores un buen verano! La voz de Francesc Sagrera (1932):

"No, no se trata de hacer un 'café' (quería decir un club cerrado), ni un 'partido', ni una 'sociedad', ni una 'congregación' únicamente: el espíritu ‘fejocista’ no es espíritu de división, ni de rivalidades, ni de partidismos. Diríamos que debe ser el denominador común de todos los 'partidos', el aglutinante de todas las 'sociedades' y como el principio vital de todas ellas, aspirando a constituir aquella hermosa unidad en la variedad, principio de toda armonía y de toda belleza, pero jamás debe ser una escisión, ni una nota diferencial "... "Este encogimiento, esta estrechez, esta eterna manía de querer encarcelar el espíritu dentro del recinto estrecho y asfixiante de una 'sociedad' determinada, pongamos por caso la más inofensiva y anodina, es exactamente un síntoma de la grave anemia espiritual que hace tanto tiempo sufrimos, pero este espíritu de secta raquítico y mezquino, no es ni será nunca el espíritu cristiano, aquel espíritu de libertad evangélica de horizontes infinitos, ni tampoco es el espíritu de la Federación, en caso contrario nosotros no habríamos entendido nada del Fejocisme"..."Diríamos que más que una concreción material de individuos, el Fejocisme es una idea, es un culto, es un espíritu, y su templo y su cenáculo es el corazón, es el alma de los jóvenes y de las multitudes, sedientas de Verdad y de Amor ".     


lunes, 2 de julio de 2012

Las generaciones de Cataluña (primera parte)


Con la llegada del verano y con la graduación de nuevas promociones en la universidad tenemos la sensación de un final de etapa. La actividad toma un ritmo más relajado y el tiempo es muy bueno para acabar de escribir algún artículo pendiente o renovar los programas para el próximo curso. Con este clima me propongo abordar, de una manera más fresca y menos sistemática y académica, el tema de las generaciones de hoy en Cataluña. Es un tema que había anticipado que trataría. Es un buen momento para hacerlo, justamente porque quiero tratarlo de una forma más aproximativa e informal. No seguiré una forma habitual académica, sino que mezclaré conocimientos con experiencia directa de gente que he conocido de diferentes edades y de lugares diferentes. Presentaré cada generación como a partir de un retrato impresionista, sin pretender dar un perfil totalmente acabado. Quiero ir un poco más allá de hacer una caricatura, tampoco quiero dar el tema por terminado o cerrado, sino dar unas ideas aproximativas, como un esbozo, que sirvan también para hacer consideraciones sobre aspectos relevantes para el diálogo entre generaciones, que es importante para el traspaso de las experiencias de una generación a otra y, como es fácil de intuir, es un tema importante para el país y para la religión.

Escribí unos artículos previos en este blog en los que recogía qué es una generación y cómo se formaban las generaciones. Pudimos destacar la importancia de las experiencias adolescentes y juveniles como fundamento de las experiencias generacionales y también tratamos sobre la duración de una generación que, después de hacer varias consideraciones, cifrábamos en 15 años. No podemos sin embargo tomar esta cifra como una cifra matemáticamente exacta sino aproximada. Siguiendo aquellas consideraciones que ya habíamos hecho trataremos el tema de cuáles son las generaciones actuales.

El punto de partida es-como decía-poco académico, se trata de una sensación personal: la sensación que siempre he tenido de haber nacido en unos años donde se produce un cambio generacional. Es decir que los que son mayores que yo son de una generación muy diferente y muy contrastada respecto a los que son más jóvenes. Podría encontrar infinidad de personas como ejemplo de esto que escribo. Ya he dicho que no pretendía hacer una ciencia exacta, sino un trabajo aproximativo, en el que espero que el lector me siga. Efectivamente, las personas de tan sólo dos o tres años mayores que yo son-de forma muy contrastada-muy diferentes, generacionalmente hablando, que las personas de dos o tres años menos. Es decir que he vivido, en diferentes épocas de mi vida, con la sensación de estar en un punto de inflexión generacional, estando expuesto y pudiéndome identificar en unas épocas más y en otras menos con cada una de las dos generaciones . Como ya soy algo mayor, nací en 1960, he tenido ocasión de comprobar en diferentes contextos sociales y culturales lo que voy a exponer en sucesivas entradas de blog. Como es una percepción muy evidente intenté entender por qué pasaba y di una explicación. Por mi trabajo he conocido a muchas personas diferentes, de profesiones diferentes, de la Cataluña urbana y de la Cataluña interior, y he tenido muchas ocasiones para contrastar el hecho generacional.

Una previa: hablaré de las personas de una forma general. Ya sé que se podrá decir: pues yo conozco a alguien que no es así, o "yo no soy así". También aviso que a veces a uno no le gusta ver su imagen proyectada, como en un espejo. Intentaré presentar una imagen "cariñosa" de cada generación, pero se podrán intuir virtudes y defectos. Como presentaré experiencias generacionales identificables quizás no todo el mundo las interprete de la forma como lo haré aquí, es decir por contraste con otras generaciones. Es decir que una forma de ver como es una generación es compararla con las otras. Atendiendo al contraste se pueden observar los aspectos diferenciales. Me centraré efectivamente a dar más relevancia a las diferencias. Debo decir sin embargo que me basaré como he dicho en la observación de muchas personas a lo largo de los años y que intento hacer una aproximación fenomenológica, es decir que no doy el tema por cerrado, sino que entiendo que es dinámico y que con nuevos datos es susceptible de evolucionar.

La primera generación que expondremos es la generación adulta mayor. Esto quiere decir personas nacidas aproximadamente entre 1943-45 y 1958-60 (regla de los aproximadamente 15 años). Tienen ahora entre 52 a 54 y 67 a 69 años. Pertenecen a esta generación la mayoría de mis amigos, buena parte de la gente diversa con la que me ha ido relacionando por mi trabajo, en muchos ambientes diferentes y-como decía-de niveles socioeconómicos y culturales diferentes. Seguiré en la próxima entrada de blog.

lunes, 25 de junio de 2012

En què se diferencia una universidad de inspiración cristiana


Ha salido el segundo número del suplemento de 'Vida Nueva Cataluña', que está dedicado en buena parte a la formación de los cristianos, como "una necesidad a cubrir, sobre todo en los tiempos actuales, para que puedan dar cuenta de una fe razonada, sólida y profunda". Tuve la oportunidad de dialogar sobre este tema en una entrevista en este suplemento con el jesuita Llorenç Puig, director del centro Cristianisme i Justicia y con la religiosa de la Compañía de María, María Claustre Solé, profesora en la Facultad de Teología de Cataluña y el ISCREB. Aprovecho la ocasión para desear suerte y también un buen futuro a esta iniciativa comunicativa. Quisiera también animar a los lectores a que lean la entrevista completa con las tres visiones complementarias. Aquel diálogo me sugirió algunas reflexiones respecto de la universidad de inspiración cristiana. Ante el modelo predominante de universidad pública en España existe la alternativa universitaria, de servicio público desde la iniciativa social, que representa la universidad de inspiración cristiana. ¿Qué características cualitativas diferenciales tiene esta propuesta universitaria?

Antes de explicar algunos de sus rasgos debemos decir que, para tener calidad, lo primero que seguro que tiene que ser una universidad de inspiración cristiana es ser una buena universidad. Esto quiere decir que su calidad ha de poder ser medida y comparada con los parámetros internacionales de calidad en educación superior con cualquier otra institución de calidad. Sería largo aquí ahora extenderme en las dimensiones de esta calidad más genérica. Pongamos una como ejemplo: la calidad de la investigación. Una universidad que no contribuyera al esfuerzo de la investigación, que sus profesores no fueran reconocidos por su calidad académica, no sería nunca considerada una buena universidad, y no pasaría de ser una "academia" pero con el sentido peyorativo del término, como le gustaba decir al anterior rector de la Universidad Ramon Llull Dr. Miquel Gassiot. Por otra parte la rectora de la universidad Ramon Llull, Dra. Ester Giménez-Salinas, en un acto reciente en ESADE, organizado por la Cátedra de Liderazgos, y debatiendo el tema de la gobernabilidad en el ámbito universitario y las diferencias sector público-sector privado, expuso, entre otras cosas interesantes, como una buena universidad debe cumplir además otra condición: "no puede ser una institución con ánimo de lucro". También al mismo tiempo pedía que no se podía discriminar, desde el estado, una buena universidad por ser privada en la financiación pública de la investigación, que es un esfuerzo colectivo de toda la comunidad científica y académica.

Vamos ahora a la pregunta inicial: ¿Qué rasgos específicos de calidad ofrece una universidad de inspiración cristiana, además de la calidad más genérica citada? No pretendemos responder desde los documentos del Magisterio, la teoría o los idearios, sino desde lo que se concreta finalmente en prácticas institucionales. Veamos algunas de las dimensiones, presentes en mayor o menor medida, también dependiendo de los estudios que se trate:

Una primera dimensión es que debe formar buenos profesionales. Y eso en una sociedad dinámica y cada vez más exigente es un reto permanente. Los profesionales universitarios no pueden ser hoy unos meros técnicos o aplicadores de conocimientos sino que, en la sociedad del conocimiento en la que estamos, deben ser también creadores de conocimiento. Una dimensión muy importante de la investigación universitaria es, por tanto, que permita formar buenos investigadores dentro de sus ámbitos profesionales. Así pues los estudiantes en su proceso de formación deben pasar a tener un rol activo, en lugar de un rol pasivo con el conocimiento. Por eso la universidad debe estar permanentemente abierta a la racionalidad y a la argumentación y fomentar procesos creativos y de cambio. Lo que valía ayer quizás no sirva para mañana. Es la actitud de estar confiadamente en el presente con una mirada atenta hacia el futuro, algo que es natural al hacer de una institución de inspiración cristiana.

Otra dimensión es la formación integral. Esta puede estar reforzada por la presencia o el estudio de las Humanidades, la Antropología, las diferentes Ciencias Religiosas, ... No basta con estudiar las materias de la propia especialidad, hay que tener una parte del currículum para cubrir la necesidad de formación de todas las dimensiones de la persona y también la dimensión religiosa y espiritual. Una materia importante a remarcar aquí, para cualquier profesión, es la Ética profesional. En ella está el modelo de profesional-persona que se quiere formar. La Ética no es exclusiva de la Universidad de inspiración cristiana, sin embargo el Evangelio le da el acento especial que permite ir más allá de estas "éticas de mínimos", que están de moda, pero que cuando hay conflictos, no siempre son suficientes. Esto daría para más...

Un aspecto que también sería largo, y sobre lo que ya habíamos escrito, es la importancia competencias genéricas o transversales. Por ejemplo: la responsabilidad, la capacidad para el trabajo en equipo, la creatividad, la capacidad de comunicación, de liderazgo y emprendeduría... No son exclusivas de la universidad y es más fácil de decirlo que trabajarlas realmente, porque para eso es necesario que haya espacios y tiempos en los planes de estudios. Es una dimensión importante, porque el modelo de persona y profesional debe traducirse en las prácticas educativas de las instituciones. No podemos decir por ejemplo "es importante la responsabilidad" y que no haya espacios o formas de interacción para fomentarla, o incluso que la práctica contradijera las expectativas... Muchas de estas competencias son posibles, en la universidad de inspiración cristiana, precisamente porque hay espacios de interacción, como por ejemplo los Seminarios, que facilitan el diálogo y que permiten además compartir perspectivas sobre los temas y problemas entre profesores-tutores y estudiantes. Trabajar en estos entornos sobre temas de actualidad, por ejemplo, permite ir compartiendo criterios sobre temas delicados que preocupan a los jóvenes, lo que contribuye a hacer este puente entre el conocimiento teórico y la vida. No siempre los valores que salen y se comparten son los del mundo en el que viven los jóvenes. Estos espacios pues permiten también abrir perspectivas a la visión cristiana razonada. No sería posible todo esto sin los profesores que, dentro del valor universitario de la libertad de cátedra, muchos tienen también el valor del testimonio. Queda pendiente para otra entrada tratar el tema tan importante del profesorado.

Algunos de los otros elementos son: la Pastoral Universitaria, que está también en las universidades públicas. O la acción cultural a través de cursos, conferencias, universidades de verano, etc. que tienen finalmente un impacto social y cultural. Aquí la universidad de inspiración cristiana tiende puentes entre sectores profesionales diferentes de la sociedad, agentes diferentes (públicos y privados) e instituciones cristianas. Una anécdota: En una reunión con rectores europeos de la EUA (European University Association) que trataba el tema del impacto cultural de la universidad, un representante de una universidad pública catalana, del que no diré el nombre, dijo: " De hecho debemos reconocer que la universidad (se refería a la pública) no tiene ningún tipo impacto cultural ". Todos los rectores europeos presentes en la sala protestaron visiblemente, discrepando enérgicamente en las diversas sucesivas intervenciones ante lo que acababan de escuchar... Una universidad puede ser universidad sin impacto cultural?! La universidad de inspiración cristiana si que aspira a tener impacto cultural.

En resumen: La universidad de inspiración cristiana es una alternativa que tiene unas propuestas y formas de funcionamiento diferenciadas. Trata de reunir todos los elementos posibles para formar a la persona del estudiante que, más allá de sistemas y programas, se convierte en el centro y el protagonista de la Universidad. Es una realidad que acoge estudiantes cristianos y también estudiantes no cristianos, un ámbito donde proponer, compartir, dialogar, y permitir también presentar -junto a las especialidades- la razonabilidad de la fe... Y ser testigo de ella en contextos tan secularizados como son los contextos universitarios e intelectuales en nuestro país.

lunes, 18 de junio de 2012

¿Cómo se vive la religión en Estados Unidos?


No pretendo agotar el tema de cómo se vive la dimensión religiosa en un país multiconfesional como Estados Unidos y qué lugar tiene el catolicismo (aproximadamente un 24% de la población) en un contexto donde el protestantismo es mayoritario (aproximadamente un 51%) , pero donde hay otras minorías religiosas no cristianas, alguna bien influyente. Tampoco quiero profundizar en lo que supone la religión para aquella sociedad, un país con tradición de libertad religiosa. Daría para mucho, pero me voy a centrar en explicar una experiencia más vivencial ya hacer alguna reflexión.

Viví un año y medio en Estados Unidos, en diferentes estados, diferentes tamaños de ciudades, y con presencia religiosa cristiana diferente. Una serie de rasgos me llamaron la atención sobre la forma como se vive la religión cristiana de manera bastante generalizada: el fuerte sentido de comunidad, la calidad de las celebraciones religiosas: El cuidado que se pone en los cantos, las homilías, la acogida de las personas de fuera de la comunidad, etc. Seguramente tuve un poco de "síndrome del expatriado" que te hace ver las virtudes de todo lo de fuera, que asocias a la experiencia intensa de estar inmerso en una realidad nueva que te sorprende. Sin embargo con la distancia del tiempo lo relativizas, que aquí también sabemos hacer las cosas bien!

En lo que quería entrar es a contar una experiencia concreta: Durante las diversas estancias en los US conocí y me relacioné sobretodo con personas del mundo intelectual y de la universidad y pude captar como es tratada la religión en estos ámbitos a partir de detalles muy sencillos. Por ejemplo, durante varios meses una beca de la fundación estadounidense Eisenhower me permitió que me entrevistara con un centenar de personas dedicadas a la política y la gestión universitarias de diferentes puntos del país: profesores e investigadores de universidad, rectores, instancias federales, agencias de calidad, etc. A lo que iba: En estas visitas descubrí que cuando decía en mi autopresentación "soy católico", el interlocutor normalmente sonreía y acogía la frase como con una cierta complicidad y normalmente pronunciaba algún comentario positivo. A menudo no iba a más la conversación, pero a veces sí que continuaba y el interlocutor me contaba su relación con el cristianismo. Indefectiblemente la acogida era positiva, era como decir: Además de otras cosas: la familia, de donde uno es (Barcelona!), lo que uno hace, donde trabaja (URL!), qué piensa o vive, .. ser una persona religiosa es interpretado como "ser una persona correcta y positiva para su comunidad". Con esta acogida positiva te decían algo así como: "me alegro!". Tanto es así que incluí este dato en mi autopresentación, yo que estaba acostumbrado a que aquí, en nuestro contexto intelectual, se considera un dato sin relevancia y que alguna vez no es entendido positivamente. Hay que remarcar que estaba-como he dicho-en el mundo académico universitario. El contraste con lo que pasa aquí es evidente.

Dos reflexiones sencillas, que seguramente tendrían que matizar más, pero que avanzo:

Primera que, quizá porque los Estados Unidos es un país relativamente nuevo, quizá por la tradición de libertad religiosa, sea por lo que sea, pero la religión es-en general-considerada una dimensión positiva para la persona. Una persona religiosa es equivalente a persona con principios, que contribuye a su comunidad, preocupada por los demás, ... Esto no quiere decir que consideren que se deba discutir sobre temática religiosa (diferencias doctrinales, particularidades de cada religión ...) normalmente no lo hacen, porque entienden que no hay que entrar en la libertad individual de que cada uno pueda vivir según su fe. Es una forma de entender el pluralismo.

Segunda: Las religiones en general se cree que realizan una contribución positiva a la dimensión colectiva, en el espacio público. Quizá por la tradición de pragmatismo y utilitarismo, pero la religión tiene un valor social reconocido, sin que esta dimensión disminuya las otras esferas de la vida. Un país pues, a veces considerado desde aquí como individualista y materialista, pero donde la modernidad y el progreso no tienen nada que ver con marginar la religión. En general en Europa, y sobretodo en España, la modernidad ha entendido que la religión debe quedar en una esfera privada, y a menudo esto quiere decir que no se debe mencionar, que no debe contar. En Estados Unidos cuenta, aunque no se hable demasiado de una u otra religión, como para no crear desacuerdo. Una perspectiva a considerar desde aquí. No parece que haya muchas opciones más que desarrollar marcos para acoger la pluralidad real, en el contexto multicultural y multirreligioso en el que también vivimos ... y valorar la aportación positiva que las religiones hacen a la sociedad.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Cómo el modelo de universidad española ha contribuido al laicismo (Continuación)


Continuamos la reflexión. Estábamos en que hasta los años 20s. o 30s. no hubo en España conciencia de la necesidad de reforma de la Educación superior.

Efectivamente en 1930 en su libro "Misión de la Universidad" Ortega y Gasset criticó el exceso de especialización y el peso excesivo de la dedicación a la investigación teórica en la Universidad española y denominó como "nuevo bárbaro" al titulado universitario muy especializado pero sin una visión del mundo. Recordó los orígenes de la Universidad en la baja Edad Media y como sí que en aquellos inicios el conocimiento estaba enmarcado dentro de una -diríamos ahora-cosmovisión. Pedía pues una reforma de la Universidad para formar un ciudadano y un profesional "culto" en la línea de otros modelos universitarios europeos, y lo hacía, sin lugar a dudas en su caso, en nombre de una bien entendida Modernidad.

Ni que decir tiene que en las situaciones de regímenes autoritarios, bastante frecuentes en España, el control del régimen sobre las universidades estatizadas contribuyó al aislamiento de la institución universitaria de la sociedad. Ahora bien la exclusión de la Religión estaba sin embargo tan arraigada que ni regímenes dictatoriales "nacional-católicos" cambiaron esta situación. Una vez una dinámica institucional o funcionarial está creada no es fácil cambiarla. Quizás muchos profesores en su vida privada eran ya católicos, quizás tampoco había demasiada conciencia de que hubiera ningún problema...

Desde la perspectiva de la Iglesia parece que prácticamente sólo la Compañía de Jesús fue pronto sensible a la necesidad de implicarse en la Educación superior, participando así de la dinámica de otros países. Creó la Universidad de Deusto en 1886, o también otros centros como el Observatorio del Ebro (1904) y el IQS (1905 en Roquetes /1916 en Barcelona). La creación de otras universidades católicas como la Universidad Pontificia de Salamanca, creada por la Conferencia Episcopal Española, es de 1940 (un siglo más tarde que la Universidad Católica de Irlanda, por ejemplo) aplicando el modelo de una Universidad Católica en cada país, como tiene aún Portugal hoy. El Opus Dei creó en 1952 la Universidad de Navarra. Es decir que hasta los años 40 o principios de los 50 no se da la creación sistemática, por mínima que sea, de universidades y centros universitarios de la Iglesia en España, a los que se puede añadir la creación de muchas escuelas de maestros, escuelas de formación empresarial como ESADE o IESE o de Ingenieros técnicos ya con visión universitaria como la de la Salle, que se había iniciado a principios de siglo como escuela de formación técnica.

En la Universidad pública ha habido naturalmente movimientos renovadores a lo largo de los años. Aquí cabe citar por ejemplo la creación de universidades "autónomas" (UAB, UAM), haciendo referencia a la recuperación del ideal de autonomía presente en otros modelos de Universidad europea. Otra cuestión es si estas universidades fueron realmente autónomas o en cambio terminaron con el tiempo siendo muy parecidas a las otras en cuanto a la dependencia estatal. Hace unos pocos años el presidente de la CRUE (Conferencia de Rectores de Universidades Españolas) reconocía a propósito del proceso de Bologna: "Es necesaria una reforma de la Universidad española, lo estamos haciendo muy mal" decía públicamente.

Hasta la democracia reciente, con el traspaso de las universidades a las autonomías y con la creación de universidades privadas, no se introdujeron elementos para la evolución del modelo. Todo sea dicho, con relativos pocos años, y recientemente con el esfuerzo de Bologna, ha habido un avance significativo, sin embargo sin superar el "gap" respecto modelos de otros países (lo digo con cariño por la universidad pública donde yo también me he formado). En cualquier caso la presencia de la Teología y la Religión en la Universidad pública sigue siendo anecdótica. El modelo de la especialización tecnocientífica, acompañadas, cuando se da de un humanismo agnóstico combativo con la Religión, se han ido extendiendo. Seguramente ha contribuido la asociación de los años de la transición: Religión-régimen autoritario no democrático versus lucha democrática y libertades. Naturalmente esto ha tenido con los años una gran influencia en las mentalidades de los estudiantes, los profesionales, y al final de una parte significativa de la sociedad española.

Hoy es más y más importante la Educación universitaria, ya que casi la mitad de cada generación pasa por la Universidad. Son las personas que acaban teniendo puestos de responsabilidad y liderazgo en la sociedad. En la universidad pública ha pesado y pesa aún la inercia de las circunstancias históricas, las apologéticas contrapuestas, que han contribuido a crear una sociedad dual con unas élites intelectuales, en general, alejadas de la Religión en un país de tan fuertes raíces cristianas ... Y además sin demasiados elementos, ni tampoco excesivo interés, por dialogar. Una auténtica lástima ¿no creen?

domingo, 20 de mayo de 2012

Cómo el modelo de universidad española ha contribuido al laicismo (primera parte)


En la entrada anterior comentábamos tres versiones de la Universidad moderna y como España históricamente había desarrollado su sistema universitario bajo el influjo del modelo Napoleónico. Recordemos que esto quiere decir que la Universidad es concebida como una agencia más del estado, quien regula todos sus aspectos relevantes. Nos podemos preguntar a continuación: ¿Porqué se adoptó este modelo?¿Cómo ha ido evolucionando? Y también: ¿Qué consecuencias ha tenido en la Educación superior y en la sociedad?

Para responder estas preguntas debemos razonar con un poco de perspectiva histórica. Debemos situarnos en el siglo XIX y observar el fenómeno desde la perspectiva del influjo de las ideas asociadas a las revoluciones liberales. Habría que desarrollar con más detalles lo que voy a decir, analizando las disposiciones legales y matizando diferentes momentos y sensibilidades pero, "de facto" y para simplificar, parece como si históricamente el liberalismo moderado y el tradicionalismo monárquicos hubieran convenido por un lado que las órdenes religiosas podían dedicarse sin más problema a la Educación básica, siguiendo naturalmente unos programas marcados por el estado y contribuyendo así a la "Educación nacional". Otra manera de pensar y de actuar (!) fue la del liberalismo radical que sabemos que fue, por decirlo rápidamente, muy "anticlerical". Al final, a diferencia de lo que pasó en la Educación básica, las visiones de la versión liberal-radical se impusieron en la Educación superior, tal vez por imitación del modelo de la vecina e ideológicamente influyente Francia.

Ahora bien, como se podía imponer la versión radical en la Universidad si, al fin y al cabo, fueron regímenes relativamente cortos durante el siglo XIX? Esto sólo es explicable si tenemos en cuenta los siguientes factores:

-La Universidad no era tan importante como ahora. Se trataba básicamente de formar a los funcionarios que requería el estado. Pensemos por ejemplo como la revolución industrial de Cataluña se realizó totalmente al margen de la Universidad. O bien recordemos que hasta el 1837 Barcelona no tenía Universidad, ya que se había trasladado a Cervera. La sociedad dinámica y moderna iba por un lado y el estado, y con él la Universidad, por otro.

-Por otra parte la Iglesia española seguramente no estaba muy interesada en la Universidad. Podríamos extendernos aquí y dar algunas pruebas de este cierto desinterés. Hay que tener presente que era una época diferente a la de ahora, y quizás pensaban que con una Educación básica religiosa en los primeros años infantiles, en un contexto muy católico como era la sociedad española de entonces, ya era suficiente para mantener la religión durante toda la vida. Así pues la Educación superior del S. XIX quedó en manos de las universidades estatales. Recordemos también que la Iglesia, por su parte, tenía los Seminarios. Al César lo que es del César, deberían de pensar.

Esta división hizo que las elites funcionariales estatales se formaran en un entorno de "neutralidad", mientras que la formación de los Seminarios estaba reservada a los sacerdotes y religiosos. Dos tradiciones con muy poco contacto y diálogo y, lo que es más significativo, con apologéticas totalmente contrapuestas! Con esta división, por otra parte, no hubo demasiado debate de cómo debía ser la Educación superior. Esto contrasta con la situación de otros países europeos, con otros modelos de universidad, donde a finales del siglo XIX y a principios del XX hubo un intenso debate sobre la Educación superior, algunos aspectos del cual destacamos en entradas anteriores. Aquí hasta llegar a la Mancomunidad con alguna aportación de Eugeni d'Ors y en el conjunto del estado hasta 1930 con Ortega y Gasset no hubo demasiada conciencia de la importancia y necesidad de reforma de la Educación superior.

lunes, 16 de abril de 2012

Diferentes vivencias de la Semana Santa y Pascua


Para unos han sido unos días de vacaciones necesarios para desconectar y descansar de un largo trimestre. Para muchos en estos días también se ha hecho presente la dimensión de las tradiciones y las costumbres en las procesiones de Semana Santa, las "caramelles", las monas de Pascua del padrino, etc. Sin embargo lo más significativo de estos días para los cristianos ha sido-y es-revivir el profundo sentido religioso y espiritual que tienen. Estas tres dimensiones: vacaciones, tradición y costumbres y sentido religioso conforman, con diferentes acentos e intensidades, las diferentes vivencias de la Semana Santa, unos habrán vivido más una dimensión, otros las otras.

Que somos un país de tradición católica se hace en estos días, de una forma u otra, evidente. Los mayores recuerdan aún las Semanas Santas de antes donde el elemento religioso era inevitable y casi inescapable: ambiente de general gravedad, películas religiosas, inexistencia de elementos de diversión, etc ... Sin tanta intensidad, los elementos de la tradición se hacen presentes y se abren debates sobre si las fiestas en el espacio público deben tener un sentido religioso, o sobre la visión de la Semana Santa por parte de creyentes y no creyentes. Sin embargo se habla poco del sentido que hay detrás las tradiciones. Para los cristianos son unos días con un sentido profundo, con momentos centrales para nuestra Fe, que seguramente tenemos que saber explicar mejor a los cristianos alejados de la Iglesia y a los no creyentes, más allá de las respetables formas externas y costumbres. Las fiestas además de marcar el tiempo, son momentos que permiten una vivencia especial.

La Pascua es sobre todo libertad y redención. Los Israelitas celebran en la Pascua que Dios los liberó de la esclavitud de Egipto, y que iniciaron el Éxodo, con Moisés, cuando se dirigieron hacia la Tierra Prometida, hacia una liberación, marcada por el Alianza con Dios en el Sinaí. Esta existencia nueva no estaba exenta de riesgos y problemas.La Pascua recuerda aquella vivencia de recobrar la libertad por la voluntad del Dios único. Para nosotros los cristianos también la Pascua es liberación. Cristo venció la muerte, el límite último de nuestra condición humana en este mundo, y con su sacrificio último, por Amor de Dios, borró el pecado de la humanidad, el nuestro. Por este hecho el pecado y la muerte no tienen la última palabra, y Cristo restaura la humanidad caída.La Resurrección es el triunfo de la Vida sobre toda forma de muerte. Es por ello que nos alegramos y hacemos fiesta, sintiéndonos pues libres en el sentido más profundo.

Durante la Semana Santa y Pascua las fiestas tienen un máximo sentido religioso y permiten a los creyentes una vivencia espiritual. Respetando todas las formas de vivir las fiestas de Semana Santa y Pascua, no está de más remarcar su singularidad esencial para la vida cristiana.

Feliz Pascua!

lunes, 9 de abril de 2012

Qué nos dicen hoy las Confesiones de San Agustín?


El pasado martes en el Aula Magna del Seminario tuvo lugar la lectura de fragmentos de las Confesiones de San Agustín en el marco de la Misión Metrópolis, que se realiza en 12 ciudades europeas, promovida por el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización. No pretendo resumir ni hacer una crónica del acto, que tuvo muchos elementos destacables, ni tampoco sintetizar la Teología agustiniana. Sólo quisiera compartir què podemos entender que nos dice el San Agustín de las Confesiones al mundo universitario e intelectual de hoy. Es pues sencillamente escribir sobre el sentido que tuvo el acto en el que participamos.

Unas palabras sobre el desarrollo del acto: En primer lugar intervino el Sr. Cardenal y Arzobispo de Barcelona el Dr. Lluís Martínez Sistach, dando la bienvenida, hablando de San Agustín y contextualizando el acto en el contexto de la Misión Metrópolis. El Dr. David Jou realizó las diferentes introducciones a las lecturas del texto agustiniano. La lectura de los textos fue realizada con la magnifica dicción de Ester Romero y Francesc Figueras. Hubo también piezas musicales con música religiosa de compositores catalanes del siglo XX a cargo del pianista Vicenç Prunés, que facilitaban la reflexión entre lectura y lectura. También se iban proyectando en una pantalla algunas fotografías con obras maestras de todos los tiempos sobre San Agustín y con escenarios donde transcurrió su vida. El acto cuidó todos los detalles ... Se repartió también el Evangelio según Marcos editado por la Misión Metrópolis.

Vayamos al contenido: Ante todo decir que ya es bastante significativo que San Agustín (354-430) nos diga cosas que sean relevantes para el mundo de hoy, cuando vivió hace unos 1600 años! Pensémoslo por un momento: Sistemas filosóficos de hace cincuenta o cien años, que parecían definitivos, han quedado bastante obsoletos y parece que ya no conectan con la contemporaneidad. En cambio el texto de San Agustín al que nos referimos da la impresión de que podía haber sido escrito anteayer. Más allá de estar bien escrita (Agustín era maestro de retórica) alguna verdad debe tener esta experiencia interior cuando se nos hace tan comprensible y cercana, no? Vamos a comentar alguno de los aspectos clave:

El punto de partida de San Agustín es creer. Pero no se trata -como expuso el Sr. Cardenal- de una credulidad ciega, sino de la narración de la historia interior de un alma en lucha. Una búsqueda de Dios que se nos hace cercana porque se reproduce en la historia interior de muchas personas. El creer que nos presenta San Agustín no está opuesto al comprender. Nos expuso el Dr. David Jou como hoy el creer y el comprender se consideran antagónicos en lugar de en un diálogo complementario. Entender bien el dinamismo de este diálogo es, para el Dr. Jou, un elemento crucial en el mundo de hoy: En cualquier ciencia se empieza por creer y cuando se va comprendiendo se revisa lo que se cree y así comprender refuerza el creer. La perspectiva de Agustín es "creer para comprender y comprender para creer". Uno no puede ir sin el otro. Por otra parte el camino del creer, parece decirnos Agustín, no está exento de dudas, inquietudes y dificultades, y puede ser, como fue en su caso, una lucha interior.

Un segundo aspecto es hablar con Dios. Una parte significativa de las confesiones son la explicitación de esta experiencia de diálogo. Un diálogo con el Dios Creador, un diálogo que toma forma de diálogo personal. Además de oración esta conversación con Dios es también una búsqueda. Agustín hablaba con Dios, y al principio, inquietado por cuestiones vitales, por su experiencia humana anterior, por sus posturas intelectuales, le parecía que Dios no le acababa de responder. Sus inquietudes no se desvanecían y seguía la lucha interior y esta búsqueda de Dios. Agustín sin embargo no abandonó el diálogo con Dios, siguió hablando con él.

La experiencia central de las Confesiones es la manifestación de Dios. Este Dios al que San Agustín hablaba, en un momento dado respondió. Esta es la experiencia de la conversión. En Milán Agustín oyó una voz de un niño que repetía las palabras: "tolle llege", "toma y lee", y entendió que era una invitación a leer el Evangelio. Lo abrió y leyó una página y fragmento al azar: "Como corresponde a pleno día, obremos dignamente, sin orgías ni borracheras, sin lujurias ni desenfrenos, sin peleas ni envidias. revestíos de Jesucristo, el Señor, y no os preocupéis de satisfacer los deseos terrenales "(Rom 13: 13-14). Las palabras que Agustín leyó se manifestaron en aquel mismo momento en su alma, y ​​de repente todas sus dudas y preocupaciones se desvanecieron. Es la experiencia de la alegría y la satisfacción por la presencia de Dios. Es una cuestión no sólo racional sino de estado emocional. "he encontrado la verdad: la conversión, la alegría, la paz". Dios, a través de su Palabra, se manifestó. El alma cambió: "Y se hizo la luz dentro del corazón y Dios se me manifestó". La luz desvanece la oscuridad. La conversión es pues una nueva manera de entender la Palabra de Dios. Palabra que se manifiesta en el alma y se hace viva y real. El creer se ve reforzado por la comprensión de una experiencia transformadora.

Se trataron en el acto algunas cuestiones más, que expondremos brevemente, como la memoria: "Vos estabais en mí" dice San Agustín haciendo referencia a esta relación íntima con el Dios que se manifiesta también en el alma humana, y que Agustín identifica con el Dios de su recuerdo, inseparable de su autobiografía. El obispo de Hipona experimenta también la necesidad de comunicación y de compartir la experiencia religiosa. Y también como resultado expone la vivencia de la alegría y felicidad y la sensación de reposo del alma, de conexión con la dimensión de la eternidad. San Agustín hizo muchas otras aportaciones a la Teología como se sabe: la comprensión del mal, el Dios Trinitario ... Sin embargo se puede entender su religiosidad a partir de la vivencia de una espiritualidad forjada con el conocimiento y experiencia por un lado, y también por el contraste con posturas intelectuales y espirituales diversas de su tiempo: los gnósticos, los helenistas epicúreos , los maniqueos, los arrianos ... el Dr. Jou expuso cómo esta situación es muy parecida a la que se da en el mundo de hoy, que también tiene esta diversidad de posturas, unas materialistas, otras con sincréticas espiritualidades variadas, otras fundamentadas en religiones diversas. En este contexto del mundo de hoy la búsqueda espiritual de la tradición cristiana, el creer y comprender de San Agustín, se hacen transparentes y razonables.

martes, 31 de enero de 2012

El Cardenal Newman y la Educación Superior Catòlica


Benedicto XVI beatificó en el 2010 el Cardenal y Siervo de Dios John Henry Newman (1801-1890). El cardenal Newman fue una figura muy relevante del pensamiento y la Religión inglesa del siglo XIX. Fue un pastor anglicano que, tras intentar restaurar la Iglesia inglesa con el retorno a las creencias y formas de culto tradicionales de la Iglesia, se convirtió al Catolicismo en 1854. Fue nombrado Cardenal por León XIII y facilitó la fundación de la Universidad Católica de Irlanda (la actual University College de Dublín, la universidad más grande de Irlanda). El Cardenal Newman se trasladó a Dublín como Rector donde fundó la "Literary and Historical Society". Entre sus muchas y valiosas aportaciones intelectuales nos interesa destacar una contribución muy significativa, como fue entender en pleno siglo XIX, la importancia de la Educación Superior Católica, expresada en su libro quizá más significativo "The Idea of ​​a University ".

Un primer elemento que nos surge al interpretar la aportación de Newman es la necesidad de tomar conciencia de que las universidades nacieron como escuelas catedralicias en las ciudades de la Baja Edad Media en Europa, convirtiéndose en centros de educación superior no sólo para clérigos, sino también para los laicos. La Teología se estudiaba junto a las Matemáticas y la Retórica entre otras disciplinas (el "Trivium" y el "Quatrivium" de las escuelas monásticas carolingias, que remiten a los fundamentos del alma europea). Las primeras profesiones (Teología, Medicina, Derecho, ...) nacieron en aquellas primeras Universidades Católicas europeas. El nombre de Universidad deriva precisamente del nombre de su estatuto legal, que se constituía como asociación de estudiantes y profesores con características de autonomía respecto a otras instituciones de su tiempo. De ahí vienen algunos rasgos de la universidad como la idea de comunidad académica, de elección democrática del rector, de libertad en la búsqueda de la Verdad, etc ... Con los siglos muchas de las universidades se convirtieron en reales y luego en estatales. Sin embargo no se pueden olvidar los orígenes, aunque hoy en día muchas personas, dentro y fuera de la Universidad, no sean conscientes de ellos. Recuperar esta conciencia es lo que hizo Newman en un debate abierto con la Universidad Moderna de su tiempo. La Universidad Moderna había evolucionado hacia el profesionalismo y la especialización científica, basándose en el dinamismo de las ciencias positivas.

En este debate, Newman discutió la idea de que las ciencias materiales hagan, por sí mismas, el hombre moral. Es decir que el conocimiento por sí mismo, no hace al hombre mejor. No se puede pretender "cortar el granito con hojas de afeitar", o "amarrar una embarcación con un hilo de seda", escribió Newman, haciendo referencia que no se puede esperar que con instrumentos delicados, como son el conocimiento humano y la razón humana aplicada a la ciencia, se pueda luchar contra gigantes que tienen una gran fuerza, como son la pasión y el orgullo del hombre. Hacen falta pues los instrumentos adecuados y, además, fuertes convicciones reforzadas por un intelecto sólido que guíe la voluntad y desarrolle el carácter para alcanzar éxito en esta tarea. En este punto nos recuerda mucho a un contemporáneo suyo, nuestro Balmes (queda pendiente hablar de él en algún artículo).

Otro aspecto importante en este diálogo con la universidad moderna es la importancia de la enseñanza de la Teología, que Newman definió (refiriéndose a la Teología Natural o conocimiento de Dios) como la más alta Ciencia. La exclusión de la Teología de la Universidad niega la voluntad declarada por la Universidad de alcanzar un conocimiento universal ("Universitas" también tiene este significado). El conocimiento para Newman es un todo, la Verdad religiosa no es sólo una parte, sino una condición de conocimiento general.Para Newman, está claro que las ciencias contienen verdad, en el "fragmento" (por decirlo con una palabra comprensible hoy) hay reflejo de la verdad, pero para tener toda la Verdad no es suficiente con el fragmento, se requiere la conciencia de totalidad y la condición de la Verdad misma.

Otras aportaciones no menos importantes del Cardenal Newman fueron: la insistencia en la armonía entre Fe y Razón, la importancia del compromiso apasionado y ardiente con las Verdades Católicas, la búsqueda de la virtud dentro de una cultura Católica, y las formas que ha tener una correcta asimilación del pensamiento proveniente de fuera de la tradición Católica. Todas estas ideas forjadas por Newman tuvieron una notable influencia en el mundo Católico Universitario Europeo. A nosotros nos pueden servir hoy para revisar la identidad y la misión de nuestras instituciones de Educación Superior.

lunes, 23 de enero de 2012

Educación como mediación


En la anterior entrada tratábamos brevemente sobre aprender a pensar. Y esto nos lleva a considerar la dimensión mediadora de la educación. La relevancia de entender la educación como mediación está en que esta concepción va más allá de concebir la educación sólo como instrucción o como transmisión de conocimientos. Y es esto tan relevante? Veamos: Hasta hace poco tiempo incluso algunos profesores catedráticos o titulares de Pedagogía sostenían que las instituciones educativas (escuela, universidad) sólo tenían que instruir, que transmitir conocimientos! Esto estaba muy en consonancia, por otra parte, con los ideales de la Modernidad: transmitir conocimientos y como máximo inculcar algunos valores de ciudadanía a través de materias como la historia, entendida como historia del progreso humano regido por la ciencia y la tecnología . No digo que no sea coherente, ni que esté mal. Sólo que si entendemos la educación como mediación nos damos cuenta del hecho de que la perspectiva anterior no es suficiente para explicar todas las dimensiones de la educación.

Hay varios significados de la palabra mediación. El significado más empleado es el que entiende mediación como situación de estar en medio de dos partes con posturas e intereses diferentes y / o como proceso de ayuda para resolver conflictos entre partes. Sin embargo este no es el único significado de la palabra mediación, ni el más utilizado por la educación, que es el que expondremos a continuación.Mediación se entiende, también desde la psicología y la educación, como estar en medio pero en este caso entre el individuo que aprende y su cultura de referencia. Los mediadores primeros son los padres y después también los adultos que tienen una función educativa. Vygotsky, un psicólogo ruso de principios del siglo XX, es quien primero entendió la mediación de esta forma. Así la cultura, a través de este proceso antropológico de mediación, se convierte en fuente de humanización. Es toda una perspectiva que ha dado lugar a considerar la importancia de las dimensiones sociales y culturales, como complementarias a las más biológicas e individuales.

Entendemos cultura en sentido amplio del término, en sentido antropológico: valores, aprendizajes, actitudes o comportamientos valorados por un grupo humano y que pasan de una generación a otra. No estamos hablando de inculcar unos valores u otros, estamos hablando del proceso general mediante el que todas las culturas humanas, por el hecho de serlo, traspasan a sus miembros más jóvenes su visión del mundo y aprendizajes básicos y así las personas y las culturas tienen una continuidad generacional. Es importante hacer notar aquí que los procesos de mediación no siempre son totalmente conscientes o controlados, sino que como Bruner sostiene, forman parte del estilo de vida técnico-social humano. Así es como este autor estadounidense estudió y entendió el proceso de adquisición del lenguaje por parte de los niños y niñas.

Y que hacen los mediadores? Feuerstein nos explica cómo los mediadores seleccionan los estímulos educativos, los enmarcan en el espacio y en el tiempo y también dotan los estímulos de significado. Sin este proceso de mediación no acabaríamos de salir de los modelos conductistas, centrados en conectar estímulo con respuesta. Para el individuo, cuando los mediadores no han actuado, ello se traduce en un estado de desorientación y falta de identidad cultural que le deja en una situación desfavorable. Los mediadores ayudan en el proceso de flexibilizar la mente, de estimular la confianza en las propias posibilidades y ayudan fundamentalmente a lo que Feuerstein observa como característica más importante de la antropología humana: la capacidad de adaptarse y cambiar. La perspectiva de Feuerstein fue introducida en Cataluña y en España hace unos años por La Salle. Yo la descubrí del Hno..Ramon Farrés y desarrollé sobre esta perspectiva la tesis doctoral.

La educación puede entenderse como mediación. Así no sería posible educar sin trasladar, más conscientemente o menos, una visión del mundo, una actitud ante los objetos de conocimiento y ante los demás.Los educandos aprenden de todo, de lo que se les enseña consciente y deliberadamente pero también aprenden del ejemplo que se les da. Por lo tanto el contenido a aprender no agota la finalidad de la educación. Se enseña para la vida y el contenido es un medio. Desde la perspectiva que consideramos no se puede prescindir de esta dimensión, ya que está implicada en el mismo hecho de enseñar y aprender. Mejor, por tanto, hacernos conscientes de todos los procesos involucrados en el enseñar y aprender y así poder clarificar mejor qué supone la interacción educativa y qué elementos están implicados en ella.

Una educación sin la dimensión de la mediación pone, por ejemplo, las cosas más difíciles a la educación religiosa. Más allá de transmisión de información, es importante para la educación religiosa que el educando pueda relacionar lo que aprende con la vida. Educar en la dimensión religiosa encuentra su encaje natural en entender la educación como mediación.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Celebración de la festividad del beato Ramon Llull

(Artículo publicado en Catalunya Religió. Mie. 7/12/11)

La Facultad de Filosofía de la Universidad Ramon Llull celebra cada año la Festividad del beato Ramón Llull, patrón de nuestra Universidad. Este año esta celebración tuvo varios elementos que quisiera compartir.

El acto estuvo presidido por la Excma. y Mgfca. Rectora de la Universidad Ramon Llull Dra.. Esther Giménez-Salinas y intervino el Decano de la Facultad Dr. Joan Martínez Porcell destacando la contribución que ha venido haciendo la facultad en la celebración cada año de esta festividad que ha ido glosando, año tras año, las diferentes dimensiones de Ramon Llull. Este año se trató la dimensión literaria con una conferencia a cargo de la Dra. Lola Badia, Catedrática de Literatura Catalana Medieval y Directora del Centro de Documentación Ramon Llull de la Universidad de Barcelona. Su conferencia llevaba por título "El Libro de Contemplación de Ramón Llull o la emergencia de un continente literario".

En la conferencia la Dra.. Bahía presentó el Libro de contemplación en Dios de Ramon Llull (1271-74). Se trata de un libro de 7 volúmenes y unas 1.200 páginas, que tiene versiones catalana y latina de una primitiva redacción en árabe. La obra está organizada y estructurada por cifras que tienen un significado simbólico, por ejemplo hay 365 capítulos y toman relevancia el 3 el 40 el 30 y el 10. Trata temas teológicos como la creación y la naturaleza de Dios o el Dios hecho hombre y la Redención. También trata de la descripción de la realidad natural a través de los 5 sentidos externos (convencionales) y los 5 sentidos internos (cogitación, apercibimiento, conciencia, sutileza y fervor). Además profundiza en temas de carácter filosófico como son: necesidad y contingencia, sensualidad e intelectualidad, fe y razón, o predestinación y libre albedrío. Hay cuarenta y seis capítulos dedicados al título general de amor y cincuenta y dos al de oración. La obra en su conjunto es una prefiguración de toda la obra posterior de Ramón Llull en especial las primeras "Ars".

La Dra. Bahía expuso como en su conjunto la obra es toda una propuesta literaria que se presenta conscientemente como una alternativa a la literatura caballeresca de su tiempo. Es, salvando las distancias de tiempo (más de 300 años) y de estilos, toda una alternativa literaria como Cervantes hizo en su época. La Dra. Bahía la denominó como una emergencia de un continente literario, glosando su su novedad (que no puedo resumir aquí) y su valor al estar escrita también en lengua catalana. En el caso de la obra de Llull sin embargo la difusión e influencia posterior fue pequeña. Impresiona hoy todavía el sentido de globalidad y de síntesis, la voluntad de explicar todas las realidades y la organización simbólica de las diferentes partes articuladas en un todo. Unos elementos más en el redescubrimiento continuo de la genialidad de Ramón Llull.

Otro aspecto del acto fue la presentación de la nueva etapa de la revista Comprendre a cargo de su director Dr. Armando Pego, profesor titular de la facultad. Comprendre, Revista Catalana de Filosofía está coeditada por la Editorial Herder y por la facultad de Filosofía. Francisco Arroyo en El País hacía hace un tiempo una crónica elogiosa de la revista y decía de ella: "Hay pequeñas joyas que crecen en lugares inverosímiles", haciendo referencia a la calidad de los artículos que se publican. Esta anécdota la recogió el Dr. Pego en su intervención. La revista en esta nueva etapa publica los artículos en versión original con un pequeño resumen en inglés. Deseamos que la revista tenga la difusión e impacto que se merece en esta nueva etapa!

Hubo también un Interludio musical a cargo de la Capilla Sacra de Cataluña, que presentó algunas piezas que son parte de una Misa completa que pronto se estrenará. El Sanctus me pareció muy majestuoso con un crescendo final muy expresivo. Deseamos también que este estreno próximo sea todo un éxito.

Esta festividad de este año estaba precedida por el hecho que en el mismo día de la víspera del beato Ramón Llull morían dos profesores: el Prof.. Josep M. Vía Taltavull de la Facultad de Filosofía y el Prof..Carlos Gallego de Blanquerna. Se trata de dos profesores que fueron muy apreciados por nuestra comunidad universitaria y que se nos hacían muy presentes en el recuerdo.

Muchas cosas este año, sí. En definitiva una festividad con muchos elementos que contribuyen de una manera muy significativa en el Ser de nuestra universidad.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Relaciones Iglesia-Estado en Europa


La situación del diferente trato a las universidades católicas europeas por parte de los estados, explicada en la anterior entrada, nos llevó a preguntarnos por las causas de esta situación. ¿Cómo puede ser que en estados con una fuerte impronta cristiana-católica, donde la educación obligatoria cristiana es concertada con el Estado, valoren tan poco la aportación de las universidades católicas? ¿Como puede ser en cambio que en otros países estas universidades sean tratadas a todos los efectos como una universidad prácticamente pública? Responder a estas cuestiones nos llevó al tema más amplio de las relaciones Iglesia-Estado en Europa y estudiar los principios que regulan estas relaciones para intentar explicarnos de dónde viene esta situación y porque se da.


Un comentario previo: Al tratar el tema de estas regulaciones no entraremos en un aspecto importante como es que actualmente los estados de Europa hay presencia de diversas confesiones, situaciones que han empezado a regularse como fenómenos nuevos que son, pero que seguramente tardarán un tiempo todavía en trasladarse del todo a las legislaciones de los países. Sí que tratamos de entender en cambio la relación de los estados europeos con la religión cristiana, que tiene una larga tradición.


Para tratar un tema como este tenemos que ir a la historia. Cada país tiene sus circunstancias especiales.Seguro que tendremos que simplificar un poco, pero eso no impide que podamos hacer un análisis de conjunto en el que se perderán matices seguramente importantes, pero que nos permitirán una interpretación.


John Madeley y Zsolt Enyedi (2003) propusieron un marco para entender comparativamente las relaciones Iglesia-Estado en Europa. Este modelo incluye tres bloques de países históricamente monoconfessionals (Católico, Luterano y Ortodoxo) separados por franjas de territorios multiconfesionales. Los bloques monoconfessionals, según los autores citados, son:


-Sur Católico: Austria, Bélgica, Francia, Italia, Portugal, Eslovenia, España.


-Norte Luterano: Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega, Suecia.


-Este Ortodoxo: Bielorrusia, Bulgaria, Grecia, Moldavia, Rumania, Rusia, Ucrania.


Entre el Sur Católico y el norte Luterano hay-como decíamos-una franja de países de tradición multiconfesional: Alemania, Irlanda, Holanda, Polonia, Suiza o Reino Unido, fundamentalmente. Hay también países que están entre el Norte Luterano y el este Ortodoxo. Sin embargo vamos a fijarnos en qué pasa entre los bloques llamados como bloque monoconfessional sur Católico y el multiconfesional Católico-Luterano, que son los que corresponden a los países que nos interesaba estudiar.


En cada uno de los bloques citados los autores hacen la hipótesis de que hay un patrón distintivo con respecto a las relaciones Iglesia-Estado, que debe encontrarse justamente en el hecho del carácter históricamente exclusivo, mayoritario o minoritario de las confesiones. Cada país del bloque multiconfesional además tiene sus propias particularidades, que se deben a las circunstancias de cómo las confesiones han reaccionado históricamente a los retos y oportunidades en situaciones de mayorías y minorías.


Estas relaciones condicionan cuestiones como los subsidios del estado a la Iglesia, la interferencia del estado en cuestiones religiosas, y un tema importante que es como se entiende la neutralidad religiosa por parte del estado. El tema que nos preocupaba de la consideración de la aportación de las universidades católicas es una consecuencia de los temas anteriores.


Observamos como en los países de tradición multiconfesional, sea el catolicismo mayoritario o minoritario, no hay un trato especial para las universidades católicas, que en general están bien integradas en el sistema y ayudadas por el estado. La neutralidad del estado en estos países significa que la cuestión religiosa no interfiere, es decir que, en un contexto de tradición multiconfesional, todas las iniciativas sean religiosas o laicas son tratadas por igual, de forma neutral por parte del estado.


En el sur Católico en cambio la neutralidad se entiende de diferente manera. En general en estos países el trato de la confesionalidad es mucho más problemático. Puede haber excepciones. Una excepción con el caso de las universidades es Bélgica, explicable por la proximidad con Holanda. La Universidad Católica de Lovaina-por ejemplo-está integrada en el sistema de educación superior a todos los efectos.


Sin embargo Madeley y Enyedi remarcan que, como decíamos, los países de tradición monoconfessional interpretan diferentemente la cuestión de la neutralidad del estado. Por la influencia de la revolución Francesa y la reacción a la misma, así como la implantación del estado Napoleónico, con la tradición después de conflicto entre la Iglesia y el anticlericalismo, finalmente quedó afectada esta cuestión. Los autores citados exponen cómo se generaron unos consensos basados ​​en asunciones liberal-ilustradas que actualmente conculcan el principio de neutralidad religiosa y privilegian las creencias seculares por encima de las religiosas, poniendo la religión en los márgenes de la vida social. Esto afecta a la consideración de la aportación de la Iglesia en la educación superior al igual que a otros aspectos de las relaciones Iglesia-Estado.


Así pues mentalidades explicables por oposiciones históricas y consensos en un momento dado están condicionando las creencias de hoy, que se traducen finalmente en leyes concretas, que afectan finalmente la realidad. Es bastante significativo que en los estados de tradición multiconfesional se respete el principio de neutralidad real por parte del estado. Sin embargo con la aparición de nuevas religiones en el espacio público, la consideración de un cierto multiconfessionalisme será tarde o temprano inevitable. Esto debería llevar a nuestros países a reflexionar ya instituir una más auténtica neutralidad del estado en cuestiones religiosas.





Autores citados:


John Madeley y Zsolt Enyedi (2003). Church and State in contemporary Europe: The Chimera of neutrality.Londres: Frank Cass Publishers.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

La Universidades Católicas Europeas


Las Universidades Católicas son una realidad viva en todo el mundo. La constitución apostólica de Juan Pablo II "Ex corde Ecclesiae" comienza expresando la Universidad Católica "nacida del corazón de la Iglesia" y expone cómo, en esta Universidad, buscar la verdad en los diferentes campos de conocimiento se combina con la certeza saber la Fuente de la Verdad. Las Universidades Católicas tienen orígenes temporales diferentes, algunas se remontan hasta la misma fundación de la institución universitaria, otras se instituyeron una vez establecida ya la Universidad moderna, real o estatal, otras más recientes responden al impulso del Concilio Vaticano II o se han creado por circunstancias diversas en las últimas décadas. Unas están vinculadas a las Diócesis, otras a la Compañía de Jesús, otras a La Salle, otras a diversas instituciones católicas.También están las Universidades Pontificias vinculadas directamente a la Santa Sede.

En Europa la mayoría de estas Universidades están integradas en la FUCE (Federación de Universidades Católicas Europeas) de la que el antiguo rector de la Universidad Ramon Llull-Dr. Miquel Gassiot-fue su presidente. Un aspecto que preocupó al Dr. Gassiot durante su presidencia fue la diversidad de situaciones en los diferentes países en cuanto a la legislación, financiación por parte del estado, control estatal en aspectos fundamentales como son la expedición de títulos, la admisión de estudiantes, la selección de profesores o el funcionamiento de los órganos de gobierno. Estos son aspectos clave en la vida universitaria.

Así pues el Dr. Gassiot, con su entusiasmo característico, decidió estudiar en detalle estas situaciones diversas. Por eso trabajamos conjuntamente (yo entonces hacía de vicerrector) en un estudio que se basó en un cuestionario que contestaron los rectores de las Universidades de la FUCE. Pusimos en común toda la información en una Conferencia General en la Universidad Cardinal Stefan Wyszynski de Varsovia. Estos materiales permitieron la realización de la declaración de Eichstätt, realizada en la Katholische Universidad Eichstätt-Ingolstadt. Recientemente la revista Journal of Church and State ha publicado en forma de artículo esta investigación. Este artículo se puede consultar en:

http://jcs.oxfordjournals.org/content/early/2011/05/19/jcs.csr009.extract

Este estudio pone de manifiesto como en Europa hay una gran variabilidad de situaciones en el trato por parte de los estados a las Universidades Católicas. Algunos de los aspectos generales los pasamos a exponer resumidamente:

En cuanto al estatus jurídico de las Universidades Católicas, algunos países las tratan exactamente igual como a cualquier otra universidad pública o estatal de su territorio. En estos países las Universidades están plenamente integradas en el sistema de educación superior. Hay también países o regiones que tienen la figura del Concordato con la Santa Sede que regula el estatus legal de las Universidades Católicas del territorio. En otros casos las Universidades Católicas tienen o bien una legislación especial o bien son tratadas como universidades privadas. En Francia, salvo algún caso, como el de las Universités Catholiques del Ouest, de Lille o Lyon, el estado no permitía el uso de la palabra Universidad, excepto para las Universidades públicas y por ello se habían denominado como " Institut Catholique ". Las excepciones se fundamentaban en cuestiones de carácter histórico (El estudio citado contribuyó a que la situación en Francia comenzara a flexibilizar en este punto). Hay también las Universidades Pontificias bajo la jurisdicción de la Santa Sede, como hemos dicho. Hay, por otra parte, peculiaridades especiales como es el caso de que en algunos países (Portugal por ejemplo) hay una única Universidad Católica en todo el país, con varias subsedes, o al otro extremo en España, que con la legislación de Universidades privadas, hubo muchas iniciativas que siguieron el camino que inició la Universidad Ramon Llull, como primera universidad privada reconocida en España. También es interesante estudiar el estatus de los estudios de Teología en los diferentes países (lo dejaremos para más adelante en otra entrada de blog).

La situación financiera en general paralela a la situación legislativa. Mientras hay países (por ejemplo Bélgica, Holanda, Alemania o Polonia) en los que las Universidades Católicas reciben una financiación igual que la de las Universidades públicas, en otros países no hay ningún tipo de apoyo financiero por parte del estado en estas universidades. En España concretamente se tuvo que trabajar para conseguir igualdad de trato en cuestiones como becas para los alumnos, ayudas competitivas para la investigación de los profesores, las ayudas para bibliotecas o para servicios, etc. Esto lo recuerdan muy bien los Dres. Coll y Gassiot que tuvieron, como primeros rectores de la Universidad Ramon Llull, un papel fundamental en establecer con las administraciones diferentes (también la catalana) un marco de juego mínimamente equitativo. Esto dando por supuesta la que ha sido hasta ahora una total exclusión en la financiación básica. Es chocante que incluso en la laica Francia las Universidades Católicas, por razones de tipo histórico o el trabajo que se les reconoce, reciben aproximadamente un 30% de su presupuesto por parte del estado! Este dato contribuyó, por ejemplo, que universidades como Deusto o Navarra comenzaran a recibir más recursos de su comunidad autónoma.

No todo es simple, porque más financiación significa también más control en procesos internos y así, en alguna ocasión alguna de las Universidades Católicas que tienen tradición de ser consideradas como casi públicas, a base de tener los mismos sistemas de promoción de profesores, sistemas de gobierno, selección de alumnos, etc., todo ello ha llevado a que pueda parecer que la denominación como Universidad Católica sea sólo una cuestión histórica, pero no tenga nada que ver con el funcionamiento de la universidad, que es a todos los efectos como una universidad pública más. También hay algún caso de estos. En el artículo citado se estudia con detalle la situación de cada país.

La conclusión es que hay una gran diversidad y que ésta tiene una explicación en la tradición de cada país. Sorprende que en un Espacio Europeo de Educación Superior común haya tantas diferencias. La tradición de cada estado es lo que pesa. Pero ahora, una vez conocida esta diversidad y el valor de la presencia de las Universidades Católicas, nos podemos preguntar: Porque la situación es tan diversa? ¿Porqué los estados tratan tan diferentemente a  las Universidades Católicas?¿Qué lo puede explicar? En la próxima entrada de blog daremos un intento de explicación.