miércoles, 30 de mayo de 2012

Cómo el modelo de universidad española ha contribuido al laicismo (Continuación)


Continuamos la reflexión. Estábamos en que hasta los años 20s. o 30s. no hubo en España conciencia de la necesidad de reforma de la Educación superior.

Efectivamente en 1930 en su libro "Misión de la Universidad" Ortega y Gasset criticó el exceso de especialización y el peso excesivo de la dedicación a la investigación teórica en la Universidad española y denominó como "nuevo bárbaro" al titulado universitario muy especializado pero sin una visión del mundo. Recordó los orígenes de la Universidad en la baja Edad Media y como sí que en aquellos inicios el conocimiento estaba enmarcado dentro de una -diríamos ahora-cosmovisión. Pedía pues una reforma de la Universidad para formar un ciudadano y un profesional "culto" en la línea de otros modelos universitarios europeos, y lo hacía, sin lugar a dudas en su caso, en nombre de una bien entendida Modernidad.

Ni que decir tiene que en las situaciones de regímenes autoritarios, bastante frecuentes en España, el control del régimen sobre las universidades estatizadas contribuyó al aislamiento de la institución universitaria de la sociedad. Ahora bien la exclusión de la Religión estaba sin embargo tan arraigada que ni regímenes dictatoriales "nacional-católicos" cambiaron esta situación. Una vez una dinámica institucional o funcionarial está creada no es fácil cambiarla. Quizás muchos profesores en su vida privada eran ya católicos, quizás tampoco había demasiada conciencia de que hubiera ningún problema...

Desde la perspectiva de la Iglesia parece que prácticamente sólo la Compañía de Jesús fue pronto sensible a la necesidad de implicarse en la Educación superior, participando así de la dinámica de otros países. Creó la Universidad de Deusto en 1886, o también otros centros como el Observatorio del Ebro (1904) y el IQS (1905 en Roquetes /1916 en Barcelona). La creación de otras universidades católicas como la Universidad Pontificia de Salamanca, creada por la Conferencia Episcopal Española, es de 1940 (un siglo más tarde que la Universidad Católica de Irlanda, por ejemplo) aplicando el modelo de una Universidad Católica en cada país, como tiene aún Portugal hoy. El Opus Dei creó en 1952 la Universidad de Navarra. Es decir que hasta los años 40 o principios de los 50 no se da la creación sistemática, por mínima que sea, de universidades y centros universitarios de la Iglesia en España, a los que se puede añadir la creación de muchas escuelas de maestros, escuelas de formación empresarial como ESADE o IESE o de Ingenieros técnicos ya con visión universitaria como la de la Salle, que se había iniciado a principios de siglo como escuela de formación técnica.

En la Universidad pública ha habido naturalmente movimientos renovadores a lo largo de los años. Aquí cabe citar por ejemplo la creación de universidades "autónomas" (UAB, UAM), haciendo referencia a la recuperación del ideal de autonomía presente en otros modelos de Universidad europea. Otra cuestión es si estas universidades fueron realmente autónomas o en cambio terminaron con el tiempo siendo muy parecidas a las otras en cuanto a la dependencia estatal. Hace unos pocos años el presidente de la CRUE (Conferencia de Rectores de Universidades Españolas) reconocía a propósito del proceso de Bologna: "Es necesaria una reforma de la Universidad española, lo estamos haciendo muy mal" decía públicamente.

Hasta la democracia reciente, con el traspaso de las universidades a las autonomías y con la creación de universidades privadas, no se introdujeron elementos para la evolución del modelo. Todo sea dicho, con relativos pocos años, y recientemente con el esfuerzo de Bologna, ha habido un avance significativo, sin embargo sin superar el "gap" respecto modelos de otros países (lo digo con cariño por la universidad pública donde yo también me he formado). En cualquier caso la presencia de la Teología y la Religión en la Universidad pública sigue siendo anecdótica. El modelo de la especialización tecnocientífica, acompañadas, cuando se da de un humanismo agnóstico combativo con la Religión, se han ido extendiendo. Seguramente ha contribuido la asociación de los años de la transición: Religión-régimen autoritario no democrático versus lucha democrática y libertades. Naturalmente esto ha tenido con los años una gran influencia en las mentalidades de los estudiantes, los profesionales, y al final de una parte significativa de la sociedad española.

Hoy es más y más importante la Educación universitaria, ya que casi la mitad de cada generación pasa por la Universidad. Son las personas que acaban teniendo puestos de responsabilidad y liderazgo en la sociedad. En la universidad pública ha pesado y pesa aún la inercia de las circunstancias históricas, las apologéticas contrapuestas, que han contribuido a crear una sociedad dual con unas élites intelectuales, en general, alejadas de la Religión en un país de tan fuertes raíces cristianas ... Y además sin demasiados elementos, ni tampoco excesivo interés, por dialogar. Una auténtica lástima ¿no creen?

domingo, 20 de mayo de 2012

Cómo el modelo de universidad española ha contribuido al laicismo (primera parte)


En la entrada anterior comentábamos tres versiones de la Universidad moderna y como España históricamente había desarrollado su sistema universitario bajo el influjo del modelo Napoleónico. Recordemos que esto quiere decir que la Universidad es concebida como una agencia más del estado, quien regula todos sus aspectos relevantes. Nos podemos preguntar a continuación: ¿Porqué se adoptó este modelo?¿Cómo ha ido evolucionando? Y también: ¿Qué consecuencias ha tenido en la Educación superior y en la sociedad?

Para responder estas preguntas debemos razonar con un poco de perspectiva histórica. Debemos situarnos en el siglo XIX y observar el fenómeno desde la perspectiva del influjo de las ideas asociadas a las revoluciones liberales. Habría que desarrollar con más detalles lo que voy a decir, analizando las disposiciones legales y matizando diferentes momentos y sensibilidades pero, "de facto" y para simplificar, parece como si históricamente el liberalismo moderado y el tradicionalismo monárquicos hubieran convenido por un lado que las órdenes religiosas podían dedicarse sin más problema a la Educación básica, siguiendo naturalmente unos programas marcados por el estado y contribuyendo así a la "Educación nacional". Otra manera de pensar y de actuar (!) fue la del liberalismo radical que sabemos que fue, por decirlo rápidamente, muy "anticlerical". Al final, a diferencia de lo que pasó en la Educación básica, las visiones de la versión liberal-radical se impusieron en la Educación superior, tal vez por imitación del modelo de la vecina e ideológicamente influyente Francia.

Ahora bien, como se podía imponer la versión radical en la Universidad si, al fin y al cabo, fueron regímenes relativamente cortos durante el siglo XIX? Esto sólo es explicable si tenemos en cuenta los siguientes factores:

-La Universidad no era tan importante como ahora. Se trataba básicamente de formar a los funcionarios que requería el estado. Pensemos por ejemplo como la revolución industrial de Cataluña se realizó totalmente al margen de la Universidad. O bien recordemos que hasta el 1837 Barcelona no tenía Universidad, ya que se había trasladado a Cervera. La sociedad dinámica y moderna iba por un lado y el estado, y con él la Universidad, por otro.

-Por otra parte la Iglesia española seguramente no estaba muy interesada en la Universidad. Podríamos extendernos aquí y dar algunas pruebas de este cierto desinterés. Hay que tener presente que era una época diferente a la de ahora, y quizás pensaban que con una Educación básica religiosa en los primeros años infantiles, en un contexto muy católico como era la sociedad española de entonces, ya era suficiente para mantener la religión durante toda la vida. Así pues la Educación superior del S. XIX quedó en manos de las universidades estatales. Recordemos también que la Iglesia, por su parte, tenía los Seminarios. Al César lo que es del César, deberían de pensar.

Esta división hizo que las elites funcionariales estatales se formaran en un entorno de "neutralidad", mientras que la formación de los Seminarios estaba reservada a los sacerdotes y religiosos. Dos tradiciones con muy poco contacto y diálogo y, lo que es más significativo, con apologéticas totalmente contrapuestas! Con esta división, por otra parte, no hubo demasiado debate de cómo debía ser la Educación superior. Esto contrasta con la situación de otros países europeos, con otros modelos de universidad, donde a finales del siglo XIX y a principios del XX hubo un intenso debate sobre la Educación superior, algunos aspectos del cual destacamos en entradas anteriores. Aquí hasta llegar a la Mancomunidad con alguna aportación de Eugeni d'Ors y en el conjunto del estado hasta 1930 con Ortega y Gasset no hubo demasiada conciencia de la importancia y necesidad de reforma de la Educación superior.

lunes, 7 de mayo de 2012

Consideraciones en el momento de escoger estudios universitarios


En estas fechas son muchos los jóvenes que se plantean escoger estudios y entrar a la Universidad. También son muchos los padres pendientes de esta decisión dándoles apoyo y los tutores y educadores orientándolos. Se trata de una decisión importante para la persona, ya que seguramente marcará su futuro profesional, aunque puedan haber oportunidades posteriores de reconducir o modificar esta primera decisión.Quien más quien menos se ha encontrado alguna vez con jóvenes que preguntan o con padres que te piden un consejo sobre cómo orientar sobre los estudios de los hijos, especialmente son los padres de mi generación que tienen los hijos en edad preuniversitaria y universitaria.

Decir ante todo que ya se sabe que la Universidad no es la única opción, que está también la FP y que es también una opción a considerar. Sin embargo la Universidad es una buena opción para el futuro ya que abre la puerta a las profesiones intelectuales que requiere la sociedad del conocimiento en la que estamos. Trataré pues de la elección de estudios universitarios, también porque es el ámbito que más conozco.

Para simplificar haremos un paralelismo con el acto de sembrar (símil de la parábola del sembrador): Para que crezca un árbol vigoroso y robusto es necesario primero una semilla adecuada (que ya tiene el potencial del árbol que un día será) y luego la tierra adecuada que reúna las condiciones para facilitar el crecimiento.

El nivel de la semilla es lo que podríamos denominar el elemento vocacional que todos tenemos. No hay nada más inadecuado y poco satisfactorio que estudiar para una profesión para la que uno no está interesado o motivado. Cuando estudiaba matemáticas muchos compañeros decían: "no me quiero dedicar a la enseñanza", que era la salida más habitual y es finalmente a lo que han acabado dedicándo la mayoría. La profesión es una parte de realización muy importante en la vida, es mejor pues que, si puede ser, sea también una fuente de realización personal. Siempre, pero sobre todo cuando uno es joven, hay que intentarlo!

Y ¿cómo se puede conocer la propia vocación? Hay varios aspectos aquí: Uno es el "¿qué me gustaría ser?". Es decir aquello de "qué quiero ser cuando sea mayor". Hay personas que desde muy pequeñas ya lo saben. Son los menos casos, pero los hay. Lo más habitual sin embargo es que hay que elegir y decidir entre varias opciones, teniendo en cuenta muchas variables y eso a veces hace más compleja la decisión final. Para ello hay información sobre estudios y sobre salidas profesionales, que afortunadamente hoy está muy al alcance en las web, o en las sesiones informativas de las universidades.

Otra dimensión es el "¿Qué me gusta estudiar, qué materias se me dan mejor?" Todos tenemos capacidades y talentos diferentes y en la carrera uno tendrá que pasar muchas horas estudiando y trabajando en unos contenidos concretos. Es mejor, por tanto, hacerlo con materias que a uno le gusten, ¿no? A veces se tienen intereses amplios y a uno le gusta más de una cosa. Así pues puede ser un procedimiento adecuado descartar estudios que son un "no" seguro, y dentro de los posibles "sí" valorar los "pros y contras". Conviene no perder de vista la profesión que hay detrás, la formación que uno quiere recibir, el "¿qué me gusta?", Y también el "¿para qué sirvo?".

Porque otro aspecto a considerar es "¿Para qué sirvo más? ¿Cómo podré ser más útil a la sociedad? ¿Cuáles son mis cualidades personales? "Por ejemplo si una persona tiene habilidades relacionales será más adecuada para ella una profesión de contacto interpersonal y de relación que no una profesión más solitaria y mental. Una persona, en cambio con habilidades técnicas y científicas, podrá elegir una profesión de ingeniería o ciencia donde pueda manifestar su potencial. Una persona que quiere ayudar a los demás una profesión relacionada con la salud, la educación o el servicio a la comunidad, etc. Esta dimensión se ve a veces mejor desde fuera. Por eso es tan importante el diálogo con los padres y educadores. Este diálogo sólo se puede hacer en un clima de confianza y respeto por la decisión de los hijos, pero teniendo en cuenta todos los elementos que están implicados y las consecuencias de las decisiones. A veces los hijos no quieren estudiar lo que les gustaría a los padres, y este diálogo pone a prueba la confianza mutua. Un clima de diálogo padres-escuela/instituto también puede contribuir a hacer una buena elección.

Un efecto colateral de la crisis actual es que seguramente no hay que elegir estudios sólo porque "si escojo esta carrera seguro que tendré trabajo". Los comienzos profesionales finalmente no son fáciles seguramente en ninguna carrera. El trabajo ya vendrá, lo importante en la edad de estudiar es formarse en lo que uno le gusta, su vocación. Con perseverancia se alcanzan con el tiempo los objetivos deseados. Por otra parte algunos se pueden preguntar: "¿Y si me equivoco en la elección?" A veces después de un primer año uno se da cuenta que lo que ha escogido no es lo que quería. Aquí hay que tener presente que un año no es tan importante, que siempre se puede cambiar. Ahora bien, las decisiones que se van tomando van orientando el futuro: escogiendo un camino se descartan otros.

Vamos a la otra dimensión importante, que a menudo no se tiene tanto en cuenta: La tierra que ha de hacer crecer la semilla. Una vez que ya se sabe el "qué" viene un aspecto también importante que es "donde". En Cataluña hay una amplia oferta universitaria, con propuestas de universidades muy diferentes. Aquí también hay que hacer un discernimiento antes de decidir por matricularse en una universidad u otra. No es recomendable escoger por variables de comodidad, como por ejemplo "la facultad está cerca de casa". Puede ser aconsejable hablar con familiares o amigos que hayan estudiado en una u otra universidad y tener una opinión directa de su experiencia. Las webs, cuando tienen finalidad propagandística, a veces dan unas expectativas que son diferentes de la realidad. Para escoger bien una institución se puede tener en cuenta, entre otras cosas, cuestiones como: el arraigo de la institución universitaria a la sociedad, la consideración en el ámbito profesional concreto, la facilidad de inserción profesional de los graduados, el prestigio de los profesionales formados en la institución, la calidad de la formación básica que luego ya se adaptará a las necesidades del mundo del trabajo, la calidad del servicio material y humano, las instalaciones y laboratorios, la red de contactos a partir de las instituciones donde se hacen las prácticas, el "networking" que uno desarrollará, etc.

Un aspecto que a veces pasa por alto es la importancia de la formación integral. Algunas universidades han desarrollado totalmente el paradigma de la universidad moderna y se han vuelto más y más especializadas, con poca consideración por la totalidad de la persona, y-digámoslo todo-a menudo con cosmovisiones muy materialistas y pragmáticas, que sostenidas por muchos profesores al final influyen en los estudiantes.

Yo ahora hablaría de los centros de mi universidad, convencido de que son una de las mejores opciones, pero no quiero que se diga que hago proselitismo. Lo que quería es sólo esto: dar algunos elementos básicos de discernimiento a los jóvenes, familias o educadores que están en este proceso de elección de estudios.

Para los que estéis en este proceso os deseamos una buena elección!

lunes, 30 de abril de 2012

Creu de Sant Jordi a Blanquerna

(Artículo publicado en catalunyareligio.cat. Lun, 24/4/2012)

El viernes 20 de Abril la Generalitat de Catalunya realizó el acto de concesión de las Creus de Sant Jordi del 2012. La Creu de Sant Jordi pretende distinguir a las personas naturales o jurídicas que, por sus méritos, hayan prestado servicios destacados a Catalunya en la defensa de su identidad o, más generalmente, en el plano cívico y cultural. En la edición de este año se distinguió la Fundación Blanquerna.

Es muy acertado que las Creus de Sant Jordi distingan, ya desde su creación, además de personas naturales, a personas jurídicas (instituciones, asociaciones, organizaciones ...) es decir a proyectos no sólo individuales sino colectivos. Es el caso de Blanquerna.Ya sé que puede parecer que elogiando Blanquerna, institución en la que hace 25 años que trabajo, hago un poco de autobombo, pero también es cierto que a veces no valoramos o no apreciamos suficientemente el significado que tienen los momentos de reconocimiento público objetivo, como lo es sin duda éste. Porque no lo debería compartir?

Seguramente ya se sabe, pero por si acaso no está de más recordar, que la Fundación Blanquerna es una institución de enseñanza universitaria, fundada en 1948 como Escuela de Magisterio de la Iglesia, dependiente del Arzobispado de Barcelona. Posteriormente se fusionó con las Escuelas de Magisterio de San Juan Bautista de la Salle y de San Juan Bosco y asumió el nombre de Blanquerna, la obra literaria y pedagógica de Ramón Llull. Blanquerna ofrece un proyecto integrador de formación universitaria de inspiración cristiana, de acuerdo con el Concilio Vaticano II y las orientaciones de la Santa Sede sobre Universidades Católicas del 1990. En 1988 se constituyó en Fundación Diocesana y fue reconocida como fundación privada benéfico-docente y sin ánimo de lucro. En 1990 fue una de las instituciones fundadoras de la Universidad Ramon Llull, donde tiene la titularidad de tres centros: La Facultad de Psicología, Ciencias de la Educación y del Deporte Blanquerna, la Facultad de Comunicación Blanquerna y la Facultad Ciencias de la Salud Blanquerna.

Con la Creu de Sant Jordi se le reconoce a la Fundación Blanquerna: "Su aportación a la comunidad educativa a partir de la fidelidad a unos valores humanistas, a un estilo de maestría y la vocación de servicio público desde la iniciativa social. Vinculada a la Universidad Ramon Llull, incide en ámbitos como la educación, la psicología, el deporte, la comunicación y la salud, en los que ha contribuido a formar buenos profesionales ".

Creo, y lo digo con toda la modestia, que Blanquerna es un ejemplo de institución diocesana que ha sabido encontrar una forma de estar en el complejo mundo de hoy. Lo hace con un estilo pedagógico consolidado por la experiencia de muchos años, y que configura su "marca". Un estilo pedagógico que quiere ser una traducción al mundo de la pedagogía universitaria de los valores evangélicos. Además se le reconoce a Blanquerna sobretodo que ha formado y forma buenos profesionales. Es decir que hay no sólo una presencia, que podría ser testimonial, sino también y sobre todo competencia. Una competencia profesional actualizada y en permanente evolución para responder a las demandas de los tiempos, para ofrecer una formación más y más útil a los estudiantes y que les otorgue una posición de ventaja para su futuro. Todo ello, destaca la Generalitat, con vocación de hacer un servicio público, como lo debe ser la auténtica Universidad. Y además desde la iniciativa social, que tiene su mérito, teniendo en cuenta que Blanquerna no cuenta con presupuestos públicos.

Esta distinción se suma al Premio Catalunya Educación 2009 a la Escola de Mestres Blanquerna en la categoría de instituciones que entregó el anterior consejero de Educación. Entonces Maragall dijo que Blanquerna había obtenido este galardón por haberse convertido "una referencia en la formación del profesorado". El conseller explicó que "la formación de los maestros que han pasado por Blanquerna tiene hoy día un gran prestigio y por ello, la institución recibe un reconocimiento a su servicio a la renovación pedagógica del país y a la catalanización de la escuela".

En pocos años de diferencia pues, ha habido dos reconocimientos de los diferentes grupos políticos que han gobernado y gobiernan Catalunya. Esto es un signo claro de arraigo en la sociedad catalana y de profundidad del proyecto universitario. El mérito es de muchas personas que han trabajado durante muchos años, algunas de las cuales ya no están entre nosotros. Sin embargo algunas personas han sido muy significativas y decisivas por su influencia en este estilo propio y en esta transversalidad e identidad de Blanquerna, sobre todo el Dr. Salvador Pié, que recogió el viernes la Creu de Sant Jordi como presidente de la Fundación Blanquerna. También es una buena ocasión para destacar la labor de los directores generales de estos últimos años: el anterior director general, Dr. Lluís Font, y el actual Dr. Andreu Ibarz.

Enhorabuena a todos los colegas de Blanquerna! Y a todos los lectores: buena fiesta de Sant Jordi!

lunes, 23 de abril de 2012

Sobre la violencia a propósito de la huelga general


Alguna otra vez he expresado que no quería entrar en cuestiones de opinión social y política, pero esta cuestión, aunque hayan pasado ya unos días, no me parece que se pueda dejar pasar, porque es lo suficientemente grave e importante. Me refiero a los episodios de violencia que se dieron en las manifestaciones de la huelga general del 29 de Marzo.

Primero dejar claro que naturalmente me parece bien que las personas ejerzan sus derechos a manifestarse. También decir que no entraré a valorar si la huelga general fue más o menos justificada, necesaria, etc. Me limitaré a comentar sólo el episodio de violencia.

Me resultó sorprendente su magnitud. En mis primeros años en la universidad, ya al principio de la democracia, recuerdo haber asistido a las asambleas que se hacían entonces para preparar "manis", aunque yo no era demasiado entusiasta. Los estudiantes mayores y expertos proponían hacer "piquetes de ataque" contra los "grises" (para los lectores más jóvenes: policía de entonces), pero al final todo quedaba en cuatro carreras, algunos morados, y alguien pasando la noche en comisaría que no lo pasaba tan bien, pero no recuerdo acciones violentas tan planificadas y contundentes como las que se dieron el 29 M: Rotura de cristales de los establecimientos con piedras y mazos, quema sistemática de containers de basura en plena calle, cortes del tráfico , rotura de mobiliario urbano ...No hubo agresión física a personas, al parecer, pero sí violencia verbal y destrucción de bienes, unos privados y otros que pagamos entre todos. Era una minoría, está claro, pero muy contundente en su forma de actuar.

Como sabemos la violencia es una respuesta posible también para los humanos, frecuentemente conducida por motivaciones nada empáticas ni altruistas. En el caso que nos ocupa el actuar a escondidas (con la cara tapada para no ser reconocido y responsabilizado por los delitos cometidos), la actuación gregaria en grupo, el sentido de "sentirse con el derecho" de ejercer estas acciones que se adivinaba de la determinación (por algún tipo de seguridad moral o ideológica), ... Todo ello aparece como una especie de "guerrilla urbana" perfectamente organizada. De todos modos hay un aspecto del fenómeno que lo hace singular: Parece ser que son las redes sociales que reúnen a personas diferentes que se apuntan flexiblemente a radicalizar manifestaciones diferentes (victorias del Barça, indignados, huelga general, ...). Estas personas curiosamente vuelven al día siguiente a una vida totalmente normalizada como si nada hubiera pasado y "hasta la próxima!" O "nos encontramos en el facebook". Es pues una forma de violencia posmoderna o "líquida", parafraseando Bauman.

De los análisis que se han hecho comentar que no parecía una violencia anárquica, sino muy planificada: los tiempos, los lugares, los movimientos ... Estaba preparada "ad hoc" para el evento, perfectamente diseñada, y era una acción contundente y puntual. Hay dos tipos de daño, uno el ya mencionado de los bienes privados y públicos, y el otro es el daño que causa a la imagen de Barcelona y en este caso de España: Las imágenes de las acciones contundentes barcelonesas fueron portada de la mayoría de los diarios internacionales, aprovechando el escaparate de Barcelona, ​​que es lo que supuestamente se buscaba. Aquí tenemos que decir: Cuidado que desde fuera eso se lee mucho peor de como lo hacemos desde aquí. Para nosotros son unas acciones aisladas, desde fuera se ve todo un país que no sabe como salir de la crisis y que está al límite de la desesperación. Sin duda las imágenes han aportado su contribución a crear desconfianza en los mercados, a subir la prima de riesgo, etc., tal y como vamos aprendiendo en esta especie de "economista de poca monta" que hay dentro cada uno de nosotros . Es decir que al final nos perjudica y no nos lo podemos permitir.

El tema es: ¿Tiene solución? Son adecuadas las vías de solución que se proponen?

No creo que contribuya a la solución hacer de esta cuestión alguna pequeña disputa política sobre quién es más permisivo o menos con los llamados "anti-sistema". No creo que nadie apruebe este tipo de vandalismo. La gran mayoría de personas que acudieron a las manifestaciones suponemos que tampoco. Cualquier división, falta de unidad, pim pam pum de siempre, debilita la unidad y puede alimentar la justificación de quien perpetra la violencia organizada porque "algunos lo ven bien". Los responsables son sólo los que cometen los delitos. Conviene también desmarcarse totalmente de estas acciones y aislar a los violentos. Ya sé que muchos tienen motivos para estar enfadados, pero no debería ser excusa. No podemos caer en la trampa de la que se alimenta esta violencia. Estaría bien dejar siempre bien claro y bien explícito que estas conductas no tienen justificación alguna y no representan a nadie. Por indignado que uno pueda estar, el salto hacia la violencia debería ser una línea roja para todos.

La solución seguramente no podrá ser sólo policial y judicial, como parece que se propone. La policía debe actuar para proteger bienes y personas, las leyes también, pero los que actúan así ya deben contar con que van contra el sistema y que se la juegan. Y cuando se llega a este nivel ya llegamos demasiado tarde. No soy ni mucho menos experto en temas policiales ni de seguridad, pero hay que investigar y tener información de quiénes son los que actúan, por qué motivos actúan, identificar el líderes, etc. La violencia tiene causas y propósitos. En este caso parece que se quiere representar violentamente un descontento general por la vía de radicalizar manifestaciones, capitalizando el espacio informativo y la interpretación de los hechos.

Ya se que puede parecer "naif" lo que voy a decir, pero además de aislarlos, hay que dialogar y convencer a los violentos de que ésta no es la vía. Hay que canalizar los conflictos, que existen en la vida social, hacia vías civilizadas y no violentas. Hacer ver las contradicciones de algunos que dicen que no creen en la representación pública y pretenden representarnos a todos. Ya sé que alguien puede pensar que al final la única respuesta efectiva es el endurecimiento legal y policial, pero más violencia, aunque pueda parecer democrática y justificada, no parece que por ahora haya resuelto el problema. El talón de Aquiles de esta violencia puede ser justamente el compromiso sólo puntual, líquido, ya que la adhesión de las personas y la unidad de acción, aunque sea momentáneamente intensa, es flexible, puntual y circunstancial. Se han de poder encontrar las grietas de las posibles justificaciones violentas en el diálogo en la vida habitual de estas personas. Hace falta una acción consciente de todos para desincentivar estas conductas incívicas y perjudiciales. No es recomendable pero "si os queréis indignar indignaos, pero no tanto!"

lunes, 16 de abril de 2012

Diferentes vivencias de la Semana Santa y Pascua


Para unos han sido unos días de vacaciones necesarios para desconectar y descansar de un largo trimestre. Para muchos en estos días también se ha hecho presente la dimensión de las tradiciones y las costumbres en las procesiones de Semana Santa, las "caramelles", las monas de Pascua del padrino, etc. Sin embargo lo más significativo de estos días para los cristianos ha sido-y es-revivir el profundo sentido religioso y espiritual que tienen. Estas tres dimensiones: vacaciones, tradición y costumbres y sentido religioso conforman, con diferentes acentos e intensidades, las diferentes vivencias de la Semana Santa, unos habrán vivido más una dimensión, otros las otras.

Que somos un país de tradición católica se hace en estos días, de una forma u otra, evidente. Los mayores recuerdan aún las Semanas Santas de antes donde el elemento religioso era inevitable y casi inescapable: ambiente de general gravedad, películas religiosas, inexistencia de elementos de diversión, etc ... Sin tanta intensidad, los elementos de la tradición se hacen presentes y se abren debates sobre si las fiestas en el espacio público deben tener un sentido religioso, o sobre la visión de la Semana Santa por parte de creyentes y no creyentes. Sin embargo se habla poco del sentido que hay detrás las tradiciones. Para los cristianos son unos días con un sentido profundo, con momentos centrales para nuestra Fe, que seguramente tenemos que saber explicar mejor a los cristianos alejados de la Iglesia y a los no creyentes, más allá de las respetables formas externas y costumbres. Las fiestas además de marcar el tiempo, son momentos que permiten una vivencia especial.

La Pascua es sobre todo libertad y redención. Los Israelitas celebran en la Pascua que Dios los liberó de la esclavitud de Egipto, y que iniciaron el Éxodo, con Moisés, cuando se dirigieron hacia la Tierra Prometida, hacia una liberación, marcada por el Alianza con Dios en el Sinaí. Esta existencia nueva no estaba exenta de riesgos y problemas.La Pascua recuerda aquella vivencia de recobrar la libertad por la voluntad del Dios único. Para nosotros los cristianos también la Pascua es liberación. Cristo venció la muerte, el límite último de nuestra condición humana en este mundo, y con su sacrificio último, por Amor de Dios, borró el pecado de la humanidad, el nuestro. Por este hecho el pecado y la muerte no tienen la última palabra, y Cristo restaura la humanidad caída.La Resurrección es el triunfo de la Vida sobre toda forma de muerte. Es por ello que nos alegramos y hacemos fiesta, sintiéndonos pues libres en el sentido más profundo.

Durante la Semana Santa y Pascua las fiestas tienen un máximo sentido religioso y permiten a los creyentes una vivencia espiritual. Respetando todas las formas de vivir las fiestas de Semana Santa y Pascua, no está de más remarcar su singularidad esencial para la vida cristiana.

Feliz Pascua!

lunes, 9 de abril de 2012

Qué nos dicen hoy las Confesiones de San Agustín?


El pasado martes en el Aula Magna del Seminario tuvo lugar la lectura de fragmentos de las Confesiones de San Agustín en el marco de la Misión Metrópolis, que se realiza en 12 ciudades europeas, promovida por el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización. No pretendo resumir ni hacer una crónica del acto, que tuvo muchos elementos destacables, ni tampoco sintetizar la Teología agustiniana. Sólo quisiera compartir què podemos entender que nos dice el San Agustín de las Confesiones al mundo universitario e intelectual de hoy. Es pues sencillamente escribir sobre el sentido que tuvo el acto en el que participamos.

Unas palabras sobre el desarrollo del acto: En primer lugar intervino el Sr. Cardenal y Arzobispo de Barcelona el Dr. Lluís Martínez Sistach, dando la bienvenida, hablando de San Agustín y contextualizando el acto en el contexto de la Misión Metrópolis. El Dr. David Jou realizó las diferentes introducciones a las lecturas del texto agustiniano. La lectura de los textos fue realizada con la magnifica dicción de Ester Romero y Francesc Figueras. Hubo también piezas musicales con música religiosa de compositores catalanes del siglo XX a cargo del pianista Vicenç Prunés, que facilitaban la reflexión entre lectura y lectura. También se iban proyectando en una pantalla algunas fotografías con obras maestras de todos los tiempos sobre San Agustín y con escenarios donde transcurrió su vida. El acto cuidó todos los detalles ... Se repartió también el Evangelio según Marcos editado por la Misión Metrópolis.

Vayamos al contenido: Ante todo decir que ya es bastante significativo que San Agustín (354-430) nos diga cosas que sean relevantes para el mundo de hoy, cuando vivió hace unos 1600 años! Pensémoslo por un momento: Sistemas filosóficos de hace cincuenta o cien años, que parecían definitivos, han quedado bastante obsoletos y parece que ya no conectan con la contemporaneidad. En cambio el texto de San Agustín al que nos referimos da la impresión de que podía haber sido escrito anteayer. Más allá de estar bien escrita (Agustín era maestro de retórica) alguna verdad debe tener esta experiencia interior cuando se nos hace tan comprensible y cercana, no? Vamos a comentar alguno de los aspectos clave:

El punto de partida de San Agustín es creer. Pero no se trata -como expuso el Sr. Cardenal- de una credulidad ciega, sino de la narración de la historia interior de un alma en lucha. Una búsqueda de Dios que se nos hace cercana porque se reproduce en la historia interior de muchas personas. El creer que nos presenta San Agustín no está opuesto al comprender. Nos expuso el Dr. David Jou como hoy el creer y el comprender se consideran antagónicos en lugar de en un diálogo complementario. Entender bien el dinamismo de este diálogo es, para el Dr. Jou, un elemento crucial en el mundo de hoy: En cualquier ciencia se empieza por creer y cuando se va comprendiendo se revisa lo que se cree y así comprender refuerza el creer. La perspectiva de Agustín es "creer para comprender y comprender para creer". Uno no puede ir sin el otro. Por otra parte el camino del creer, parece decirnos Agustín, no está exento de dudas, inquietudes y dificultades, y puede ser, como fue en su caso, una lucha interior.

Un segundo aspecto es hablar con Dios. Una parte significativa de las confesiones son la explicitación de esta experiencia de diálogo. Un diálogo con el Dios Creador, un diálogo que toma forma de diálogo personal. Además de oración esta conversación con Dios es también una búsqueda. Agustín hablaba con Dios, y al principio, inquietado por cuestiones vitales, por su experiencia humana anterior, por sus posturas intelectuales, le parecía que Dios no le acababa de responder. Sus inquietudes no se desvanecían y seguía la lucha interior y esta búsqueda de Dios. Agustín sin embargo no abandonó el diálogo con Dios, siguió hablando con él.

La experiencia central de las Confesiones es la manifestación de Dios. Este Dios al que San Agustín hablaba, en un momento dado respondió. Esta es la experiencia de la conversión. En Milán Agustín oyó una voz de un niño que repetía las palabras: "tolle llege", "toma y lee", y entendió que era una invitación a leer el Evangelio. Lo abrió y leyó una página y fragmento al azar: "Como corresponde a pleno día, obremos dignamente, sin orgías ni borracheras, sin lujurias ni desenfrenos, sin peleas ni envidias. revestíos de Jesucristo, el Señor, y no os preocupéis de satisfacer los deseos terrenales "(Rom 13: 13-14). Las palabras que Agustín leyó se manifestaron en aquel mismo momento en su alma, y ​​de repente todas sus dudas y preocupaciones se desvanecieron. Es la experiencia de la alegría y la satisfacción por la presencia de Dios. Es una cuestión no sólo racional sino de estado emocional. "he encontrado la verdad: la conversión, la alegría, la paz". Dios, a través de su Palabra, se manifestó. El alma cambió: "Y se hizo la luz dentro del corazón y Dios se me manifestó". La luz desvanece la oscuridad. La conversión es pues una nueva manera de entender la Palabra de Dios. Palabra que se manifiesta en el alma y se hace viva y real. El creer se ve reforzado por la comprensión de una experiencia transformadora.

Se trataron en el acto algunas cuestiones más, que expondremos brevemente, como la memoria: "Vos estabais en mí" dice San Agustín haciendo referencia a esta relación íntima con el Dios que se manifiesta también en el alma humana, y que Agustín identifica con el Dios de su recuerdo, inseparable de su autobiografía. El obispo de Hipona experimenta también la necesidad de comunicación y de compartir la experiencia religiosa. Y también como resultado expone la vivencia de la alegría y felicidad y la sensación de reposo del alma, de conexión con la dimensión de la eternidad. San Agustín hizo muchas otras aportaciones a la Teología como se sabe: la comprensión del mal, el Dios Trinitario ... Sin embargo se puede entender su religiosidad a partir de la vivencia de una espiritualidad forjada con el conocimiento y experiencia por un lado, y también por el contraste con posturas intelectuales y espirituales diversas de su tiempo: los gnósticos, los helenistas epicúreos , los maniqueos, los arrianos ... el Dr. Jou expuso cómo esta situación es muy parecida a la que se da en el mundo de hoy, que también tiene esta diversidad de posturas, unas materialistas, otras con sincréticas espiritualidades variadas, otras fundamentadas en religiones diversas. En este contexto del mundo de hoy la búsqueda espiritual de la tradición cristiana, el creer y comprender de San Agustín, se hacen transparentes y razonables.