lunes, 27 de febrero de 2012

Nelsa Curbelo: "El amor tendrá la última palabra"


Muchos elementos se reunieron en la ceremonia de concesión del doctorado "honoris causa" por la universidad Ramon Llull a la Dra. Nelsa Curbelo el día 10 de febrero. En primer lugar era el primer doctorado "honoris causa" que proponía la Facultad de Educación Social y Trabajo Social Pere Tarrés. Este es un claro indicativo de la vocación universitaria de estas disciplinas y de la Facultad. Esta vocación iba acompañada de la ilusión que el profesorado y la dirección de la Facultad, así como también del Patronato de la Fundación Pere Tarrés, pusieron en este acto.

En segundo lugar fue un acto en el que se dio una circunstancia poco frecuente en las universidades. Aparte de la lectura del acta de nombramiento, intervinieron sólo mujeres: la Dra. Anna Berga, que realizó el elogio de los méritos de la Dra. Nelsa Curbelo, la misma Dra. Curbelo que hizo su discurso como doctora, y la rectora de la Universidad Exma. y Magfca. Dra. Ester Giménez-Salinas, que realizó el discurso de acogida de la nueva doctora. Lo digo como signo positivo de la gran normalidad que la mujer tiene en nuestra Universidad y por, digamos, el carácter femenino del acto. Este se manifestaba en la sensibilidad especial, el cuidado e importancia de los detalles, la elección de las canciones de la coral, el tono atento y cariñoso, el lenguaje personal y emotivo, ... Todo ello en una institución que tiene mucho también de "femenina" ya que es, como se sabe, "alma mater".

El hecho que más queremos destacar, sin embargo, es la profundidad humana y la importancia de la labor de la persona a la que se concedió el grado de doctor honoris causa, la Dra. Nelsa Curbelo, que se ha distinguido-como dijo la Dra. Anna Berga en su intervención elogiando los méritos de la doctora- por la lucha por la paz y los derechos humanos. La Dra. Berga esbozó la biografía de Nelsa Curbelo: Nació en Uruguay y formó parte durante unos años de una comunidad religiosa de las hermanas del Sagrado Corazón en Francia. Hija de una familia no creyente, escondió su aventura religiosa a sus padres, aventura que sólo conocía su hermana gemela-que estaba presente también en el acto-. Estudió Teología en Toulouse y después de un período en un barrio obrero de Pamplona, ​​fue destinada a Riobamba (Ecuador). Dejó el hábito, pero la Fe ha continuado siendo una parte central de su vida. Formó parte de diferentes organizaciones, sin embargo el trabajo más conocido suyo es el que realizó con jóvenes "pandilleros" (prefiere esta denominación en lugar de la de bandas, por las connotaciones que tiene esta palabra). Lidera actualmente la organización "Ser Paz para vivir juntos" en Guayaquil (Ecuador), que promueve procesos de pacificación y educación en valores entre jóvenes que están en situaciones de riesgo y marginación.

La rectora Ester Giménez Salinas intervino al final del acto, con palabras acogedoras y cálidas, dando la bienvenida a la nueva doctora. Destacó entre otros aspectos la importancia del Trabajo Social como ciencia y su lugar en la Universidad. También recordó la importancia de la Declaración de los Derechos Humanos y de la igualdad de oportunidades, que en demasiadas ocasiones se incumplen-dijo-. También habló de los Derechos del Menor, que nos obligan a respetar los derechos de todos los niños y niñas independientemente lugar de nacimiento, progenitores, género, religión u origen social.

Muchas cosas son singulares de la Dra. Curbelo. Se hace difícil resumir su intervención y explicar la atención y emotividad con la que se siguió toda su narración. Destacaré algunas claves de su aportación, con sus propias palabras, para compartir con los lectores la importancia de su trabajo:

1. Es primordial actuar, es decir cambiar el estado de las cosas mediante la acción. Hay que cambiar las personas, superando el miedo al otro.

Sobre el desafío del trabajo con "pandilleros y pandillas" recordó que ya Einstein planteó como: "ningún problema puede ser resuelto desde el mismo nivel de conciencia que lo creó. Debemos aprender a ver el mundo desde otra perspectiva ". Ella añade: "Y actuar en otra perspectiva". La causa del problema es que: "En conjunto hemos desarrollado un gran miedo al otro, a los otros, y esto genera expulsiones, exclusiones, fanatismos de todo tipo: políticos, sociales, religiosos, deportivos".

Para acercarse a una solución recuerda que: "Uno de los seres humanos más admirados por todo tipo de civilizaciones es Francisco de Asís, que propuso una vida sencilla, gozosa, en comunión entre los seres humanos y la naturaleza toda". El punto de partida es que todas las personas compartimos la "necesidad de encontrar el sentido de la propia vida, del mundo, de la existencia".

"La igualdad es una aspiración no una realidad. Por esto el mundo es diferente desde donde se mire y donde se viva ". "Ser Paz" ha logrado en estos últimos años la "capacitación técnica de mas de 6000 jóvenes en alto riesgo con la creacion de microempresas".

2. Para superar los conflictos se debe actuar desde la tolerancia, la comprensión, la empatía. También hay una necesidad de buscar una auténtica autoridad.

"Con el tiempo he aprendido a ver mas allá y más adentro de lo que se dice y lo que no se dice. He descubierto la hermandad profunda de los seres humanos y aprender a creer en el potencial enorme de la comprensión, la tolerancia, la capacidad de escuchar ".... "Muchas veces he estado con asesinos adultos y jóvenes, extorsionadores y corruptos y me pregunto: ¿Cómo he llegado yo hasta aquí y cómo se han convertido ellos en lo que son? Aprendí que no hay una gran diferencia entre un pandillero, un congresista, un medico, un profesor, un periodista, un santo ... Nuestros miedos y esperanzas más profundos son bastante similares ".

Nelsa Curbelo parte de una comprensión de la naturaleza humana: "La sed de afectos es determinante en la aparicion de grupos más que la pobreza y la marginalidad".

Sin embargo hay que ir a la raíz de los problemas: "Ser pandillero plantea una forma de vivir la Ciudad, la Polis. Nos encontramos frente a un acontecimiento político que tiene sus propios códigos, alfabetos, música, jerga, estructuras. Representan una cultura en la que el manejo del poder y la violencia, comprendida como, ejercicio del poder, están siempre presentes". Ninguna violencia no es buena solución ya que: "La violencia puede hacernos obedecer pero genera miedo, sumisión, no poder. El poder real requiere entendimiento, cooperación y apoyo, y su fruto es la libertad ".

Nos recordó también momentos emotivos que vivió como el momento de la entrega de armas en el Barrio de Paz.

3. Nelsa Curbelo trabaja desde el sentido de unas convicciones que tienen unas raíces profundas en la espiritualidad cristiana.

"Viví en Francia donde se echaron las bases de una espiritualidad profunda". Cita un caso: "Buscábamos cadáveres de campesinos víctimas de la lucha de tierras, ejecutados por policías en cementerios clandestinos. Tenía delante de mí a torturadoes y campesinos que habían sobrevivido. Me preguntaba en que momento se produjó tal quiebra en la vida de los torturadoras que fueron capaces de llegar a tales aberraciones de insensibilidad y uso del poder. Y supe que la educación era fundamental para lograr cambios, Porque en la tarea de reinventar el mundo que este cambio de época nos demanda, los paradigmas han hecho crisis, y es necesario poner vino nuevo en odres nuevos, en palabras del Maestro ".

Felicidades a la Facultad por este doctorado "honoris causa" tan merecido, deseando que este primer doctorado sea el principio para muchos más, aunque sean "laboris causa". Y una frase-síntesis de la Dra. Curbelo para terminar:

"En nuestra vida y en la historia que todos construimos el amor tendrá siempre la última palabra, es mi convicción más profunda".

lunes, 13 de febrero de 2012

Newman-Adams: Dos visiones de la Educación Superior


En un artículo anterior valorábamos la aportación del Cardenal Newman a la concepción de la Educación Superior Católica. En este artículo vamos a contrastar su aproximación con la de Henry Adams (1838-1918), un contemporáneo suyo de Estados Unidos. Pretendemos entender cómo estas perspectivas del S. XIX influenciaron la Educación Superior y como la marcaron de tal forma que en cierto modo perduran actualmente.¿Quién fue Henry Adams? ¿Por qué es importante?

Henry Adams provenía de una familia perteneciente a una cierta aristocracia norteamericana, por decirlo de alguna manera: Un bisabuelo suyo había sido John Adams, uno de los padres fundadores de Estados Unidos, por cierto ya sensible respecto de la importancia de la Educación. A mediados del siglo XIX Adams fue estudiante del Harvard College, experiencia que dejó escrita en un libro "The education of Henry Adams" (1907), donde explica su experiencia en el College y su visión de la Educación Superior. Para hacernos una idea de la influencia de este libro hay que decir, por ejemplo, que la Modern Library lo puso en primer lugar de entre los libros ingleses de no ficción de todo el siglo XX! No es poca cosa teniendo en cuenta que se trata de un libro con ideas sobre Educación Superior. El Libro de Adams es introspectivo, pero trata el mismo tema que el libro de Newman que habíamos referido anteriormente: La relación de la tradición cristiana con la Modernidad.

Es muy interesante la comparación que hace entre Newman y Adams el Dr. Michael J. Buckley (SJ) del Boston College, una de las 10 universidades privadas con más demanda de los Estados Unidos y que pude visitar en 1998. Newman y Adams fueron ambos: personas con mucha sensibilidad, percepción y disciplina; personas con capacidad persuasiva y de argumentación; personas con lenguaje flexible, y también personas exigentes con los estándares para evaluar el logro de las realizaciones humanas. Ambos, por tanto, valoraron la educación humanística. Para Buckley sin embargo las diferentes aproximaciones que tuvieron respecto al compromiso con el cristianismo, marca todavía el debate en la formación universitaria de hoy.

De Newman hablamos ya un poco. Y ¿Qué pensaba Adams?

En palabras de Adams, en la obra que hemos citado: "Lo más sorprendente de la educación es que no arruine a todos los que están involucrados: profesores y estudiantes". "En Harvard, en 1858 esta herida era sin embargo más pequeña". Adams explica como en Harvard se enseñaba poco contenido y con malos métodos, pero al final esta educación dejaba la mente abierta, libre de sesgos, ignorante de hechos pero dócil. Los graduados tenían pocos prejuicios, conocían poco pero su mente quedaba flexible, dispuesta a recibir conocimiento.

El P. Buckley expone como la visión de Adams demuestra como en su época se había reinterpretado el Calvinismo originario de los fundadores de Harvard. Los cursos de Teología no son especialmente recordados por Adams. De hecho Adams expone como en aquel tiempo ni el Presidente ni los estudiantes se tomaban el contenido de la educación demasiado en serio. La clave para Adams es que: "El College ofrecía ventajas vulgarmente llamadas como sociales, más que mentales".

Adams quiso recordar en su libro que un pariente suyo le dijo el día de la graduación que había hecho el discurso de promoción con poco entusiasmo. La calma, desapasionamiento, hábito crítico de la mente, son actitudes distantes respecto-como las llama Adams-las convicciones inflamadas. Así valora la importancia de distanciarse de los principios fijos. Para Buckley es una clara señal que Harvard había atenuado los principios cristianos. Estamos hablando de mediados del siglo XIX.

Para Newman, en cambio y tal como expusimos, los principios cristianos son la fuente de la integridad de la Universidad. La universidad es entendida como producto del Cristianismo. Así el resultado de la Educación es el hábito filosófico de la mente: Cultivar el intelecto para discriminar las convicciones y fortalecerlas. También da, por tanto, importancia a lo que se denomina en los USA como Educación Liberal (Humanidades) pero pensaba claramente que: "Sin principios que sirvan al intelecto para construir sobre ellos no es posible la discriminación de las convicciones, ni tampoco la comprensión de las consecuencias de los propios actos ".

Para Buckley: Los dos estudian el propósito y carácter de la Educación Superior: Para Adams el desarrollo social de facto es valorado por encima del desarrollo mental, para Newman es justo al revés.Para Newman: "El desideratum no son los modos y hábitos del 'gentelman', que pueden ser adquiridos por otras vías: por una buena sociedad, viajando o por la gracia y dignidad innatas de la mente Católica".Así-piensa Newman-el dominio sobre nuestros poderes no se gana sin esfuerzo y ejercicio de años. Este es para Newman el cultivo real de la mente.

Son pues dos maneras de entender la relación entre Cristianismo y Modernidad: una liberal, y la otra tradicionalista, si les tenemos que poner una etiqueta. Por tradicionalismo entendemos aquí -sin embargo- revitalizar la tradición incluyendo la Modernidad.

Buckley expone que, así como Harvard floreció como una de las mejores universidades del mundo a través de los años, Newman y su ideal de Universidad Católica, iniciado en Dublin en 1882, al final en cierta foma fracasó unos años más tarde, cuando la Universidad Católica se convirtió en un University College en la Universidad Real de Irlanda. Sin embargo la perspectiva de Newman quedó como un ideal de Universidad Católica, ideal que impulsó la fundación de diferentes Universidades Católicas en todo el mundo, y que en buena parte queda recogido como legado en la Constitución Apostólica "Ex-corde Ecclesiae" de Juan Pablo II.

martes, 31 de enero de 2012

El Cardenal Newman y la Educación Superior Catòlica


Benedicto XVI beatificó en el 2010 el Cardenal y Siervo de Dios John Henry Newman (1801-1890). El cardenal Newman fue una figura muy relevante del pensamiento y la Religión inglesa del siglo XIX. Fue un pastor anglicano que, tras intentar restaurar la Iglesia inglesa con el retorno a las creencias y formas de culto tradicionales de la Iglesia, se convirtió al Catolicismo en 1854. Fue nombrado Cardenal por León XIII y facilitó la fundación de la Universidad Católica de Irlanda (la actual University College de Dublín, la universidad más grande de Irlanda). El Cardenal Newman se trasladó a Dublín como Rector donde fundó la "Literary and Historical Society". Entre sus muchas y valiosas aportaciones intelectuales nos interesa destacar una contribución muy significativa, como fue entender en pleno siglo XIX, la importancia de la Educación Superior Católica, expresada en su libro quizá más significativo "The Idea of ​​a University ".

Un primer elemento que nos surge al interpretar la aportación de Newman es la necesidad de tomar conciencia de que las universidades nacieron como escuelas catedralicias en las ciudades de la Baja Edad Media en Europa, convirtiéndose en centros de educación superior no sólo para clérigos, sino también para los laicos. La Teología se estudiaba junto a las Matemáticas y la Retórica entre otras disciplinas (el "Trivium" y el "Quatrivium" de las escuelas monásticas carolingias, que remiten a los fundamentos del alma europea). Las primeras profesiones (Teología, Medicina, Derecho, ...) nacieron en aquellas primeras Universidades Católicas europeas. El nombre de Universidad deriva precisamente del nombre de su estatuto legal, que se constituía como asociación de estudiantes y profesores con características de autonomía respecto a otras instituciones de su tiempo. De ahí vienen algunos rasgos de la universidad como la idea de comunidad académica, de elección democrática del rector, de libertad en la búsqueda de la Verdad, etc ... Con los siglos muchas de las universidades se convirtieron en reales y luego en estatales. Sin embargo no se pueden olvidar los orígenes, aunque hoy en día muchas personas, dentro y fuera de la Universidad, no sean conscientes de ellos. Recuperar esta conciencia es lo que hizo Newman en un debate abierto con la Universidad Moderna de su tiempo. La Universidad Moderna había evolucionado hacia el profesionalismo y la especialización científica, basándose en el dinamismo de las ciencias positivas.

En este debate, Newman discutió la idea de que las ciencias materiales hagan, por sí mismas, el hombre moral. Es decir que el conocimiento por sí mismo, no hace al hombre mejor. No se puede pretender "cortar el granito con hojas de afeitar", o "amarrar una embarcación con un hilo de seda", escribió Newman, haciendo referencia que no se puede esperar que con instrumentos delicados, como son el conocimiento humano y la razón humana aplicada a la ciencia, se pueda luchar contra gigantes que tienen una gran fuerza, como son la pasión y el orgullo del hombre. Hacen falta pues los instrumentos adecuados y, además, fuertes convicciones reforzadas por un intelecto sólido que guíe la voluntad y desarrolle el carácter para alcanzar éxito en esta tarea. En este punto nos recuerda mucho a un contemporáneo suyo, nuestro Balmes (queda pendiente hablar de él en algún artículo).

Otro aspecto importante en este diálogo con la universidad moderna es la importancia de la enseñanza de la Teología, que Newman definió (refiriéndose a la Teología Natural o conocimiento de Dios) como la más alta Ciencia. La exclusión de la Teología de la Universidad niega la voluntad declarada por la Universidad de alcanzar un conocimiento universal ("Universitas" también tiene este significado). El conocimiento para Newman es un todo, la Verdad religiosa no es sólo una parte, sino una condición de conocimiento general.Para Newman, está claro que las ciencias contienen verdad, en el "fragmento" (por decirlo con una palabra comprensible hoy) hay reflejo de la verdad, pero para tener toda la Verdad no es suficiente con el fragmento, se requiere la conciencia de totalidad y la condición de la Verdad misma.

Otras aportaciones no menos importantes del Cardenal Newman fueron: la insistencia en la armonía entre Fe y Razón, la importancia del compromiso apasionado y ardiente con las Verdades Católicas, la búsqueda de la virtud dentro de una cultura Católica, y las formas que ha tener una correcta asimilación del pensamiento proveniente de fuera de la tradición Católica. Todas estas ideas forjadas por Newman tuvieron una notable influencia en el mundo Católico Universitario Europeo. A nosotros nos pueden servir hoy para revisar la identidad y la misión de nuestras instituciones de Educación Superior.

lunes, 23 de enero de 2012

Educación como mediación


En la anterior entrada tratábamos brevemente sobre aprender a pensar. Y esto nos lleva a considerar la dimensión mediadora de la educación. La relevancia de entender la educación como mediación está en que esta concepción va más allá de concebir la educación sólo como instrucción o como transmisión de conocimientos. Y es esto tan relevante? Veamos: Hasta hace poco tiempo incluso algunos profesores catedráticos o titulares de Pedagogía sostenían que las instituciones educativas (escuela, universidad) sólo tenían que instruir, que transmitir conocimientos! Esto estaba muy en consonancia, por otra parte, con los ideales de la Modernidad: transmitir conocimientos y como máximo inculcar algunos valores de ciudadanía a través de materias como la historia, entendida como historia del progreso humano regido por la ciencia y la tecnología . No digo que no sea coherente, ni que esté mal. Sólo que si entendemos la educación como mediación nos damos cuenta del hecho de que la perspectiva anterior no es suficiente para explicar todas las dimensiones de la educación.

Hay varios significados de la palabra mediación. El significado más empleado es el que entiende mediación como situación de estar en medio de dos partes con posturas e intereses diferentes y / o como proceso de ayuda para resolver conflictos entre partes. Sin embargo este no es el único significado de la palabra mediación, ni el más utilizado por la educación, que es el que expondremos a continuación.Mediación se entiende, también desde la psicología y la educación, como estar en medio pero en este caso entre el individuo que aprende y su cultura de referencia. Los mediadores primeros son los padres y después también los adultos que tienen una función educativa. Vygotsky, un psicólogo ruso de principios del siglo XX, es quien primero entendió la mediación de esta forma. Así la cultura, a través de este proceso antropológico de mediación, se convierte en fuente de humanización. Es toda una perspectiva que ha dado lugar a considerar la importancia de las dimensiones sociales y culturales, como complementarias a las más biológicas e individuales.

Entendemos cultura en sentido amplio del término, en sentido antropológico: valores, aprendizajes, actitudes o comportamientos valorados por un grupo humano y que pasan de una generación a otra. No estamos hablando de inculcar unos valores u otros, estamos hablando del proceso general mediante el que todas las culturas humanas, por el hecho de serlo, traspasan a sus miembros más jóvenes su visión del mundo y aprendizajes básicos y así las personas y las culturas tienen una continuidad generacional. Es importante hacer notar aquí que los procesos de mediación no siempre son totalmente conscientes o controlados, sino que como Bruner sostiene, forman parte del estilo de vida técnico-social humano. Así es como este autor estadounidense estudió y entendió el proceso de adquisición del lenguaje por parte de los niños y niñas.

Y que hacen los mediadores? Feuerstein nos explica cómo los mediadores seleccionan los estímulos educativos, los enmarcan en el espacio y en el tiempo y también dotan los estímulos de significado. Sin este proceso de mediación no acabaríamos de salir de los modelos conductistas, centrados en conectar estímulo con respuesta. Para el individuo, cuando los mediadores no han actuado, ello se traduce en un estado de desorientación y falta de identidad cultural que le deja en una situación desfavorable. Los mediadores ayudan en el proceso de flexibilizar la mente, de estimular la confianza en las propias posibilidades y ayudan fundamentalmente a lo que Feuerstein observa como característica más importante de la antropología humana: la capacidad de adaptarse y cambiar. La perspectiva de Feuerstein fue introducida en Cataluña y en España hace unos años por La Salle. Yo la descubrí del Hno..Ramon Farrés y desarrollé sobre esta perspectiva la tesis doctoral.

La educación puede entenderse como mediación. Así no sería posible educar sin trasladar, más conscientemente o menos, una visión del mundo, una actitud ante los objetos de conocimiento y ante los demás.Los educandos aprenden de todo, de lo que se les enseña consciente y deliberadamente pero también aprenden del ejemplo que se les da. Por lo tanto el contenido a aprender no agota la finalidad de la educación. Se enseña para la vida y el contenido es un medio. Desde la perspectiva que consideramos no se puede prescindir de esta dimensión, ya que está implicada en el mismo hecho de enseñar y aprender. Mejor, por tanto, hacernos conscientes de todos los procesos involucrados en el enseñar y aprender y así poder clarificar mejor qué supone la interacción educativa y qué elementos están implicados en ella.

Una educación sin la dimensión de la mediación pone, por ejemplo, las cosas más difíciles a la educación religiosa. Más allá de transmisión de información, es importante para la educación religiosa que el educando pueda relacionar lo que aprende con la vida. Educar en la dimensión religiosa encuentra su encaje natural en entender la educación como mediación.

martes, 17 de enero de 2012

Sobre aprender a pensar


Imaginar, recordar, planificar, resolver problemas, redactar, calcular, memorizar, meditar,... Son actividades mentales diferenciadas y que involucran áreas diferentes del cerebro. Nos referimos a todas estas actividades con una misma palabra genérica: "pensar". Pensar por tanto no es una única y simple actividad mental, sino muchas actividades diferentes, a veces interrelacionadas. Muchas actividades humanas requieren del pensamiento. Pensamos con palabras, con imágenes, con acciones,... Vamos al pasado, anticipamos el futuro... Siempre que pensamos, sin embargo, accedemos al contenido de nuestra mente en el momento presente. Pensar es quizás la actividad de la mente humana que más nos diferencia de otras especies. Pensando devenimos conscientes: nos identificamos con pensamientos sobre nosotros mismos y así construimos una identidad y también una autobiografía. Porque pensamos podemos ir construyendo quiénes somos, de forma relacionada con los que nos rodean y con los contenidos de nuestra cultura. Es un reto ser conscientes de nuestros pensamientos y de su potencial. Pensar es una actividad fundamental para la persona.

Es lugar común en los debates sobre educación considerar que la educación básica debería permitir al menos desarrollar "las cuatro erres", que son: "Reading, wRiting, aRithmetics y Reasoning". Esta cuarta R, pensar, ha ido ganando en importancia en la sociedad en la que vivimos. Nunca como ahora las personas se han tenido que enfrentar con tantas situaciones en su vida que requieren aplicar el pensamiento (ámbitos laboral o profesional, de la propia salud, de las relaciones interpersonales, del autoconocimiento, también de la espiritualidad) . Pensar más y sobre todo pensar mejor es también una necesidad -como Sócrates intentó en su tiempo- para crear una sociedad mejor.

Recuerdo que en sus conferencias sobre aprender a pensar Josep M. Terricabras, con su estilo enérgico e irónico característicos, comenzaba diciendo: "No hay que enseñar a pensar, ya sabemos pensar". No puedo estar más de acuerdo con la segunda parte de la frase, sí, ya sabemos pensar. Sólo añadiría un matiz a la primera parte: Creo que se tiene que facilitar el aprender a pensar, porque de lo que se trata es de aprender a pensar bien. Y pensar bien no es algo que venga dado, hay que aprenderlo y ejercitarlo. Ya Balmes en su Criterio ponía en primer plano la importancia de pensar bien para afianzar el criterio, destacando las dificultades y problemas que puede traer el pensamiento cuando no está adecuadamente ejercitado.

Hablando muy en general y sin entrar en detalles, los currículums habituales deberían facilitar la ejercitación del aprender a pensar en los "procedimientos" de las materias y/o en espacios y tiempos específicos. Muchos son los beneficios de trabajar con alguno de los muchos programas específicos para aprender a pensar, en la consecución de esta finalidad de aprender a pensar bien. Ejemplos de algunos programas específicos, entre otros, son el PEI de Feuerstein o el PAI de Marian Baqués. Los educadores que trabajen con estos u otros programas podrán tomar más conciencia de los procesos involucrados en el pensar bien, de las diferentes modalidades de pensamiento y de la naturaleza dialéctica del pensar. Los educandos podrán adquirir más vocabulario sobre el pensamiento, tomar también conciencia de las diferentes tipologías de pensamiento y de cómo aplicar el pensamiento a diferentes situaciones de la vida. La relevancia de los contenidos y procedimientos aprendidos en la escuela está en que sirvan para la vida, sea en los ámbitos laboral, interpersonal, social, religioso ... Trabajar el pensamiento en la escuela, la cuarta R, es trabajar en esta dirección. El objetivo es aprender a pensar bien en la escuela para pensar bien también en la vida.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Salinger o la prefiguración de una generación


Hay libros que son un testimonio. Así me lo parece el libro de Salinger "El guardián entre el centeno" (The catcher in the rye). Es un libro que hemos trabajado con los estudiantes del Seminario de primero de Psicología en Blanquerna. Los compañeros profesores lo habían elegido porque describe aspectos psicológicos de la personalidad de un adolescente y en este sentido es muy rico en descripciones psicológicas. De todas formas quisiera compartir una lectura alternativa, más allá de estos interesantes aspectos psicológicos.

Salinger, nacido en 1919 y fallecido en 2010, escribió este libro, el más leído (65 millones de ejemplares), en 1951. El relato explica el retorno a escondidas de un estudiante a Nueva York donde vive su familia, una vez expulsado del internado prestigioso en el que estudiaba. Está escrito en primera persona, como explicando todo lo que le va pasando por la cabeza en las situaciones que va viviendo.Parece que la base del relato serían unos apuntes que un psiquiatra habría hecho escribir al protagonista. El estilo narrativo es realista con la descripción de la vida en el internado, de sus compañeros de habitación y sus comportamientos, su familia, las costumbres sociales de la vida Estadounidense ...

Los temas que va tratando: la hipocresía de las costumbres, la cara oculta de la vida en los internados, la faceta menos desinteresada de los profesores, la sexualidad sin tabúes y con un lenguaje directo, la problematización de las relaciones entre sexos, la homosexualidad, la prostitución, el alcoholismo, el suicidio etc. El tema recurrente es la denuncia de la falsedad y la hipocresía de las costumbres de la clase media norteamericana que empezaba a entrar en los felices 50's. Este estilo de vida tradicional propio del comunitarismo de raíz calvinista que se había, en buena parte, ahorrado la cara oscura de las dos grandes guerras. El carácter del protagonista es impulsivo y lleno de ansiedad, con reacciones de disgusto por todo y casi para con todos. Juzga a todo el mundo y sólo se salvan algunas figuras que el protagonista idealiza: su hermano muerto, su hermana pequeña, unas monjas católicas que iban con una cestilla a pedir caridad para los pobres... Sin embargo la religión convencional con sus manifestaciones (enterramientos), la ve también llena de hipocresía y la considera separadora de las personas: al personaje le parece que la religión separa personas en ese contexto multirreligioso estadounidense.

El libro fue muy criticado cuando salió por el lenguaje vulgar que utilizaba, y la referencia abierta y explícita al alcohol, la prostitución, el deseo sexual, ... Tampoco debían ser fáciles de digerir las críticas constantes a las costumbres y la aparente inconsistencia del personaje, criticando a todos y no asumiendo ninguna responsabilidad. Esto en un entorno cultural protestante-calvinista, y con un protagonista de una familia acomodada. Ahora bien el libro no es inconsistente. De hecho aparecen una serie de temas colaterales muy coherentes: El psicoanálisis, la fascinación por las filosofías orientales, la protección de la imaginación infantil, la crítica a las costumbres y a la moral tradicional, ... Salinger quizás se quedó solo en su tiempo, tal vez pasó por trastornado (un poco lo parece por la idealización que hace de la figura de su hermano pequeño muerto prematuramente y la tendencia a culpar a todo y a todos sublimando su muerte), sin embargo unos años más tarde (los 64-65 en el campus de Berkeley, el 68 en París, etc ...) una generación entera tomó este programa como propio. Con sensibilidades diversas y fenómenos nuevos claro (Rock and Roll, drogas más fuertes que el alcohol y el tabaco, estilo en el peinado y el vestido ,...). Digamos de paso que esta es la generación que actualmente dirige las sociedades actuales. No es extraño pues que recomienden el libro a los adolescentes, porque es un retrato de la vida interior de la adolescencia de una generación. El libro se puede entender pues como la prefiguración de una generación.

La metáfora del guardián entre el centeno hace referencia a una visión del protagonista en la que salva de caer por un precipicio niños que juegan y van cayendo. El protagonista (catcher) va, uno a uno, salvando estos niños de su destino de ser engullidos por la sociedad. Esta dimensión de "salvar" las personas para crear una sociedad alternativa con los valores del romanticismo, con la creencia en la bondad natural del ser humano, esas ganas de huir y crear una sociedad con unas bases nuevas, fue unos años más tarde la ilusión movilizadora de toda una generación que se llamó "hippie". Este es el propósito del libro: proporcionar conciencia, salvar la infancia, entendida como autenticidad, pero también con la característica falta de responsabilización por los problemas.

Salinger es un testimonio: Aunque el cambio generacional se dio unos años más tarde de la publicación del libro, mucho antes, a principios de siglo según Toulmin, ya había el bagaje cultural, científico e ideológico (Darwin, Freud, Einstein, ...) para desmontar lo que se ha denominado la Modernidad en su versión tecnocientífica y pragmática y los mecanismos sociales que llevaba asociada de defensa de unos status-quo determinados. A principios de siglo pues todo estaba listo, pero las dos guerras mundiales hicieron esperar a que toda una generación estuviera en disposición de asumir este programa y proceder al supuesto desmontaje. Las figuraciones y ansiedades casi psicóticas del protagonista se hicieron reales en toda una generación, aunque la deriva contracultural pronto fue asimilada por la cultura dominante, lo alternativo pasó a ser oficial. Dicen que el asesino de Lennon llevaba el libro de Salinger bajo el brazo.

viernes, 16 de diciembre de 2011

La excelencia universitaria, una oportunidad

(Artículo publicado en La Vanguardia. Jue. 15/12/2011)


No es un reto nada fácil para nuestras universidades estar en los primeros puestos en los rankings internacionales. El modelo “Barça” no es fácilmente transportable a la universidad donde las distancias en presupuestos, indicadores de producción científica, premios Nobel formados en la universidad, etc. están muy condicionados por la historia y la tradición. Harvard o Columbia, hoy por hoy, quedan lejos. No vamos a entrar en detalles, pero también hay algunas variables en nuestro más rígido modelo que no ayudan. Hemos de abandonar el reto? De ninguna manera! 

ESADE e IESE, que están entre las mejores escuelas de negocios del mundo, nos muestran que la dirección a seguir puede consistir en realizar apuestas sectoriales. La visibilidad global de estos prestigiosos centros, además de su buen hacer, es posible porque hay un entorno, en este caso empresarial e innovador, donde escuelas-empresas se retroalimentan mutuamente. En esta línea contamos con otros “clusters” ya existentes como es el caso de las ciencias “Bio” -Biomedicina, Biotecnología-. Este “cluster” relaciona, mediante una institución coordinadora y promotora de la investigación e innovación como es Biocat, facultades de Medicina, hospitales, laboratorios farmacéuticos, y otras instituciones vinculadas con la salud. Otro “cluster” es el correspondiente al ámbito de las tecnologías de la Comunicación, con iniciativas como el 22@, y uniendo ingenierías, parques científicos y tecnológicos, infraestructuras de investigación e instituciones y empresas relacionadas con la comunicación. Estas apuestas de competición-colaboración proporcionan a estos “clusters” una visibilidad global. 

Hay otros ámbitos que, por nuestro bagaje, tienen también un gran potencial. Algunos ejemplos son: Arquitectura, que se puede relacionar con otras ingenierías de la construcción y –como dice Rifkin- con energías renovables!; Diseño, que se puede relacionar con la industria, el arte y las vanguardias artísticas; Cultura, con las industrias culturales y el sector editorial; o Deporte, que puede tener en el Barça su particular banderín de enganche. Estas apuestas, fundamentadas en valores sólidos existentes, más talento e innovación y la colaboración público-privada, pueden estirar de sectores económicos ya importantes de por sí e incidir además en otros como pueden ser el turismo o el ocio. También es imprescindible ser referentes en Educación, ámbito en el que destinamos muchos recursos y que puede unir instituciones educativas, de formación profesional y universidades. 

Todos estos “clusters” citados no serían viables sin unas buenas Universidades, que además se pueden retroalimentar de ellos. Seguramente no hay otro camino que el de la excelencia y visibilidad global. En este sentido es un buen síntoma que ocho universidades catalanas tengan el reconocimiento como “Campus de Excelencia Internacional” por parte del Ministerio de Educación, entre ellas recientemente la Universidad Ramon Llull. Enhorabuena a estas universidades! 

Estas apuestas bien coordinadas constituyen una verdadera estrategia de desarrollo regional, que puede ser también una referencia global. Además, en la medida que incide positivamente en sectores económicos, puede ser un elemento decisivo para salir de la crisis. 

Josep Gallifa 

Catedrático de la Facultad de Educación Blanquerna