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sábado, 18 de enero de 2014

Educación reflexiva

(Artículo publicado en Catalunyareligio.cat, 18-11-2013)

Las XII Jornadas Diálogos Escuela-Universidad, en las que participan y presentan proyectos los centros de prácticas que colaboran con nuestra facultad, estuvieron dedicadas a la práctica reflexiva en la escuela. Fué especialmente interesante la conferencia "Fomentando el aprendizaje reflexivo y colaborativo en la escuela", a cargo de la Dra.Olga Esteve, profesora de la UPF. El tema que se planteó fue el del aprendizaje reflexivo y el más general de una educación reflexiva.

El aprendizaje reflexivo tiene la característica de que parte de la experiencia de los alumnos y, desde esta experiencia, se plantea los objetivos y las metas a que se quiere llegar. No se trata pues de partir de contenidos o conocimientos preconcebidos, sinó de plantear preguntas. Los contenidos se buscan cuando se requieren, siendo el educador un facilitador de procesos interactivos y muy especialmente de procesos de colaboración. Así se construye aprendizaje compartido que termina enriqueciendo la experiencia de partida, en un proceso circular reflexivo.

También este proceso se puede aplicar al equipo de maestros o profesores cuando reflexionan sobre su práctica docente. Formularse preguntas y buscar teorías que ayuden a dar explicación, para encontrar mejores pautas y mejores actividades formativas. En equipo se puede ir más a fondo en las cuestiones y se puede generar experiencia compartida. Cuantos buenos ejemplos tenemos en las escuelas de Cataluña, y singularmente en las escuelas cristianas!

El círculo reflexivo se puede aplicar también en la relación familia-escuela, para poder dialogar con las expectativas de unos y otros para encontrar elementos de enriquecimiento de las visiones y para ir encontrando visiones compartidas. La clave es pues el diálogo, entendido como intercambio de significados.

El aprendizaje reflexivo y la educación reflexiva no congenian mucho con la tendencia burocratizada del modelo educativo imperante entre nosotros, aún menos con el que nos viene desde 700 km. La educación reflexiva es crítica y seguramente incómoda para las tendencias reguladoras e intervencionistas hacia las tareas de los equipos de maestros y profesores. La Dra. Esteve consciente de este problema expuso como el modelo actual de aprendizaje por competencias puede facilitar una educación reflexiva, a pesar de los obstáculos legales.

Una escuela reflexiva y que se formule preguntas también querrá ir a fondo sobre los aspectos últimos de la persona. Hay pues un lugar natural para la visión cristiana, que deberá ser dialogada y a ser posible integrable en la experiencia.

lunes, 13 de mayo de 2013

La formación de Maestros



(Texto publicado en la Revista de Blanquerna. n. 28)

Las demandas de formación de los maestros de hoy están determinadas por la necesidad de dar respuesta colectiva a los retos más importantes de nuestras sociedades del siglo XXI. Vamos a resumir algunos de ellos:

En primer lugar nos encontramos con la necesidad de responder a problemas bien inmediatos como son las elevadas e insostenibles tasas de fracaso escolar, reflejadas en los resultados poco deseables de nuestro sistema educativo en estudios comparativos internacionales. Para responder a este reto será necesario impulsar un mayor énfasis en la adquisición de competencias básicas, sobre todo las referidas a la lectura y la escritura y las matemáticas. No se puede, en este mismo sentido, olvidar la atención a la diversidad y el cuidado más especial a los alumnos con problemas de aprendizaje en estos procesos escolares básicos. Es posible, desde la escuela, abordar adecuadamente este reto por el mayor conocimiento existente de los diferentes tipos de déficits y trastornos. Para responder adecuadamente a la atención que requieren estos alumnos será necesario intensificar la colaboración de los maestros con otros profesionales: los logopedas, los psicólogos de la educación, los pedagogos o los psicopedagogos. La finalidad es trabajar, ya desde los primeros años de escolaridad, para prevenir un fracaso escolar que termina manifestándose más adelante.

Un segundo grupo de retos para la educación provienen de los cambios acelerados que se dan en la sociedad, por ejemplo los relacionados con el avance de las tecnologías de la comunicación. Debemos tener en cuenta que los niños y niñas de hoy pertenecen a generaciones de nativos digitales. Y las tecnologías de la comunicación tienen grandes posibilidades educativas, pueden facilitar la tarea del maestro y proporcionar situaciones de aprendizaje motivadoras. Otro de los retos de las sociedades de hoy se derivan de su característica multicultural y multilingüe, con el papel del inglés como lengua de comunicación global. Junto al dominio de las dos lenguas cooficiales se debe aprender con naturalidad la tercera lengua, el inglés. Se trata de un reto pedagógico, dada aquí la escasa presencia social del inglés, que contrasta con las necesidades profesionales y personales de dominio lingüístico. Así pues, además de aprender el inglés, será necesario intensificar el aprender también en inglés otras materias (metodología AICLE), para contribuir a esa naturalidad de una escuela multilingüe.

Pero, ¿se acaban aquí los retos? ¿Es eso todo? No lo creemos. Hay un reto tal vez de más recorrido que deriva de un cambio de fondo y que podríamos denominar como el paso de una modernidad "tecnocientífica" a una modernidad "humanista". Hace unos años muchos expertos en educación, algunos de ellos importantes, defendían que la escuela sólo tiene que instruir. Esto era muy coherente con la cosmovisión de esta sensibilidad tecnocientífica: enseñanza de contenidos y procedimientos y pragmatismo en las formas de actuar. Pero ¿es suficiente hoy instruir? Con el cambio en la sensibilidad moderna que hemos citado, debemos decir que no lo es, y que la instrucción debe ir acompañada de una educación del ser de la persona, de una educación integral; una educación de todas las dimensiones de la persona, también las dimensiones que pueden pasar más desapercibidas porque tienen un mayor dinamismo inconsciente como son la esfera afectiva y emocional. El ideal de persona de hoy se parece al del humanismo renacentista, una persona con diferentes facultades y que va realizando su potencial.

Esta educación integral replantea también el reto de la educación de la dimensión espiritual y religiosa. El objetivo no es nuevo pero sí lo es el reto de cómo abordarlo de acuerdo con las características del mundo de hoy. Esta esfera conlleva tratar lo que en la educación clásica se denominaba como educación de las virtudes. Así, junto a la formación de la inteligencia-intelecto y de las emociones, debe haber también la formación de la voluntad y del carácter, por un desarrollo armónico de todas las facultades humanas.

Aterrizando en la formación de los maestros, ya Manjón a principios del siglo XX, dijo que "quien educa a un niño o a treinta Hace un bien; pero aún lo hace mucho mayor quien forma a un Maestro, esto es un educador de cientos y miles de niños que tienen que pasar por su escuela ". Todo un reto para Blanquerna, institución continuadora de la escuela de Magisterio del Sagrado Corazón (fundada en 1948), y heredera de su legado de calidad intelectual, de personalización, y de buen tono en la formación de maestros de Cataluña.
 

El cardenal Bergoglio y la Educación

(Artículo publicado en catalunyareligio.cat, 18-04-2013)

Hemos ido conociendo, y bien seguro que iremos conociendo más, el perfil personal, intelectual, teológico y pastoral del Cardenal Jorge Bergoglio. Nos gustaría reflexionar brevemente sobre una de estas dimensiones en la que quizá no se haya prestado tanta atención como es la del Bergoglio educador.

Nos ha llegado del otro lado del atlántico un libro de Sergio Rubin y Francesca Ambrogetti publicado en 2010 que se titula "El Jesuita. Conversaciones con el cardenal Jorge Bergoglio, S. J. ". Efectivamente, como bien se sabe, el Cardenal Bergoglio proviene de la Compañía de Jesús, así pues el componente educativo fue importante en su biografía. En el libro citado, que toma forma de diálogo con los autores, explica entre otros aspectos sus experiencias educativas que se iniciaron, según explican los autores, en el Colegio de la Inmaculada Concepción, de la ciudad de Santa Fe y luego en el Colegio de El Salvador, de Buenos Aires. De estos colegios narra sus primeras experiencias educativas: “Antes de entrar al seminario, había estudiado química y pensé que me iban a dar alguna materia científica, pero no, me encomendaron impartir Psicología y Literatura. Y Psicología la había estudiado cuando cursé Filosofía y me resultaba fácil, mientras que para Literatura, que me gustaba mucho, tuve que prepararme durante el verano” explica Bergoglio. En el libro narra también sus primeras experiencias con alumnos, que se nos hacen comprensibles y nos impresionan porque son las de un educador muy vocacional en sus inicios: “Los quise mucho —escribe Bergoglio en el prólogo del libro de un antiguo alumno al evocar aquellos alumnos—; no me fueron, ni me son, indiferentes y no me olvidé de ellos. Les quiero agradecer todo el bien que me hicieron, de manera especial, al obligarme y enseñarme a ser más hermano que padre.”

En el libro citado, existe también la perspectiva de cómo el Cardenal Bergoglio entiende la escuela y la educación. Veamos algún ejemplo. Le preguntan:

—"¿Cómo puede la escuela encontrar el difícil punto de equilibrio entre el anclaje en el pasado, que puede ser un necesario marco de referencia y la necesidad de educar para un mundo diferente, imaginando el futuro donde se deberán insertar los alumnos?

Responde Bergoglio: —Vamos a hablar del alumno y hacerlo extensivo a la escuela. Suelo decir que para educar hay que tener en cuenta dos realidades: el marco de seguridad y la zona de riesgo. No se puede educar solamente en base a marcos de seguridad, ni solamente en base a zonas de riesgo; tiene que haber una proporción, no digo equilibrio, sino proporción. Siempre la educación supone un desequilibrio. Uno empieza a caminar cuando nota lo que le falta, porque si no le falta algo no camina.

—¿Cuál sería, entonces, el sano desequilibrio educativo?

—Hay que caminar con un pié en el marco de seguridad, o sea, en todo lo que viene adquirido, lo que fue incorporado por el alumno, aquello donde está seguro y se siente cómodo. Y con el otro pié, tentar zonas de riesgo, que tienen que ser proporcionales al marco de seguridad, a la idiosincrasia de la persona, al entorno social. Entonces, se va transformando esa zona de riesgo en un marco de seguridad y así sucesivamente, se avanza en la educación. Pero, sin riesgo, no se puede avanzar y, a puro riesgo, tampoco".

Es muy clarificador como entiende Bergoglio la educación: seguridad y zona de riesgo en desequilibrio y movimiento continuado, para posibilitar que el alumno avance. Una visión bien útil y necesaria para la forma de entender la educación en las instituciones educativas de hoy. Todo un reto para los educadores. También parece revelador su pensamiento sobre el cambio humano.

jueves, 18 de abril de 2013

Alegria por los tiempos que vive la Iglesia


Si tuvieramos que resumir el sentimiento por estos últimos tiempos que está viviendo la Iglesia con una palabra diríamos: Alegría! Hemos vivido con una gran alegría la elección, entronización y progresivo conocimiento del papa Francisco. Confieso que no entiendo mucho de la Curia del Vaticano, ni sabría explicar qué cambios internos se deberían hacer. Por lo que dijo Benedicto XVI alguna renovación será quizás necesaria. Por mi parte no tengo expectativas de cambios doctrinales, ni de reformas espectaculares. Sí creo que puede haber una progresiva evolución siguiendo las lógicas de los tiempos. Pero, ¿de dónde viene esta alegría? ¿En que se fundamenta? Trataré de explicarlo.

El papa Francisco tiene una forma de comunicar, una manera de acercarse a las personas, sean más importantes o menos, y una expresión personal muy identificables. Lo sentimos cercano porque tiene ese sentido del humor sano que hemos podido conocer en religiosos que hemos tratado, o en curas de parroquia, un tono alegre, distendido, cordial, con este distanciarse un poco de su rol importante y poner en primer plano al otro. El Papa Francisco pone por delante las personas, si es necesario rompiendo el protocolo. La Iglesia con Francisco se hace más identificable y reconocible por lo que en realidad ya es, por este estilo personal y llano. Esto lo acerca a la gente, los propios católicos y quizás también a personas alejadas de la Iglesia. Ello no está contrapuesto a su altura intelectual.

Por otra parte con sus gestos da buena muestra que se pone al servicio de los demás, sus hermanos obispos y cardenales, y al servicio de Roma y de todo el pueblo de Dios. Con estos gestos la Iglesia se sitúa en una posición de mayor humildad. En una frase lo expresó así: "Una Iglesia pobre y para los pobres". El servicio a los demás, a los más necesitados, se pone por delante, adoptando explícitamente posiciones inequívocamente evangélicas que son comprensibles para todos, y acercando mejor en el mundo de hoy la figura de Jesucristo. Los tiempos cambian y las circunstancias y los tiempos marcan el talante que seguramente hay que seguir en cada época. Seguramente Francisco es el Papa que necesita el mundo de hoy para acercar Jesucristo a las personas, otros tiempos habrían tenido otras lógicas.

Su mismo nombre hace que inequívocamente se abran unos tiempos nuevos para la Iglesia. El Dr. Salvador Pié en la hoja dominical última titulaba un escrito con la siguiente frase: "El nombre de Francisco, todo un programa Eclesial". Estos signos y gestos, este estilo, son consustanciales a este pontificado y a nuestros tiempos y un nombre lo sintetiza: Francisco. Nunca un Papa había tenido por nombre Francisco. Lo que voy a decir quizá sea un deseo, pero lo veo posible: Tal vez Francisco propicie la tan necesaria aproximación de dos realidades de la Iglesia que a veces han parecido seguir direcciones diferentes: La curia y la Iglesia-organización por un lado y los valores evangélicos y pueblo de Dios por otro. Cuántas veces hemos oído cristianos decir algo así como: "soy cristiano pero no me identifico con la parte institucional de la Iglesia"... Tal vez con Francisco pueda haber una mayor experiencia de unidad. Recordemos que sin unidad no hay amor.

Alegría pues por el nuevo Papa. Un jesuita, un religioso, un cardenal proveniente de una ciudad cosmopolita y diversa, un pedagogo y pastor, un hombre preparado y coherente, que habla claro, de un país periférico, y de lengua española. Tal vez será un Papa que sabremos interpretar mejor, más cercano culturalmente a las coordenadas de nuestra Iglesia. Nos lo podremos hacer más nuestro, de todos. El Papa Francisco nos ha sorprendido pero también nos interpela. Habla muy claro: "Si no hablamos de Jesucristo esto no funciona".

lunes, 21 de enero de 2013

El Dr. Lluís Urpí y los orígenes de la Escuela de Magisterio "Sagrado Corazón" (Blanquerna) (1)


Hemos releído el libro de la Dra. Mariàngels Riera "Les arrels de Blanquerna", donde explica la historia de la Escuela de Magisterio Sagrado Corazón, fundada en 1948, más tarde llamada Escuela de Maestros Blanquerna, y hoy integrada en la Fundación Blanquerna y en la Universidad Ramon Llull. Entender los orígenes de las instituciones, el espíritu que animaba a sus fundadores y los diferentes momentos de la historia que las han marcado, así como las personas que han dejado huella en ellas, es un ejercicio interesante para entender el presente. El trabajo de Mariangel Riera contribuye a este fin de manera muy relevante.

La Escuela de Maestros del Sagrado Corazón nació en Barcelona como escuela normal femenina en 1948, por una iniciativa del canónigo Dr. Lluís Urpí y Carbonell, bajo el pontificado del obispo Dr. Gregorio Modrego, al amparo de la Ley de Educación Primaria de 1945, que otorgaba a la Iglesia el derecho a la creación de escuelas normales. Con la creación de la Escuela del Sagrado Corazón se cumplía el objetivo manifiesto de tener una escuela normal femenina donde las religiosas pudieran obtener una formación científica y pedagógica, a la vez que un título del estado.

Sin embargo el Dr. Urpí, tal y como expone la Dra. Riera, tenía la ilusión de poder crear un día una universidad católica en la diócesis de Barcelona. Así lo manifestó en una intervención con motivo de la bendición de los nuevos locales de la Balmesiana (Biblioteca Balmes) el 4 de octubre de 1940, unos años antes de la fundación de la Escuela del Sagrado Corazón. La temática de las conferencias y comunicaciones trataron el tema de "la Organización de los estudios religiosos en España". Intervinieron el Dr. Tusquets, los hermanos Carreras Artau, el jesuita Enrique Herrera Oria, entre otros. La intervención del Dr. Urpí trató de la necesidad de fundar universidades católicas con la vocación de formar "seglares Ilustrados llamados a ser dirigentes en la sociedad". La Dra. Riera explica cómo tenía que participar también en el acto el rector de la universidad del "Sacro Cuore" de Milán, que al final no pudo desplazarse por motivo de la guerra en Europa. Decía el Dr. Urpí lamentando esta ausencia: “Él nos hubiera contado, con frase sacudida por el entusiasmo cortante como su pluma fecunda, la gènesis, el desarrollo, las dificultades y los grandes éxitos de su centro universitario, sus distintes facultades, sus centenares de càtedras, el hormigueo de sus juventudes, sus laboratorios y seminarios, los afanes nunca colmados y sus realizaciones cada dia nuevas... Todo ello hubiera resultado altamente aleccionador, estimulante, en nuestras presentes circunstancias”. I mas explícitamente: “Se nos dirá que la idea de una universidad catòlica en nuestra patria debe ser relegada, hoy por hoy, a la categoria de sueño, expresamos un deseo, una necesidad, no hacemos más”. 

Unos años más tarde el Dr. Urpí fue el primer director de la Escuela de Magisterio del Sagrado Corazón. Nos expone la Dra. Riera, que la escuela era modesta en sus inicios, con más entusiasmo que medios, pero con una gran exigencia de calidad. El Dr. Urpí, al igual que ocurre por ejemplo en la universidad del "Sacro Cuore"-explica Mariàngels Riera-quería que la escuela fuera la única en la diócesis, como referencia de la educación superior cristiana de calidad. De todas formas en aquellos años se fueron fundando otras muchas escuelas de maestros de la Iglesia, como veremos en una próxima entrada.

Desde aquellos inicios se fueron produciendo progresivamente cambios importantes, por ejemplo en la composición del alumnado, que pronto fué mixto y con la incorporación de seglares, que fueron con el tiempo mayoritarios, convirtiéndose en pocos años una escuela totalmente abierta a estudiantes de todas las procedencias. Se han formado en Blanquerna más de 12.000 maestros en el transcurso de su historia. Historia que sigue siendo muy viva en los estudios de Magisterio Blanquerna, hoy en la Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación y del Deporte.

El Dr. Lluís Urpí, nombrado en la inauguración del curso 1971-72 Director Honorario a perpetuidad, habría visto tal vez cumplido su deseo de que Barcelona tenga una gran universidad católica. Efectivamente la Escuela de Maestros del Sagrado Corazón (ya como Blanquerna), siendo fundadora y una parte muy significativa de la Universidad Ramon Llull, fue creadora de otros estudios universitarios, hoy integrados en la Fundación Blanquerna y en la Universidad Ramon Llull.

martes, 8 de enero de 2013

Sobre el seny


Artículo publicado en la Vanguardia el 31/10/12 (antes de que una entidad financiera hiciese del "seny" parte de su imagen corporativa)

Son tiempos propicios para hacer uso de la cualidad más representativa del carácter catalán: el “seny”. Muchos apelan a él. Pero ¿qué es exactamente?

Empecemos por cosas que se le parecen pero que no son el “seny”: “Seny” no es inhibición o timidez, tampoco es cobardía o retraimiento, que estarían motivados en este caso por el miedo. Tampoco es “seny”, aunque se pueda confundir con él, posponer las decisiones, no actuar, o dejar que las cosas sigan su curso sin interponerse. “Seny” no es pues inacción, ni tampoco individualismo, o velar solo por los intereses propios. Algunos han definido “seny” como sentido común, como prudencia, como formas educadas, o como tradicionalismo pero no es exactamente ninguna de estas cosas. Entonces ¿qué es?

El “seny” se forjó a través de la forma de vida de generaciones y generaciones en la casa pairal, un universo local, cercano, cálido, conocido, familiar, y al mismo tiempo áspero y difícil, pero finalmente asumido y dominado. El “seny” se hizo también de golpes precisos de herramienta del menestral que dominó su oficio, a lo largo del transcurrir de la vida de generaciones. Es pues una sensación de seguridad, de domino, de confianza serena. Es una forma de ser y estar en el mundo, quizás la expresión más genuina del alma catalana. Se transmite con la integración al país. Lo podríamos definir como la capacidad de hacer en cada momento lo más oportuno, de forma comedida y armónica, y de poner cada cosa en su lugar. Así el “seny” seria la capacidad de ordenar el espacio y el tiempo con el movimiento preciso. “Seny” podría ser también el mesurado equilibrio del intelecto, la voluntad y las pasiones que propuso Balmes en “el Criterio”. 

Al “seny” no le gusta, por tanto, ni el desorden, ni la falta de armonía, ni el hacer las cosas a destiempo. Sin embargo el “seny” genuino es esencialmente proactivo y propositivo y afecta tanto a la percepción de la realidad, como a la apreciación de la vida y sus circunstancias. También contribuye a una especial comprensión de los fenómenos y a encontrar las formas más adecuadas de actuación. Ser “assenyat” no está reñido pues, ni mucho menos, con la colaboración con los demás, ni tampoco con los proyectos colectivos cuando son una prolongación armónica, ordenada y en el momento oportuno del universo personal.

Josep Gallifa
Catedrático. Facultat d’Educación Blanquerna-URL

sábado, 8 de diciembre de 2012

La generacion de los niños, adolescentes y jóvenes (4)


Siguiendo con la coherencia expositiva del trabajo sobre las generaciones, presentamos todavía otra generación, la generación de los niños, adolescentes y jóvenes más jóvenes, es decir los nacidos pongamos aproximadamente entre 1988/90 y 2003/05. Tienen ahora mismo, año más-año menos, de 7 a 24 años. Todavía es muy pronto para saber cómo será esta generación, pues muchos de ellos están viviendo ahora mismo sus experiencias juveniles que marcarán el estilo generacional (hipótesis que seguimos). Conocemos de cerca esta generación, pues se trata de la generación de nuestros hijos, de sus amigos de escuela y asociaciones en las que participan y, en definitiva, los adolescentes y jóvenes que tienen como padres a representantes de nuestra generación, así que estamos viviendo muy cerca estas experiencias generacionales, aunque sea desde esta percepción de padre / madre (siempre este hecho puede distorsionar un poco la visión).

Como rasgo quizás específico que puede estar marcando estos años a esta generación está el hecho que viven o vivirán sus años adolescentes y juveniles ya en estos tiempos de crisis económica. Ha cambiado absolutamente el optimismo y las facilidades anteriores en todos los niveles de la sociedad y se viven unos tiempos muy duros. No sabemos si este hecho puede alterar las experiencias juveniles, quizás falta perspectiva para afirmarlo, pero en todo caso quizás puede dar un enfoque más realista, centrando la importancia en la dispoosición de recursos personales, y dando más releváncia que nunca a la formación. Quiero creer algunas cosas de estos jóvenes: que serán más vocacionales, al tener más información, y que entenderán más la cultura del trabajo y del trabajo bien hecho.

Para ellos es natural la tecnología, ya han nacido en medio de ella: son los niños/as de la "play station", la "nintendo" y la "wii", para seguir con este estilo juguetón también de fiestas de cumpleaños de "Chiquipark". A los más jóvenes se les ha denominado como "nativos digitales", para ellos la tecnología forma parte de su entorno de forma natural. La tecnología en sí no tiene por qué ser buena o mala. Debemos ver en los videojuegos, según nos dicen los expertos, un ámbito donde tomar decisiones rápidas, ver las consecuencias de las decisiones, corregir, adaptarse .... Y en el caso de fracaso se vuelve a comenzar la partida y ningún problema: Intentarlo, fracasar y volver, una estrategia y otra, enfoque a resultados ... Son características todas ellas de la emprendeduría y el liderazgo. Serán estos jóvenes mejores emprendedores y líderes? La tecnología es tan natural que muchos ya tienen el ordenador en la escuela o en la universidad como herramienta habitual, y no digamos el "smartphone" para sms, "Tweets", "WhatsApp", etc. Esta naturalidad puede suponerles como una vacunación frente al fetichismo tecnológico, y tal vez la constatación de la mayor inadecuación del sistema educativo basado exclusivamente en el "power point" de transmisión de información por parte del profesor. Tal vez se vaya dando la recuperación de la tradición magisterial. Quizás proyecte una parte de mis deseos, pero parece que hoy ya no es tan importante retener la información, ya que está fácilmente al acceso y es potencialmente actualizable, sino que pasa a ser más relevante la experiencia de cómo interpretarla y como usarla. Así pasan a ser más importantes las competencias que la retención de la información.

Por otra parte esta generación en la escuela ha vivido de cerca el fenómeno de la inmigración, pues ha compartido aulas con los hijos de la inmigración de aquellos años de bonanza, de las aulas de acogida, etc. Esta mayor comprensión de las diferencias de culturas, diferentes tipos de personas, puede darles seguramente una mayor apertura y comprensión de la diferencia, la diferencia real. También más sensibilidad a todas las formas de discriminación. Muchos han vivido y deben de estar viviendo, el esfuerzo de sus padres, por la situación de crisis actual, ... También muchos han vivido y están viviendo en tipologías diferentes de familia: padres separados, vivir con un progenitor que tiene otra pareja, etc ... Otros provienen de situaciones de adopción internacional que fue muy frecuente y numerosa sobre todo hace unos años años. Todas estas situaciones son terreno abonado para las problemáticas de vínculos afectivos, pero también seguramente la semilla para una mayor solidez y madurez personal a largo plazo. Es lo que los psicólogos llaman resiliencia. Seguro que ésta será una generación más resiliente que la generación inmediatamente anterior.

Se les insiste como nunca, en todos los ámbitos, en la cultura del esfuerzo, en la importancia del liderazgo y la emprendeduría. Esto puede orientar el futuro profesional de muchos, toda vez que el sector público, si no cambian las cosas, podrá absorber pocos representantes a corto y medio plazo. Han visto modelos de éxito absoluto y se han reflejado en ellos: Messi, el Barça (o el Madrid, que nadie lo tome mal), modelos de excelencia deportiva. Esto lleva a valorar la importancia del deporte, pero también del talento, del sentido de equipo, de la colaboración y del trabajo colectivo. Son valores muy positivos pero habrá que ver cómo se canalizan en la vida social. Si pueden transformar estos modelos de éxito exterior en éxito interior encontrarán un estilo generacional novedoso, en cambio si se reflejan en la parte de éxito material y superficial no aportarán mucha novedad ... Dependerá también de cómo se den al mismo tiempo variables que ahora desconocemos, como por ejemplo cuál será la evolución de la situación económica y cómo será su inserción en la sociedad.

En definitiva estos jóvenes son aún más inmediatistas, lo que les puede hacer centrarse más y más en el aquí y ahora, y dar más importancia a la autenticidad, a lo genuino, quizás vuelvan a valorar lo que les viene de su propia tradición. Es pronto para poderlo afirmar, sin embargo, eso sí, se han acostumbrado a vivir en ambientes y con personas diferentes. Tienen, por tanto, natural conciencia del multiculturalismo y de la diferencia. Saben que sociedad no es uniforme, que hay problemas, que hay grupos, minorías, dificultades, ... Esto puede generar actitudes de respeto, de búsqueda de una mayor justicia, de pacificación, también de valoración de la propia tradición, o puede ser también que, en algunos casos, pueda llevar a problemas de identidad. No lo sabemos, pero en todo caso parece un terreno idóneo para una mayor búsqueda personal. Por eso queremos suponer que buscarán tener una mayor conciencia frente a las situaciones y una mayor competencia personal para abordarlas. Se formularán tal vez más preguntas relevantes, y pedirán respuestas más auténticas. Nos gustaría que fuera así, aunque ya he comentado que debe haber una parte de proyección nuestra.

Continuaremos con otras generaciones después de algunas entradas sobre otros temas.

viernes, 30 de noviembre de 2012

La generación de los jóvenes (3)


Finalizamos la descripción del perfil generacional de los jóvenes mayores, perfil generacional que estamos exponiendo en las últimas entradas:

En los estudios que se hacen sobre estos jóvenes hay algunos tópicos, por ejemplo el tópico que debido a la crisis económica esta generación se habría quedado a vivir en casa hasta ser mayores, pasados ​​los 30 años. Tuvimos la ocasión de hablar de este tema con el sociólogo Dr. Salvador Cardús, que explicaba que este hecho de la emancipación tardía ya viene de generaciones anteriores y es explicable por otras causas y no sólo por la crisis actual. Otro tópico es que se dice y se repite es que será la primera generación que vivirá peor que las generaciones de sus predecesores. Podemos preguntarnos: ¿Es ésto seguro? No lo sabemos, ya que tienen más acceso a todo tipo de recursos e información, que podrán aportarles calidad, y los jóvenes más activos podrán ser mucho más creativos, especialmente cuando gire el ciclo económico. Tampoco los modelos de enriquecimiento de algunos representantes de generaciones anteriores, basados ​​en "estirar més el braç que la màniga", no son un buen modelo a imitar. ¿Seguro que eso era vivir mejor? Por otra parte creemos que hay generaciones que objetivamente lo han tenido peor.

Por otra parte todos los elementos de las formas de vinculación social postmoderna o propias de la sociedad líquida (Bauman) o del "homo sentiens" (Lacroix) están naturalmente bien representados en esta generación. Esto se manifiesta por ejemplo en las formas de participación en la vida colectiva a través de identificaciones más emocionales (conciertos en directo, partidos de fútbol, ​​..) que tradicionales (pueblo, barrio ...), o bien en la búsqueda de experiencias emocionales intensas, en la preponderancia del presente, en las relaciones personales más condicionales, etc ... Esto daría para un tratamiento específico más detallado.

Es seguro una generación más audiovisual y televisiva que lectora. El Dr. Miquel Tresserras lo expresaba en una conferencia al inicio de curso anterior en la URL cuando comparaba esta generación con la de mayo del 68. Esta generación tiene menos referentes culturales, tiene mucha formación, como decíamos, pero posiblemente es más especializada que generalista, más basada tal vez en la fascinación por la novedad que en los referentes de la tradición. Esto puede afectar a la religión, que podemos considerar que sigue el mismo camino que los diferentes ámbitos de la cultura. No todo el mundo es igual y hay de todo, pero seguramente sea la primera generación, sociológicamente de forma más masiva, en que una buena parte de sus miembros o bien no han recibido educación religiosa, o bien no ha habido transmisión de la religión por parte de la familia o bien la religión de la propia tradición no está siendo un aspecto central, ni siquiera importante, de la vida. Hago una descripción que quiere ser neutral, sabemos que hay de todo. Sin embargo ya habíamos expuesto anteriormente la poca consideración que les merece a los jóvenes (sociológicamente hablando) la religión. No es un problema de aquí. Comentaba este dato con una profesora Norteamericana de North Carolina que expresaba más o menos lo mismo sobre sus hijos de la generación de los jóvenes de "Occupy Wall Street". Sus hijos, me decía, no valoraban la importancia de la religión para la persona, ni compartían el sentido que tiene para ella la comunidad cristiana. No quiere decir que no tengan valores, ¿eh?, Sólo que los elementos culturales que, al menos aquí en generaciones anteriores, estaban totalmente presentes, que no hacia falta potenciar por que se transpiraban en la sociedad (aunque fuera en algunos csos para estar en contra o cuestionarlos) simplemente ahora no se tienen tant presentes. Así pues en temas religiosos a veces puede haber una opinión formada, por otro lado influida por el tratamiento de la religión en los medios, que puede hacer percibir la religión como limitadora de la libertad. Por este aspecto que comentábamos, de que la participación en redes relacionales hace que las opiniones se contagien fácilmente, resulta finalmente que la religión no acaba siendo para muchos un aspecto relevante de la comunicación. Seguramente habrá que encontrar un estilo comunicativo diferente para conectar con las representaciones y los imaginarios de estos jóvenes.

No quisiera terminar sin "romper una lanza" por esta generación, y quisiera hacerlo de forma que no se pudiera interpretar como paternalista, pero es lo que se puede deducir de la exposición desarrollada hasta ahora: Seguro que saldrán adelante, están más preparados que ninguna otra generación y tienen un estilo propio, más relacional y más solidario. Tienen más información, son capaces de construir más red, más colaboración, tienen más inteligencia social. Son más internacionales y están, en definitiva, más preparados para los tipos de sociedades que vendrán.

Continuaremos en el siguiente artículo con otra generación, la de los jóvenes más jóvenes.

lunes, 19 de noviembre de 2012

La generación de los jóvenes (2)


Continuamos con el perfil generacional que habíamos iniciado:

Esta generación de jóvenes (que ya empiezan a ser un poco mayores) tiene dos características que, para Rifkin, son el motor de la sociedad que está viniendo: el dominio de la tecnología y de los aspectos relacionales. Son dos activos muy importantes y que están efectivamente muy representados en esta generación: La tecnología porque han crecido con ella y la han incorporado de forma natural, sin pasar por todo el camino de cambio constante de sistemas y versiones que tuvimos otras generaciones. Efectivamente podríamos decir que es la generación que más rápidamente ha incorporado el Facebook, Twitter, What 's up, ... Tecnología y relación. Con las redes sociales no es verdad que la tecnología individualice y separe, aunque el control de la relación quede finalmente en manos individuales. Las personas sin embargo están conectadas en redes y esto no excluye ni sustituye la experiencia presencial, puede incluso facilitarla. En este sentido, y siempre según algunas encuestas, los jóvenes a los que nos referimos tienen un buen sentido de la fiesta y la diversión, que pasan a ser sus iconos generacionales más representativas. Esto es bien presencial.

Las redes por otra parte cambian las mentalidades por el carácter que tienen de participación directa, sin mediaciones, y por la característica de internet donde hay una amplia libertad de expresión y donde los posicionamientos son a menudo directos y claros, sin ambigüedades. Así algunos miembros de esta generación habrían añadido al anhelo de libertad individual la búsqueda de una experiencia más directa en los procesos sociales, buscando más inmediatez o canalizando tal vez el descontento por la frustración de las expectativas creadas en los años de abundancia. Esto sin duda contrasta con el sistema político y social convencional basado en la delegación de responsabilidades en sistemas representativos. El grito del 15 M "nadie me representa" puede tener en parte esta explicación. Sin embargo esto no agota la interpretación del movimiento de los indignados, pero puede constituir tal vez su aportación más genuina, aunque difícil de concretar en un sistema específico, ya que en ella misma anula la posibilidad de liderazgos, necesarios en las dinámicas sociales colectivas (al menos hasta ahora, que sepamos). Ahora bien si alguna generación puede poner las bases para una sociedad diferente a la actual tal vez sea ésta, pero deberá encontrar los valores propios desde los que hacer las propuestas de cambio.

Parece sin embargo una generación en general poco ideológica. Alguien puede pensar: Y aquellos episodios de violencia en manifestaciones protagonizados por jóvenes? Seguramente son protagonizados por una absoluta minoría aparentemente con más finalidad desestabilizadora que ideológica, el estilo parece más de una minoría libertaria y anarquizante. En general sin embargo los cambios que proponen son de base no violenta, aunque sean quizá difíciles de aplicar y / o aceptar: crítica del sistema social y político actuales, participación directa individual en los procesos, mayor autenticidad y estilo más directo y inmediatista, menor separación esfera pública-esfera privada, no a la doble moralidad, no a los poderes fácticos ... Los miembros de esta generación tienen mucho sentido de la libertad individual y la tecnología los ha hecho más directos en la expresión, más claros, y seguramente también más tolerantes y solidarios, que son algunos de sus activos generacionales. Además tienen una buena preparación en lenguas y esto ha llevado a muchos a experiencias internacionales: Sean grandes viajes estilo aventurero o emigración por cuestiones de trabajo ante la falta de oportunidades aquí, con la grave pérdida de talento para la sociedad que esto puede suponer a la larga.

Continuaremos en la próxima entrada.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

La generación de los jóvenes


Continuamos con la exposición de las diferentes generaciones que habíamos iniciado ya hace un tiempo, centrándonos ahora en las generaciones jóvenes. Comenzaremos por los jóvenes que ya empiezan a ser un poco mayores, es decir que tienen ahora aproximadamente de 22-24 años a 37-39 años (nacidos entre 1973-75 hasta 1988-90). Les aplicamos el calificativo de "jóvenes" quizás porque somos nosotros los que ya nos hemos hecho mayores, pero de hecho ya no son tan jóvenes ... Recordemos que estamos siguiendo la hipótesis de una duración aproximada de 15 años para cada generación y que hablamos en general, sobre experiencias generacionales. En cuanto a la fuente directa de conocimiento de esta generación debemos decir que ya no es para nosotros una generación tan cercana como las anteriores que habíamos descrito, pero hemos tenido la ocasión de conocer personas de esta generación por miles, pues ha sido la generación de la mayor parte de los estudiantes que hemos tenido en la universidad durante los últimos 25 años, aunque los hemos conocido sobre todo en una situación de aprendizaje formal. Tendremos que complementar la visión personal a partir de lo que se desprende también de diferentes estudios y análisis.

El tema a averiguar sin embargo es: ¿Qué rasgos específicos marcan las experiencias juveniles tempranas de esta generación, que, como venimos suponiendo, son la base de las experiencias generacionales?

En primer lugar el grueso de estas experiencias se dieron desde mediados-finales de los 90 hasta mediados-finales del de la primera década del 2000, es decir unos tiempos que son muy claros: de notable crecimiento económico, de optimismo absoluto en el futuro, de abundancia y de facilidades en todos los órdenes, diríamos también de entusiasmo consumista quizá como en ninguna otra época anterior. Seguramente muchos representantes de esta generación ya habían tenido unas experiencias infantiles de muchas facilidades (comparando siempre con generaciones anteriores) tal vez porque sus padres les querían ahorrar carencias que ellos habían tenido, tal vez por los cambios en la sociedad y el mayor acceso al consumo, tal vez por motivos más ideológicos, pero algunos no habrían tenido que hacer demasiado esfuerzo para obtener resultados. Por otra parte el estilo optimista que se daba en todas las dimensiones de la sociedad, la cultura de la facilidad de "nuevos ricos" tan extendida, el papel más y más preponderante del ocio consumista, habrían estado muy presentes en aquellos años . Así pues al estilo más pragmático individualista en continuidad con la generación anterior hay que añadir la vivencia de la cultura de la facilidad (siempre lo comparamos con otras generaciones). "Lo quiero, lo tengo", con una cierta inmediatez.

Establecido lo anterior, hay que decir que esta generación se ha encontrado con un fuerte contraste cuando ha sido la hora de tener un papel en la sociedad, de buscar y encontrar trabajo, ya que muchos se han tenido que incorporar al mundo del trabajo en la época ya de la crisis económica de estos últimos años. Parece sin embargo un poco injusto llamar a esta generación como "ninis" ("ni estudia, ni trabaja"). La mayoría sí que trabajan y los demás si no lo hacen no es porque no quieran. Además, siempre generalizando, es una generación muy bien preparada, con una proporción muy alta de universitarios, muchos de ellos con estudios de máster y con una buena especialización. Otros sin embargo, por las facilidades anteriores en encontrar trabajo, no se preparararon tan bien y se integraron pronto al mundo laboral. Algunos de ellos se han encontrado con la parte más cruda de la crisis económica cuando sus puestos de trabajo no estaban consolidados. Muchos retoman la formación, otros trabajan en trabajos menos cualificados respecto a las posibilidades de su formación. Respecto a la preparación, un político relevante español de izquierdas dijo hace unos años sobre esta generación: "Es la generación más bien preparada de la historia, y se han hecho conservadores". Lo de conservadores puede sorprender a alguno, después del fenómeno de los "indignados" aquí o del "Occupy Wall Street", protagonizados mayoritariamente por miembros de esta generación. Sin embargo los sociólogos que han estudiado la juventud, como Javier Elzo, ya nos advierten que los jóvenes inconformistas y comprometidos son una minoría, muy visible quizás, pero sociológicamente tal vez no del todo representativa. En un artículo anterior ya habíamos comentado algunos datos sociológicos proporcionados por el Dr. Elzo respecto de los jóvenes.

Por otro lado estos jóvenes en España estudiaron mayoritariamente en el contexto de la LOGSE. Daría para comentarlo más, pero algunos han sostenido que las perspectivas psicopedagógicas detrás de la reforma de los currículums, a pesar de ser impulsada aquella reforma por un gobierno de izquierdas, llevaba implícitos unos valores individualistas y pragmáticos más típicos de una mentalidad liberal-burguesa-conservadora. Y a esto se le debe sumar la inercia social consumista y de facilidades que comentábamos antes, lo que puede contribuir finalmente al talante aludido. Es más fácil seguramente eso estudiarlo "a toro pasado", ya que la reforma supuso un gran avance en muchos órdenes y en muchos aspectos ha cambiado muy positivamente el sistema educativo. Fuimos en su momento activos defensores de la misma, pero eso no quiere decir que no haya podido contribuir a ser causa de algunos efectos, que por lo visto, no estaban previstos por parte de algunos.

Continuaremos en una próxima entrada de blog.

lunes, 29 de octubre de 2012

Construir confianza en tiempos de crisis


Construir confianza en tiempos de crisis: comunicación y capital social. Este fué el tema de la lección inaugural del curso en la Universidad Ramon Llull que tuvo lugar hace unos días en la Facultad de Comunicación Blanquerna. La pronunció el Sr. Ferran Rodés, vicepresidente del grupo Havas Media y presidente del diario Ara. Informó oportunamente del acto CatalunyaReligió.

No podemos reproducir los detalles de la bien documentada conferencia, propia de una persona que tiene una visión global de los problemas, a partir de los datos de su grupo de comunicación que tiene presencia en diferentes países del mundo, pero sí queremos comentar alguna de las ideas que nos parecieron de mayor relevancia, sobre todo las que hacen referencia al factor de construir confianza.

La primera idea del Sr. Rodés es que la crisis económica en la que estamos inmersos no es una crisis como otras que pueden haber habido. El capitalismo como sistema económico, está-dijo-gravemente herido. Los mecanismos clásicos de funcionamiento del sistema: creación de bienes y servicios, medios de comunicación de masas que informan de los productos, consumo que hace mover el sistema, ha sufrido un cambio significativo. Este capitalismo que se llamaba "democrático" al final ha resultado que no lo era tanto. En realidad el sistema de comunicación tradicional funcionaba de una manera muy vertical y poco participativa. Si antes los medios eran pocos, y normalmente públicos, ahora la circulación de la información está distribuida en redes, que van dando más y más control a agentes nuevos. Esto afecta de una forma definitiva en manos de quién está el control, y cómo se produce la decisión del consumo de productos. Esta capacidad de interconexión de las redes ha hecho desaparecer la distancia que había entre "lo que era una cosa y lo que aparentaba ser"-dijo Rodés-. La receta para el nuevo modelo que emerge hoy en día sólo puede basarse en la transparencia, ya que ocultar información es más difícil que nunca y suele ser "un pasaporte rápido para el desastre". En este nuevo mundo es primordial decir la verdad y que lo que se diga tenga una cierta utilidad-añadió-.

El Sr. Ferran Rodés además expuso como las fórmulas que se han probado para superar la crisis (rebajar el endeudamiento, desglobalitzar el sistema o volver a regular la economía) no han funcionado. Pero se mostró optimista sobre la capacidad de construir un nuevo sistema. No es que haya una alternativa clara al modelo anterior, que genere el momento suficiente confianza, pero sí presentó en concreto algunos ejemplos que dan motivos razonables para el optimismo. Afirmó que: "Tenemos la capacidad de construir un nuevo sistema de organización social y económica mucho más sólido, eficiente y sostenible, basado en tres factores de cambio: tecnología, energía y democratización de la comunicación social".

Para ejemplificar esta tendencia hacia un nuevo modelo puso el ejemplo de la situación de diferentes países del mundo. Así hay países que son países emergentes en los que funciona todavía el modelo anterior de crecimiento: más producción, más endeudamiento, etc. El modelo en el que estábamos nosotros hace unos años. Estos países en un mapa mundi tendrían el "color amarillo". Otros países estarían ahora mismo, como estamos ahora nosotros, en "color rojo", países que han crecido, se han endeudado creando "burbujas" y ahora están en una situación económica delicada y difícil. Sin embargo hay "países azules", países que ya han salido de la crisis. ¿Qué tienen en común estos países? - Se preguntó- ¿Porqué han salido? ¿Podemos aprender algo?

No son necesariamente países grandes. Ejemplos de países "azules" son Dinamarca, Países Escandinavos, Austria, o Canadá, entre otros. Estos en concreto no son de los países con más población. Tienen pero en común una serie de activos, entre ellos:

-Una cultura muy implantada de valores cívicos, de tolerancia y de respeto. Son países con democracias participativas, e implicación cívica. Se rigen por valores civiles y no dogmáticos.

-Unas sociedades bastante igualitarias donde no hay situaciones de pobreza extrema, con un notable sentimiento de comunidad. Son países solidarios, también seguros en el vínculo entre individuo y sociedad-dijo Rodés-.

-Una preocupación por el medio ambiente, muy profunda, que incluso es una fuente importante de nueva economía, como las energías renovables.

-Una cultura empresarial muy implantada y un tejido económico productivo competitivo, con un buen vínculo empresa-sociedad. Estos países "azules" tienen por ejemplo 42 de las 100 empresas más importantes del mundo.

La confianza será, para Rodés, el factor clave en las sociedades que vienen. La confianza ya no la genera una minoría y unos medios de masas, sino una red de personas interconectadas. En esta nueva ágora ya no funcionan los patrones clásicos: vender el producto aunque sea a expensas de no decir la verdad, etc. La verdad, la claridad de propósito, la transparencia, así como también la utilidad y los resultados, pasan a estar en un lugar importante para generar la confianza necesaria. Confianza pues no sólo para salir de la crisis sino como forma de vivir. Para Rodés esto quiere decir hacer pasar la política por delante de la economía. Para él además en Cataluña se dan algunas de estas condiciones y valores, y en eso fue también optimista sobre el futuro.

Un apunte: Este nuevo tipo de sociedad que se dibuja, en nuestro país, la puede representar tan bien como el que más el cristianismo. No me refiero a la práctica religiosa, sino a la traducción de los valores evangélicos en la organización de la sociedad, en la práctica relacional, cívica, de preocupación por los demás. Los cristianos tenemos un papel natural a jugar en estas nuevas sociedades que se dibujan, pero debemos hacerlo con respeto y diálogo, aceptando posiciones diversas, pero también expresando con claridad y transparencia nuestros puntos de vista, de forma razonada y constructiva. La Iglesia debe tener su papel, una Iglesia que acepta el pluralismo y que vive confiada en la evolución de la humanidad.

Para terminar queremos expresar nuestra felicitación al nuevo rector de la Universidad Ramon Llull el Excmo. y Mgnfco. Dr. Josep M Garrell, que inauguró por primera vez el curso académico como rector, y al que deseamos mucha suerte y acierto en su nueva responsabilidad!

lunes, 1 de octubre de 2012

Universidad: Aprendizaje reproductivo, creativo y humanizador


En una conferencia reciente en Blanquerna el profesor Dr. Juan Ignacio Pozo explicó el reto en el que se encuentran la gran mayoría de las universidades españolas, desde una vertiente psicopedagógica. Esta dialéctica recuerda mucho la que ya vivimos los que somos algo mayores con los planteamientos que se hicieron en la educación obligatoria con la LOGSE, pero en este caso aplicada a la educación superior. El Dr. Pozo definió qué entendía por aprendizaje reproductivo, que es aquel en el que el profesor transmite contenido, mientras el alumno aprende que lo que tiene que hacer es reproducir lo que el profesor espera. La evaluación en esta manera de hacer se realiza sobre la capacidad de retención de la información. El profesor de este modelo lo definió como "profesor gasolinero", que llena los depósitos vacíos de sus alumnos. En un contexto donde el acceso a la información ya no es difícil se preguntó si tiene mucho sentido seguir con este modelo. Sin embargo reconoció como las limitaciones organizativas "extrínsecas" (recursos, sistemas burocráticos, ...) o "intrínsecas" (mentalidades, resistencias al cambio, ...) hacen que muchos profesores de las universidades españolas no abandonen este modelo, ni con la oportunidad actual de Bolonia en la que, en muchos casos, se cambian cosas para seguir haciendo lo mismo (cambio Lampedusiano: todo cambia para que todo siga igual).

Contrapuso este modelo con otro que es el de aprender a gestionar el conocimiento para resolver problemas. Se trata de un conocimiento construido donde el profesor hace más de tutor, de guía, y el estudiante se implica en los fines del trabajo, no sólo en la ejecución, como ocurre en los problemas habituales del mundo profesional. La evaluación pasa a ser, en este enfoque más creativo del aprendizaje, una situación compleja que reproduce problemas profesionales y a la que se debe aplicar el conocimiento. Citó a Morin para tratar el tema de la incertidumbre con la que, con este modelo de conocimiento construido (y co-construido), debe convivir el estudiante. Propuso estos contextos de mayor autonomía y libertad, donde dijo no hay una verdad absoluta del profesor, sino que la misma se construye en grupo. Esto hace que se tenga que convivir con esta "incertidumbre", como sostiene Morin, lo que no es cómodo ni fácil, como reconocía el propio Dr. Pozo.

Algunas reflexiones y anotaciones que podemos hacer a esta bien expresada situación y aspiración de reforma de algunos teóricos de la universidad española:

En primer lugar para que esta alternativa de universidad basada en el aprendizaje creativo y más tutorial sea posible debe haber espacios y tiempos en los currículums para hacerlo, más allá de las disciplinas académicas. Las competencias de gestión del conocimiento, así como las competencias genéricas o transversales no derivan de uno u otro conocimiento, y deben poderse trabajar con unos conocimientos u otros, pero hay que aprenderlas propositivamente, es decir, su aprendizaje no es automático, se debe programar y dedicarles atención (espacios, tiempos, recursos ...).

Otro aspecto es que un buen profesor (que hay muchos), cuando explica los contenidos que sean, no sólo hace eso sino que transmite un lenguaje, una forma de pensar y una forma de vivir. La humanidad se ha desarrollado, antropológicamente hablando, a partir de que los jóvenes aprenden lo que les transmiten los mayores. Así pues, aunque explique contenidos, un profesor universitario hace mucho más que eso, sea más consciente o menos. Sería absurda una universidad que suprimiera las clases magistrales y lo fiara todo a la actividad de los estudiantes entre ellos, perdiendo lo que el profesor debe aportar: lo que podríamos denominar como su maestría.

Finalmente es una lástima esta vivencia de incertidumbre con la que se queda el estudiante y que propone Morin. No nos podemos quedar aquí, en una fragmentación, si queremos una universidad auténticamente creativa que además sea humanizadora. En el diálogo con grupos de estudiantes, en los que el profesor (tutor) debe estar presente, seguro que salen construcciones que son quizás socialmente aceptadas, aunque no contengan verdad, o también pueden surgir "chispas" de la verdad . Así un buen tutor está atento y, de forma dialogada, razonada, abierta y tolerante para todas las posiciones, debe ayudar a hacer ver que no todo es igual, que se puede ir más allá del relativismo o del utilitarismo con el conocimiento. Debe explicar también su posición y su verdad. Lo puede hacer más directa o más indirectamente, más socráticamente -si se quiere-, pero tiene una obligación moral de hacerlo, porque sino podría falsear, por omisión, el espíritu de la universidad que es "alma mater". Tampoco sería fiel a la esencia de la investigación universitaria que es búsqueda de la verdad (hablamos de la verdad en minúscula, pero se puede aplicar también a la Verdad con mayúsculas).

El profesor, asumiendo el riesgo de no ser totalmente comprendido, por el nivel o circunstancia en que se pueda encontrar el estudiante, debe despertar también la inquietud por ir más allá. El trabajo basado en el consenso, la vivencia de la incertidumbre,... son pasos seguramente necesarios, pero no suficientes para la universidad que quiera fomentar el aprendizaje auténticamente creativo que sea también humanizador, e ir efectivamente más allá de la reproducción de conocimientos o de la reproducción de las creencias del entorno inmediato del estudiante.

martes, 25 de septiembre de 2012

Sobre la mente humana y los prejuicios


Hemos iniciado un nuevo curso en la universidad. Los profesores procuramos estar al día de los libros que van saliendo que tratan temas cercanos a nuestras asignaturas para que puedan ser potenciales materiales de lectura o de trabajo para los estudiantes. Una lectura reciente interesante que hemos realizado ha sido el libro "La mente: la última frontera" de Juan Pedro Nuñez, publicado por la Universidad Pontificia de Comillas en su colección de Psicología. En este libro el autor describe y explica de forma muy completa la mente humana y muy especialmente las dimensiones conciencia-inconsciencia. Lo hace desde la Psicología pero incorporando datos de estudios provenientes de la Neurología, la Antropología o la Inteligencia Artificial, tratando de dar una explicación comprensiva de la mente, así como de las bases psicológicas del pensamiento humano y de algunos conceptos filosóficos. Se trata de un libro interesante también por como está escrito, ya que toma la forma de un diálogo profesor-estudiante, que reproduce muy bien la educación en la Universidad.

Un aspecto interesante, de entre los muchos que habría para hacer una reflexión, es la descripción de cómo funciona el proceso perceptivo de la mente, que trata de elaborar y dar significado a la información que llega de los sentidos, convirtiéndola en la imagen que tenemos del mundo. Incluso los procesos más básicos a nivel inconsciente consisten en comparar características de los objetos, colocando en primer plano los rasgos diferenciales y dejando los aspectos menos singulares en un segundo plano, distinguiendo así entre "forma" y "fondo". Este proceso, que cuenta con mucho más detalle el libro citado, permite contribuir a explicar cómo se pasa de los objetos del mundo físico al mundo subjetivo o mental, una preocupación del autor a lo largo de la obra, y un problema que, con formulaciones diferentes, ha estado presente en muchos autores en el transcurso de la historia del pensamiento. Sería ahora largo explicar los detalles, sin pasar por todos los pasos y las reflexiones que realiza el autor, fundamentadas en la investigación científica neuropsicológica. Quisiera reflexionar sólo sobre un aspecto que parece relevante.

Nuestra mente es muy eficaz detectando rasgos de los objetos y creando e identificando esquemas o patrones, a partir de unos pocos datos que, como decíamos, pasan al primer plano, dejando las otras informaciones al "fondo". Este proceso perceptivo permite identificar con gran rapidez un objeto a partir de unas pocas características y sacar consecuencias para el comportamiento. El autor expone también cómo este proceso básico, tan arraigado en nuestra mente, es también la base sobre la que, a partir de pocos datos y comparando constantemente lo que nos une y lo que nos separa como seres humanos, sacamos conclusiones demasiado rápidas sobre los demás basándonos en poca información. Es una de las formas para explicar la base neuropsicológica para los prejuicios, que son la causa de muchos conflictos entre las personas y los grupos. Así pues un sistema que es muy eficaz para tratar con los objetos constituye una limitación cuando sus automatismos actúan en el ámbito de la relación humana.

Se requiere de un pequeño esfuerzo de conciencia para tomarnos más tiempo, para considerar más datos, para no atender sólo a las diferencias e incorporar más el "fondo", es decir las muchas cosas que nos hacen iguales a los seres humanos y que nuestra mente puede dar automáticamente por descontadas. Amar a los demás conlleva seguro tomar en consideración aspectos de las personas a los que tal vez no habíamos prestado suficiente atención.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Catalunya necesita buenos maestros


La consejera Irene Rigau participó este año en la Jornada de profesores que tenemos al comienzo de cada curso en nuestra facultad, como explica hoy mismo CatalunyaReligió. Fue presentada por los Dres. Salvador Pié, presidente de la Fundación Blanquerna, y por nuestro decano el Dr. Climent Giné, que destacaron su trayectoria profesional, que se inició como maestra, y también su pasión por la educación, pasión que también transmitió a lo largo de su intervención. Todo un privilegio tener entre nosotros la consejera, justo en estos días de inicio del curso escolar en los que hay muchos actos y en los que seguro tiene su agenda bien ocupada.

En la motivación para su intervención había una constatación: los resultados del sistema educativo no son buenos. Lo destaca estos días la prensa: Tenemos un porcentaje del 26% de abandono prematuro de los estudios, unas tasas de graduación de la ESO por debajo de la media española y europea o, por ejemplo, el indicador de que un 51% de los alumnos de primero de ESO no aprueban todas las materias. En la educación obligatoria hay una franja importante de jóvenes que no llegan a alcanzar las competencias mínimas. La consejera Rigau dijo que "no estamos obteniendo los resultados que pensábamos. Pensábamos que reduciendo las ratios de alumnos o aumentando la ratio a más de un maestro por aula, mejoraría la calidad y los resultados ". No es esto lo que indican los estudios internacionales sobre calidad en la educación. Así pues "si queremos resultados diferentes no podemos hacer siempre lo mismo", dijo la consejera recordando la conocida frase de Einstein.

"La calidad la determina el maestro", dijo Irene Rigau. Los países europeos con los mejores resultados educativos dan mucha importancia al perfil del maestro. Por ejemplo en Finlandia, dijo la consejera, los estudiantes que tienen empatía con los niños/as y jóvenes (participan en esplais, scouts, asociaciones ...) pasan por delante, en el acceso a la Universidad, a los que tienen sólo un buen expediente académico. Hemos tenido aquí poco en cuenta el perfil del maestro. Irene Rigau llevaba un libro en la mano de principios de los 90 editado por Cruïlla en una experiencia en la que Blanquerna en su momento participó junto con la Fundación Santa María, un espacio que denominamos "Proposta: Espai de Pedagogia". En este libro la recordada pedagoga María Rubies hablaba del perfil del maestro y decía: "¿Cómo debe ser el maestro? ¿Qué debe tener? ¿Qué debe saber? "Leía la consejera del texto de María Rubies:" El maestro requiere unos rasgos en su identidad: cree en el hombre, se esfuerza en conocer al hombre, espera en el hombre ". Es decir que una persona pesimista no puede ser maestro, "si crees en el potencial de la persona podrás desvelar-lo", dijo Irene Rigau, que continuaba exponiendo como a diferencia de principios de aquellos años 90 's, luego como sistema hemos puesto el acento más en los recursos que en la persona, en la confianza en que todo lo solucionaría la organización/administración y esto ha llevado a un cierto desplazamiento de la responsabilidad.

El maestro que se necesita debe ser también generalista, culto. El exceso de especialización en una rama de conocimiento puede estar bien, pero sobretodo hay que saber despertar en el alumno el deseo y la motivación de conocer. Santaló decía que el maestro debe tener un conocimiento general de todas las materias y "alguna dèria" (sana obsesión). Irene Rigau expuso como, los planes de estudio de las Facultades de Educación (que a menudo son muy especializados) acaban teniendo unos resultados u otros, que acaban afectando a la sociedad. Emplazó a las Facultades de Educación a seguir este camino de poner el acento en la persona y reconoció y agradeció, en algún momento de la conferencia, la aportación significativa de Blanquerna en este aspecto durante tantos años.

Hubo más elementos, pero me referiré a un último aspecto. La consejera dijo también que "el maestro, ante todo debe ser ejemplar". Que todo educa o maleduca. Hemos potenciado mucho la función del "maestro como ciudadano", que tiene una visión de la sociedad que quiere transmitir, y poco la del "maestro como profesional" que pone en el centro al alumno y su desarrollo como persona. En este sentido dijo a los maestros: "el día en que la mirada de un niño o un adolescente no te haga cosquillas por dentro, tienes que plantearte cambiar de oficio".

Sin querer decir que los maestros que estan en las escuelas no lo sean, sin embargo necesitamos buenos maestros!

jueves, 6 de septiembre de 2012

Francesc Sagrera y la Federació de Joves Cristians de Catalunya



El recordado P. Josep Liñan escribió en 2006 el libro "Francesc Sagrera, avanzado forjador de ciudadanos". En él explica la biografía de este singular escolapio y recoge algunos de sus más importantes escritos. Nos detendremos en un aspecto del pensamiento de Francesc Sagrera, a quien presentamos en una anterior entrada de blog, a propósito de la Federació de Joves Cristians de Catalunya, movimiento fundado a finales de 1931 por el Dr. Albert Bonet i Marrufat y en el que Francesc Sagrera colaboró.

Era el año 1932, unos tiempos nada fáciles para la Iglesia ni para la sociedad, pues se empezaba a manifestar la división (miedos, odios,…) que unos años más tarde terminó en la guerra que todos conocemos. "El tiempo es malo, pero Dios es bueno", decía Francesc Sagrera. Había un sector de la Iglesia, seguramente no mayoritario y en el que participaba Francesc Sagrera, que sintonizaba con los valores de la justicia social a partir de la Doctrina Social de la Iglesia. Pensaban que había que reconquistar la masa trabajadora embaucada por el odio a los grandes explotadores y esta visión, explica Josep Liñan, no siempre era bien comprendida por todos. Por otra parte también en el aula con sus alumnos, Francesc Sagrera educaba en los valores de la libertad, la responsabilidad, la justicia, la ciudadanía, y los valores democráticos, concibiendo el aula como una pequeña república. Además Francesc Sagrera se comprometió con los Cercles d’Estudi (Círculos de Estudio) de la Federació de Joves Cristians, que concebía-como explica Josep Liñan- como un auténtico movimiento de renovación de Cataluña, que él esperaba y deseaba y que se malogró por la guerra del 36 y todas sus consecuencias.

Veamos en este contexto dos reflexiones del propio Francesc Sagrera y hagamos algún comentario:

"¿Queréis saber, los románticos panegirizadores de las instituciones caídas, cuál es el estado religioso y moral de la actual juventud? ... Un 5% escaso cumple sus deberes religiosos!"..."Tengamos la fortaleza de mirar cara a cara este hecho; de contemplarlo, este pueblo querido, otrora cristiano, y hoy sumergido por culpa nuestra en las tinieblas de la incredulidad y el vicio "... "Levantémonos: el hecho está ante nosotros, trágico, abrumador. Es necesaria una acción pronta, inmediata, directa, heroica, diríamos; ejercida con sensatez y caridad en los medios más alejados a nosotros"... "He aquí el campo de acción del “Fejocisme”. En las fábricas, en las oficinas, los talleres, en la tierra, en los cafés, en las filas mismas de nuestros actuales perseguidores, tenemos que ir a buscar los nuevos prosélitos”.

Anotación nuestra: La denominada secularización de la sociedad actual, de la que a menudo hablamos, no es nueva y sus causas son remotas. La sociedad catalana ya había experimentado con fuerza este fenómeno. Aunque después, con el régimen surgido de la guerra civil, la situación se enderezó como sabemos, las raíces sin embargo ya estaban puestas y eran bastante profundas. Y ¿qué formas de afrontar el fenómeno tenía la Iglesia catalana de entonces, la Iglesia que había entendido el dinamismo de la democracia? ¿Nos puede dar alguna pista para actuar en la situación presente? Seguimos con el pensamiento de Francesc Sagrera a propósito del ideal del Fejocisme, con un texto que es suficientemente elocuente para responder por sí mismo a estas cuestiones. Y con estas palabras y reflexiones de Francesc Sagrera iniciamos unos días de vacaciones deseando a los lectores un buen verano! La voz de Francesc Sagrera (1932):

"No, no se trata de hacer un 'café' (quería decir un club cerrado), ni un 'partido', ni una 'sociedad', ni una 'congregación' únicamente: el espíritu ‘fejocista’ no es espíritu de división, ni de rivalidades, ni de partidismos. Diríamos que debe ser el denominador común de todos los 'partidos', el aglutinante de todas las 'sociedades' y como el principio vital de todas ellas, aspirando a constituir aquella hermosa unidad en la variedad, principio de toda armonía y de toda belleza, pero jamás debe ser una escisión, ni una nota diferencial "... "Este encogimiento, esta estrechez, esta eterna manía de querer encarcelar el espíritu dentro del recinto estrecho y asfixiante de una 'sociedad' determinada, pongamos por caso la más inofensiva y anodina, es exactamente un síntoma de la grave anemia espiritual que hace tanto tiempo sufrimos, pero este espíritu de secta raquítico y mezquino, no es ni será nunca el espíritu cristiano, aquel espíritu de libertad evangélica de horizontes infinitos, ni tampoco es el espíritu de la Federación, en caso contrario nosotros no habríamos entendido nada del Fejocisme"..."Diríamos que más que una concreción material de individuos, el Fejocisme es una idea, es un culto, es un espíritu, y su templo y su cenáculo es el corazón, es el alma de los jóvenes y de las multitudes, sedientas de Verdad y de Amor ".     


lunes, 2 de julio de 2012

Las generaciones de Cataluña (primera parte)


Con la llegada del verano y con la graduación de nuevas promociones en la universidad tenemos la sensación de un final de etapa. La actividad toma un ritmo más relajado y el tiempo es muy bueno para acabar de escribir algún artículo pendiente o renovar los programas para el próximo curso. Con este clima me propongo abordar, de una manera más fresca y menos sistemática y académica, el tema de las generaciones de hoy en Cataluña. Es un tema que había anticipado que trataría. Es un buen momento para hacerlo, justamente porque quiero tratarlo de una forma más aproximativa e informal. No seguiré una forma habitual académica, sino que mezclaré conocimientos con experiencia directa de gente que he conocido de diferentes edades y de lugares diferentes. Presentaré cada generación como a partir de un retrato impresionista, sin pretender dar un perfil totalmente acabado. Quiero ir un poco más allá de hacer una caricatura, tampoco quiero dar el tema por terminado o cerrado, sino dar unas ideas aproximativas, como un esbozo, que sirvan también para hacer consideraciones sobre aspectos relevantes para el diálogo entre generaciones, que es importante para el traspaso de las experiencias de una generación a otra y, como es fácil de intuir, es un tema importante para el país y para la religión.

Escribí unos artículos previos en este blog en los que recogía qué es una generación y cómo se formaban las generaciones. Pudimos destacar la importancia de las experiencias adolescentes y juveniles como fundamento de las experiencias generacionales y también tratamos sobre la duración de una generación que, después de hacer varias consideraciones, cifrábamos en 15 años. No podemos sin embargo tomar esta cifra como una cifra matemáticamente exacta sino aproximada. Siguiendo aquellas consideraciones que ya habíamos hecho trataremos el tema de cuáles son las generaciones actuales.

El punto de partida es-como decía-poco académico, se trata de una sensación personal: la sensación que siempre he tenido de haber nacido en unos años donde se produce un cambio generacional. Es decir que los que son mayores que yo son de una generación muy diferente y muy contrastada respecto a los que son más jóvenes. Podría encontrar infinidad de personas como ejemplo de esto que escribo. Ya he dicho que no pretendía hacer una ciencia exacta, sino un trabajo aproximativo, en el que espero que el lector me siga. Efectivamente, las personas de tan sólo dos o tres años mayores que yo son-de forma muy contrastada-muy diferentes, generacionalmente hablando, que las personas de dos o tres años menos. Es decir que he vivido, en diferentes épocas de mi vida, con la sensación de estar en un punto de inflexión generacional, estando expuesto y pudiéndome identificar en unas épocas más y en otras menos con cada una de las dos generaciones . Como ya soy algo mayor, nací en 1960, he tenido ocasión de comprobar en diferentes contextos sociales y culturales lo que voy a exponer en sucesivas entradas de blog. Como es una percepción muy evidente intenté entender por qué pasaba y di una explicación. Por mi trabajo he conocido a muchas personas diferentes, de profesiones diferentes, de la Cataluña urbana y de la Cataluña interior, y he tenido muchas ocasiones para contrastar el hecho generacional.

Una previa: hablaré de las personas de una forma general. Ya sé que se podrá decir: pues yo conozco a alguien que no es así, o "yo no soy así". También aviso que a veces a uno no le gusta ver su imagen proyectada, como en un espejo. Intentaré presentar una imagen "cariñosa" de cada generación, pero se podrán intuir virtudes y defectos. Como presentaré experiencias generacionales identificables quizás no todo el mundo las interprete de la forma como lo haré aquí, es decir por contraste con otras generaciones. Es decir que una forma de ver como es una generación es compararla con las otras. Atendiendo al contraste se pueden observar los aspectos diferenciales. Me centraré efectivamente a dar más relevancia a las diferencias. Debo decir sin embargo que me basaré como he dicho en la observación de muchas personas a lo largo de los años y que intento hacer una aproximación fenomenológica, es decir que no doy el tema por cerrado, sino que entiendo que es dinámico y que con nuevos datos es susceptible de evolucionar.

La primera generación que expondremos es la generación adulta mayor. Esto quiere decir personas nacidas aproximadamente entre 1943-45 y 1958-60 (regla de los aproximadamente 15 años). Tienen ahora entre 52 a 54 y 67 a 69 años. Pertenecen a esta generación la mayoría de mis amigos, buena parte de la gente diversa con la que me ha ido relacionando por mi trabajo, en muchos ambientes diferentes y-como decía-de niveles socioeconómicos y culturales diferentes. Seguiré en la próxima entrada de blog.

lunes, 25 de junio de 2012

En què se diferencia una universidad de inspiración cristiana


Ha salido el segundo número del suplemento de 'Vida Nueva Cataluña', que está dedicado en buena parte a la formación de los cristianos, como "una necesidad a cubrir, sobre todo en los tiempos actuales, para que puedan dar cuenta de una fe razonada, sólida y profunda". Tuve la oportunidad de dialogar sobre este tema en una entrevista en este suplemento con el jesuita Llorenç Puig, director del centro Cristianisme i Justicia y con la religiosa de la Compañía de María, María Claustre Solé, profesora en la Facultad de Teología de Cataluña y el ISCREB. Aprovecho la ocasión para desear suerte y también un buen futuro a esta iniciativa comunicativa. Quisiera también animar a los lectores a que lean la entrevista completa con las tres visiones complementarias. Aquel diálogo me sugirió algunas reflexiones respecto de la universidad de inspiración cristiana. Ante el modelo predominante de universidad pública en España existe la alternativa universitaria, de servicio público desde la iniciativa social, que representa la universidad de inspiración cristiana. ¿Qué características cualitativas diferenciales tiene esta propuesta universitaria?

Antes de explicar algunos de sus rasgos debemos decir que, para tener calidad, lo primero que seguro que tiene que ser una universidad de inspiración cristiana es ser una buena universidad. Esto quiere decir que su calidad ha de poder ser medida y comparada con los parámetros internacionales de calidad en educación superior con cualquier otra institución de calidad. Sería largo aquí ahora extenderme en las dimensiones de esta calidad más genérica. Pongamos una como ejemplo: la calidad de la investigación. Una universidad que no contribuyera al esfuerzo de la investigación, que sus profesores no fueran reconocidos por su calidad académica, no sería nunca considerada una buena universidad, y no pasaría de ser una "academia" pero con el sentido peyorativo del término, como le gustaba decir al anterior rector de la Universidad Ramon Llull Dr. Miquel Gassiot. Por otra parte la rectora de la universidad Ramon Llull, Dra. Ester Giménez-Salinas, en un acto reciente en ESADE, organizado por la Cátedra de Liderazgos, y debatiendo el tema de la gobernabilidad en el ámbito universitario y las diferencias sector público-sector privado, expuso, entre otras cosas interesantes, como una buena universidad debe cumplir además otra condición: "no puede ser una institución con ánimo de lucro". También al mismo tiempo pedía que no se podía discriminar, desde el estado, una buena universidad por ser privada en la financiación pública de la investigación, que es un esfuerzo colectivo de toda la comunidad científica y académica.

Vamos ahora a la pregunta inicial: ¿Qué rasgos específicos de calidad ofrece una universidad de inspiración cristiana, además de la calidad más genérica citada? No pretendemos responder desde los documentos del Magisterio, la teoría o los idearios, sino desde lo que se concreta finalmente en prácticas institucionales. Veamos algunas de las dimensiones, presentes en mayor o menor medida, también dependiendo de los estudios que se trate:

Una primera dimensión es que debe formar buenos profesionales. Y eso en una sociedad dinámica y cada vez más exigente es un reto permanente. Los profesionales universitarios no pueden ser hoy unos meros técnicos o aplicadores de conocimientos sino que, en la sociedad del conocimiento en la que estamos, deben ser también creadores de conocimiento. Una dimensión muy importante de la investigación universitaria es, por tanto, que permita formar buenos investigadores dentro de sus ámbitos profesionales. Así pues los estudiantes en su proceso de formación deben pasar a tener un rol activo, en lugar de un rol pasivo con el conocimiento. Por eso la universidad debe estar permanentemente abierta a la racionalidad y a la argumentación y fomentar procesos creativos y de cambio. Lo que valía ayer quizás no sirva para mañana. Es la actitud de estar confiadamente en el presente con una mirada atenta hacia el futuro, algo que es natural al hacer de una institución de inspiración cristiana.

Otra dimensión es la formación integral. Esta puede estar reforzada por la presencia o el estudio de las Humanidades, la Antropología, las diferentes Ciencias Religiosas, ... No basta con estudiar las materias de la propia especialidad, hay que tener una parte del currículum para cubrir la necesidad de formación de todas las dimensiones de la persona y también la dimensión religiosa y espiritual. Una materia importante a remarcar aquí, para cualquier profesión, es la Ética profesional. En ella está el modelo de profesional-persona que se quiere formar. La Ética no es exclusiva de la Universidad de inspiración cristiana, sin embargo el Evangelio le da el acento especial que permite ir más allá de estas "éticas de mínimos", que están de moda, pero que cuando hay conflictos, no siempre son suficientes. Esto daría para más...

Un aspecto que también sería largo, y sobre lo que ya habíamos escrito, es la importancia competencias genéricas o transversales. Por ejemplo: la responsabilidad, la capacidad para el trabajo en equipo, la creatividad, la capacidad de comunicación, de liderazgo y emprendeduría... No son exclusivas de la universidad y es más fácil de decirlo que trabajarlas realmente, porque para eso es necesario que haya espacios y tiempos en los planes de estudios. Es una dimensión importante, porque el modelo de persona y profesional debe traducirse en las prácticas educativas de las instituciones. No podemos decir por ejemplo "es importante la responsabilidad" y que no haya espacios o formas de interacción para fomentarla, o incluso que la práctica contradijera las expectativas... Muchas de estas competencias son posibles, en la universidad de inspiración cristiana, precisamente porque hay espacios de interacción, como por ejemplo los Seminarios, que facilitan el diálogo y que permiten además compartir perspectivas sobre los temas y problemas entre profesores-tutores y estudiantes. Trabajar en estos entornos sobre temas de actualidad, por ejemplo, permite ir compartiendo criterios sobre temas delicados que preocupan a los jóvenes, lo que contribuye a hacer este puente entre el conocimiento teórico y la vida. No siempre los valores que salen y se comparten son los del mundo en el que viven los jóvenes. Estos espacios pues permiten también abrir perspectivas a la visión cristiana razonada. No sería posible todo esto sin los profesores que, dentro del valor universitario de la libertad de cátedra, muchos tienen también el valor del testimonio. Queda pendiente para otra entrada tratar el tema tan importante del profesorado.

Algunos de los otros elementos son: la Pastoral Universitaria, que está también en las universidades públicas. O la acción cultural a través de cursos, conferencias, universidades de verano, etc. que tienen finalmente un impacto social y cultural. Aquí la universidad de inspiración cristiana tiende puentes entre sectores profesionales diferentes de la sociedad, agentes diferentes (públicos y privados) e instituciones cristianas. Una anécdota: En una reunión con rectores europeos de la EUA (European University Association) que trataba el tema del impacto cultural de la universidad, un representante de una universidad pública catalana, del que no diré el nombre, dijo: " De hecho debemos reconocer que la universidad (se refería a la pública) no tiene ningún tipo impacto cultural ". Todos los rectores europeos presentes en la sala protestaron visiblemente, discrepando enérgicamente en las diversas sucesivas intervenciones ante lo que acababan de escuchar... Una universidad puede ser universidad sin impacto cultural?! La universidad de inspiración cristiana si que aspira a tener impacto cultural.

En resumen: La universidad de inspiración cristiana es una alternativa que tiene unas propuestas y formas de funcionamiento diferenciadas. Trata de reunir todos los elementos posibles para formar a la persona del estudiante que, más allá de sistemas y programas, se convierte en el centro y el protagonista de la Universidad. Es una realidad que acoge estudiantes cristianos y también estudiantes no cristianos, un ámbito donde proponer, compartir, dialogar, y permitir también presentar -junto a las especialidades- la razonabilidad de la fe... Y ser testigo de ella en contextos tan secularizados como son los contextos universitarios e intelectuales en nuestro país.

lunes, 18 de junio de 2012

¿Cómo se vive la religión en Estados Unidos?


No pretendo agotar el tema de cómo se vive la dimensión religiosa en un país multiconfesional como Estados Unidos y qué lugar tiene el catolicismo (aproximadamente un 24% de la población) en un contexto donde el protestantismo es mayoritario (aproximadamente un 51%) , pero donde hay otras minorías religiosas no cristianas, alguna bien influyente. Tampoco quiero profundizar en lo que supone la religión para aquella sociedad, un país con tradición de libertad religiosa. Daría para mucho, pero me voy a centrar en explicar una experiencia más vivencial ya hacer alguna reflexión.

Viví un año y medio en Estados Unidos, en diferentes estados, diferentes tamaños de ciudades, y con presencia religiosa cristiana diferente. Una serie de rasgos me llamaron la atención sobre la forma como se vive la religión cristiana de manera bastante generalizada: el fuerte sentido de comunidad, la calidad de las celebraciones religiosas: El cuidado que se pone en los cantos, las homilías, la acogida de las personas de fuera de la comunidad, etc. Seguramente tuve un poco de "síndrome del expatriado" que te hace ver las virtudes de todo lo de fuera, que asocias a la experiencia intensa de estar inmerso en una realidad nueva que te sorprende. Sin embargo con la distancia del tiempo lo relativizas, que aquí también sabemos hacer las cosas bien!

En lo que quería entrar es a contar una experiencia concreta: Durante las diversas estancias en los US conocí y me relacioné sobretodo con personas del mundo intelectual y de la universidad y pude captar como es tratada la religión en estos ámbitos a partir de detalles muy sencillos. Por ejemplo, durante varios meses una beca de la fundación estadounidense Eisenhower me permitió que me entrevistara con un centenar de personas dedicadas a la política y la gestión universitarias de diferentes puntos del país: profesores e investigadores de universidad, rectores, instancias federales, agencias de calidad, etc. A lo que iba: En estas visitas descubrí que cuando decía en mi autopresentación "soy católico", el interlocutor normalmente sonreía y acogía la frase como con una cierta complicidad y normalmente pronunciaba algún comentario positivo. A menudo no iba a más la conversación, pero a veces sí que continuaba y el interlocutor me contaba su relación con el cristianismo. Indefectiblemente la acogida era positiva, era como decir: Además de otras cosas: la familia, de donde uno es (Barcelona!), lo que uno hace, donde trabaja (URL!), qué piensa o vive, .. ser una persona religiosa es interpretado como "ser una persona correcta y positiva para su comunidad". Con esta acogida positiva te decían algo así como: "me alegro!". Tanto es así que incluí este dato en mi autopresentación, yo que estaba acostumbrado a que aquí, en nuestro contexto intelectual, se considera un dato sin relevancia y que alguna vez no es entendido positivamente. Hay que remarcar que estaba-como he dicho-en el mundo académico universitario. El contraste con lo que pasa aquí es evidente.

Dos reflexiones sencillas, que seguramente tendrían que matizar más, pero que avanzo:

Primera que, quizá porque los Estados Unidos es un país relativamente nuevo, quizá por la tradición de libertad religiosa, sea por lo que sea, pero la religión es-en general-considerada una dimensión positiva para la persona. Una persona religiosa es equivalente a persona con principios, que contribuye a su comunidad, preocupada por los demás, ... Esto no quiere decir que consideren que se deba discutir sobre temática religiosa (diferencias doctrinales, particularidades de cada religión ...) normalmente no lo hacen, porque entienden que no hay que entrar en la libertad individual de que cada uno pueda vivir según su fe. Es una forma de entender el pluralismo.

Segunda: Las religiones en general se cree que realizan una contribución positiva a la dimensión colectiva, en el espacio público. Quizá por la tradición de pragmatismo y utilitarismo, pero la religión tiene un valor social reconocido, sin que esta dimensión disminuya las otras esferas de la vida. Un país pues, a veces considerado desde aquí como individualista y materialista, pero donde la modernidad y el progreso no tienen nada que ver con marginar la religión. En general en Europa, y sobretodo en España, la modernidad ha entendido que la religión debe quedar en una esfera privada, y a menudo esto quiere decir que no se debe mencionar, que no debe contar. En Estados Unidos cuenta, aunque no se hable demasiado de una u otra religión, como para no crear desacuerdo. Una perspectiva a considerar desde aquí. No parece que haya muchas opciones más que desarrollar marcos para acoger la pluralidad real, en el contexto multicultural y multirreligioso en el que también vivimos ... y valorar la aportación positiva que las religiones hacen a la sociedad.