viernes, 1 de julio de 2011

Necesidad de un nuevo humanismo desde la ciencia y la técnica (2).

Artículo publicado en CatalunyaRaligió.cat. Lun, 6/06/2011

En continuidad con la entrada anterior, y a propósito de la ciencia y la técnica y la necesidad de un nuevo humanismo, me ha llegado el último número del "Journal of the Center for Coordination of Research" de la FIUC, que es la Federación Internacional de Universidades Católicas. Forman parte de esta federación universidades católicas de todo el mundo organizadas en diferentes asociaciones regionales como la FUCE (Federación de Universidades Católicas Europeas). La FIUC tiene su secretariado en París coordinado por la eficaz y atento secretario Pr. Mgr. Guy-Réal Thivierge. Puede parecer curioso el uso del término "regional" referido a un continente, pero este es un signo más de la universalidad de la Iglesia Católica. 


En el último número hay un artículo del Dr. Miquel Gassiot catedrático emérito del IQS-Universidad Ramon Llull, que fue rector de esta universidad, titulado: "El conocimiento científico y la tecnología suponen un nuevo humanismo". Gassiot, que en su forma de razonar aplica la lógica más estricta bien propia de un científico, comienza exponiendo que el período de crecimiento científico y tecnológico de la humanidad supone sólo el 0,015% de la historia humana. Realizando un recorrido por esta reflexiona sobre cómo las grandes preguntas de la humanidad han estado presentes a lo largo de toda su evolución, y como siguen siendo de total actualidad en nuestro siglo XXI. Esto le lleva a dejar  fuera de duda la vocación humana a la trascendencia y a poner de manifiesto las dificultades para dar respuesta a estas preguntas desde la ciencia y la técnica, que suponen este período relativamente tan corto que hemos comentado.

Gassiot quiere superar la mentalidad materialista y "cientificista" cuando comenta "cuántas veces los científicos nos maravillamos por los resultados de nuestras investigaciones y sacamos conclusiones que van más allá de las técnicas empleadas". Siguiendo la encíclica Caritas in Veritate el Dr. Gassiot recoge que: "No hay desarrollo pleno ni un bien común universal sin el bien espiritual y moral de las personas consideradas en su totalidad alma y cuerpo" (76). "El absolutismo de la técnica tiende a producir una incapacidad de percibir todo aquello que no se explica por la pura materia. Sin embargo todos los hombres tienen experiencia de tantos aspectos inmateriales y espirituales de su vida. Conocer no es sólo un acto material, porque lo conocido esconde siempre algo que va más allá del dato empírico "(77). 

Esto le lleva a argumentar sobre la necesidad de un nuevo humanismo basado en la Esperanza. Recoge citas de Juan Pablo II y Benedicto XVI sobre la Esperanza y entiende pues la Esperanza como "germen para enfocar nuestra vida de otra manera, con entrega a los demás, evitando centrarse en poseer y competir y centrarse en el ser más que el tener ". Tanto el conocimiento humano como la tecnología necesitan y están buscando un nuevo humanismo que, para ser vigoroso, debe apoyarse en la Esperanza. Finalmente Miquel Gassiot expone que, tal y como de forma profética anuncia la conclusión de Caritas in Veritate, "Dios nos da la fuerza para luchar y sufrir por amor al bien común, porque Él es nuestro Todo, nuestra mayor esperanza".

http://www.catalunyareligio.cat/blogs/jgallifa

Por una tecnología al servicio de las personas

Artículo publicado en CatalunyaReligió.cat. Lun, 30/05/2011

Necesitaría algo más de justificación lo que voy a escribir pero la Ilustración, y en general la Modernidad, que surge de los ideales liberales del siglo XIX, pusieron énfasis en la importancia de la tecnología para el progreso de la humanidad. Un progreso que a menudo era visto como ilimitado y emancipador. Así la ciencia y la tecnología se justificarían por sí mismas como portadoras de este progreso y fundarían una especie de nueva cosmovisión que algunos han denominado "cientificismo". Fue la nueva bienvenida al pragmatismo y a las visiones materialistas. De una forma supuestamente neutral aquellas visiones deberían ir sustituyendo la sabiduría de las tradiciones religiosas y espirituales. Aunque muchos hoy creen haber superado este marco mental, no es tan claro que sea así, ya que la fuerza de aquellas ideas sigue persistiendo con fuerza en la mente del hombre contemporáneo. Ante esto nos podemos preguntar: ¿Es la tecnología por sí misma deshumanizadora o bien puede tener sentido humano? Puede tener alma la tecnología?

Asistí hace unos días "Exporecerca jove" que se realizó en La Salle-Universidad Ramon Llull. En esta muestra algunos jóvenes muy activos de la ESO y el bachillerato presentaban durante unos días en unos stands sus trabajos de investigación. La mayor parte de los trabajos eran ideas innovadoras de tipo tecnológico para solucionar algún problema medioambiental, urbanístico, de salud, ecológico, etc. Fue interesante comprobar el talento que tiene alguna gente joven para encontrar soluciones innovadoras a los problemas. De paso quiero decir que no creo demasiado en esto que a veces se dice de que los jóvenes de hoy están menos preparados. Es una formación, quizá diferente, pero en algunos casos puede que incluso sea bastante mejor que la que tuvimos nosotros (no vale juzgar desde donde estamos ahora).

En la inauguración de aquella Exporecerca, el Director General de la Salle Miguel Angel Barrabeig daba algunas claves para la formación de los ingenieros en su institución que me parecen relevantes: La primera idea es que los jóvenes deben aprender Ingeniería o Arquitectura actuando, haciendo, resolviendo problemas ... Por eso es importante estimular la creatividad y talento de los jóvenes y ofrecerles entornos donde puedan desarrollarlos. La Salle es una institución que desde hace años-explicaba el director-apostó por crear estos espacios para aprender haciendo, con instalaciones, laboratorios, recursos adecuados, ... junto a profesores que ayudan y estimulan el aprendizaje y la actitud creativa.
La tecnología tiene una apariencia a veces deshumanizadora.
Pero eso no es todo, debe haber-decía Barrabeig-propósito, es decir saber para qué es importante lo que hacemos. Y aquí entra el ser de la persona: Lo que se haga debe ser relevante para hacer más cómoda, más fácil, o más realizada la vida de las personas. Es decir que el ser de la persona puede estar también en el centro del trabajo de un ingeniero o arquitecto. En el centro de la tecnología puede haber también la consideración y la promoción del ser de la persona. Así pues puede haber una tecnología con alma!

Si lo pensamos bien debemos reconocer que también para que se dé nuestro progreso como personas debemos actuar con propósito. No nos podemos quedar esperando que todo se nos resuelva sin hacer nada. Actuar con propósito significa tener también esa actitud de querer mejorar a través de la acción. Querrá decir seguramente también-claro-que cometeremos algunos errores, pero en levantarse y continuar hay una parte importante del aprendizaje de la vida, ¿no?. De esta actitud saben los ingenieros con alma y les podrá ser útil en su proceso como personas.

Lo tienen muy claro en La Salle desde hace años y, de manera muy natural, lo tenían también claro estas nuevas generaciones de estudiantes que participaron en la Exporecerca jove.

Recordando a Paul Ricoeur

Artículo publicado en CatalunyaReligió.cat. Mar, 24/05/2011

Revisando los blogs de compañeros de CatalunyaReligió me he encontrado con temáticas e ideas muy interesantes y sugestivas. A propósito de la visión de los cristianos como minoría creativa, idea que propuso el cardenal Joseph Ratzinger y recogida por Josep M. Carbonell en su blog, he recordado un hecho que se dió cuando Paul Ricoeur estuvo en nuestra Universidad Ramon Llull hace unos 10 años (que rápido pasa a veces el tiempo!).

Paul Ricoeur estuvo entre nosotros para recibir el Doctorado "Honoris Causa" a propuesta de la Facultad de Filosofía. Fue un acto relevante, que contó con una "Laudatio" por parte del Dr. Andreu Marquès, que el propio Paul Ricoeur agradeció y elogió, y también con la magistral lección de Ricoeur, un discurso de revisión de su obra. El acto transcurrió tal como estaba previsto y llegó la hora del almuerzo. Participaron en el almuerzo entre otras personas el rector Gassiot y algunos miembros del claustro de la Facultad de Filosofía. Recuerdo el decano Dr.. Jaume Aymar, el secretario Vicente Igual, el Dr. Marquès, el profesor Josep M. Via-Taltavull,..  La animación de la conversación estaba asegurada. En aquella época yo hacía de vicerrector. A veces uno tiene esos momentos de privilegio como es el de poder participar en una comida con una de las mentes más brillantes del siglo XX!.  Me quité la pereza de mi francés, un poco oxidado, y presté toda la atención.

En un momento dado la conversación derivó hacia hablar del papel desde cristianos en la vida pública, tema que solía plantear el Dr. Gassiot. Paul Ricoeur dijo más o menos: "Lo que los cristianos no pueden pretender de ninguna manera es querer tutelar el espacio público. Los cristianos somos una minoría. Una minoría ... significativa”. Cuando terminó de pronunciar la última palabra, tengo la imagen grabada y la puedo recordar como si fuera ahora, cambió totalmente su expresión de la cara y estalló en una sonrisa abierta. Como si hubiera encontrado la expresión exacta de lo que quería decir. La aperiencia seria y hierática, el rostro de apariencia cansada del hombre de edad avanzada, cambió completamente y se le iluminó la mirada, mostrando una expresión rejuvenecida, totalmente desconocida para nosotros hasta ese momento. Como si de golpe hubiera redescubierto el sentido profundo de lo que acababa de decir y la relevancia de decirlo en el contexto en el que estaba.

Más tarde me pregunté por esta risa feliz. Porque debería de haber sonreído el serio y prudente filósofo? Ya veis que me preguntaba por algo tan poco preciso como es la hermenéutica de una sonrisa de un pensador del que se acostumbra a interpretar la palabra. Pero me parecía una risa relevante. La reflexión que hice fue que la idea de los cristianos como minoría debían devolver Ricoeur al sentido de lo que es ser minoría cuando de pequeño vivió en una familia protestante en la católica-laica Francia.  Ahora en el espacio público incluso los bloques mayoritarios son minoría, nadie tiene ya la hegemonía. La risa nos decía pues algo así como: ya lo veis nadie tiene la hegemonía, yo ya lo sabía desde hace tiempo!

Por otra parte por su natural formación anglosajona y estancia en los USA convivió con el multiculturalismo o multi-confesionalismo en el espacio público.  Quizás la sonrisa expresaba también la pequeña victoria de los modelos multiculturales en nuestro mundo, que ya entonces se empezaba a dibujar. Pero debemos señalar que dijo "significativa". Creo que lo dijo viendo también los cristianos desde fuera, es decir desde la perspectiva del espacio público entendido como terreno de juego. Este carácter significativo, proveniente de la historia de Europa que él conocía tan bien, puede ser reconocido en nuestro tiempo también desde fuera, incluso desde laicidad. Ahora bien, parecía decirnos, si se pretende tutelar el espacio público nada de nada, saldrán de nuevo los mecanismos ancestrales de oposición que la propia historia ha generado. Es decir el espacio público es visto como irremediablemente plural y con posibilidad de que sea realmente neutral.  La sonrisa de Ricoeur y la idea de minoría significativa expresan desde una visión exterior una idea muy parecida a la que Ratzinger expresaba desde dentro sobre los cristianos como minoría creativa.

Fue pues la lección de toda una vida resumida en un instante sobre cómo Ricoeur creía que los cristianos deben estar en el espacio público. Poniendo palabras y siguiendo con la (sobre)interpretación: No se trata de dejar de lado las convicciones, pero debemos recordar que según como se afirmáran tal vez despertarían de nuevo la sospecha de querer tutelar el espacio público. Junto a la convicción tiene que haber por tanto la persuasión, el diálogo, el reconocer y considerar el interlocutor, el querer colaborar, comprender y aceptar también cosas, proponer, argumentar, razonar, con respeto por las convicciones discrepantes. Dialogar no significa renunciar eh?! Ahora bien el espacio público ha cambiado y ahora todo son minorías. Un cierto multiculturalismo es inevitable. Por historia y tradición en Europa y por tal y como han ido las cosas finalmente, en estos tiempos a los cristianos -pensaba Ricoeur- se les puede considerar minoría significativa. La lección de Ricoeur complementaria a la de Ratzinger.  Es tiempo pues para ser creativos!

Las obras colectivas

La imaginación y "la imaginación al poder"

En este enlace se puede visualizar mi participación en el debate del programa Para todos la 2 tratando el tema de la imaginación (15/6/2011) a propósito del movimiento del 15M:

Sobre el ocio como posibilidad de realización personal

En este enlace se puede visualizar la mesa redonda en el programa Para todos la 2 sobre el ocio (2/3/2011):


El talento de la gente mayor

Empiezo el blog recuperando algunos artículos que me parecen interesantes y que son todavia actuales. Este que sigue lo escribí pensando en la gente mayor. Esta visión la he de agradecer a los amigos Jaume Jané, Montserrat Sarri i Mario Cugat, y a la gente mayor activa de la FATEC (Federació d'Associacions de Gent Gran de Catalunya). El artículo está escrito en catalán: 

http://paper.avui.cat/article/dialeg/142246/talent/la/gent/gran.html