miércoles, 23 de noviembre de 2011

La Universidades Católicas Europeas


Las Universidades Católicas son una realidad viva en todo el mundo. La constitución apostólica de Juan Pablo II "Ex corde Ecclesiae" comienza expresando la Universidad Católica "nacida del corazón de la Iglesia" y expone cómo, en esta Universidad, buscar la verdad en los diferentes campos de conocimiento se combina con la certeza saber la Fuente de la Verdad. Las Universidades Católicas tienen orígenes temporales diferentes, algunas se remontan hasta la misma fundación de la institución universitaria, otras se instituyeron una vez establecida ya la Universidad moderna, real o estatal, otras más recientes responden al impulso del Concilio Vaticano II o se han creado por circunstancias diversas en las últimas décadas. Unas están vinculadas a las Diócesis, otras a la Compañía de Jesús, otras a La Salle, otras a diversas instituciones católicas.También están las Universidades Pontificias vinculadas directamente a la Santa Sede.

En Europa la mayoría de estas Universidades están integradas en la FUCE (Federación de Universidades Católicas Europeas) de la que el antiguo rector de la Universidad Ramon Llull-Dr. Miquel Gassiot-fue su presidente. Un aspecto que preocupó al Dr. Gassiot durante su presidencia fue la diversidad de situaciones en los diferentes países en cuanto a la legislación, financiación por parte del estado, control estatal en aspectos fundamentales como son la expedición de títulos, la admisión de estudiantes, la selección de profesores o el funcionamiento de los órganos de gobierno. Estos son aspectos clave en la vida universitaria.

Así pues el Dr. Gassiot, con su entusiasmo característico, decidió estudiar en detalle estas situaciones diversas. Por eso trabajamos conjuntamente (yo entonces hacía de vicerrector) en un estudio que se basó en un cuestionario que contestaron los rectores de las Universidades de la FUCE. Pusimos en común toda la información en una Conferencia General en la Universidad Cardinal Stefan Wyszynski de Varsovia. Estos materiales permitieron la realización de la declaración de Eichstätt, realizada en la Katholische Universidad Eichstätt-Ingolstadt. Recientemente la revista Journal of Church and State ha publicado en forma de artículo esta investigación. Este artículo se puede consultar en:

http://jcs.oxfordjournals.org/content/early/2011/05/19/jcs.csr009.extract

Este estudio pone de manifiesto como en Europa hay una gran variabilidad de situaciones en el trato por parte de los estados a las Universidades Católicas. Algunos de los aspectos generales los pasamos a exponer resumidamente:

En cuanto al estatus jurídico de las Universidades Católicas, algunos países las tratan exactamente igual como a cualquier otra universidad pública o estatal de su territorio. En estos países las Universidades están plenamente integradas en el sistema de educación superior. Hay también países o regiones que tienen la figura del Concordato con la Santa Sede que regula el estatus legal de las Universidades Católicas del territorio. En otros casos las Universidades Católicas tienen o bien una legislación especial o bien son tratadas como universidades privadas. En Francia, salvo algún caso, como el de las Universités Catholiques del Ouest, de Lille o Lyon, el estado no permitía el uso de la palabra Universidad, excepto para las Universidades públicas y por ello se habían denominado como " Institut Catholique ". Las excepciones se fundamentaban en cuestiones de carácter histórico (El estudio citado contribuyó a que la situación en Francia comenzara a flexibilizar en este punto). Hay también las Universidades Pontificias bajo la jurisdicción de la Santa Sede, como hemos dicho. Hay, por otra parte, peculiaridades especiales como es el caso de que en algunos países (Portugal por ejemplo) hay una única Universidad Católica en todo el país, con varias subsedes, o al otro extremo en España, que con la legislación de Universidades privadas, hubo muchas iniciativas que siguieron el camino que inició la Universidad Ramon Llull, como primera universidad privada reconocida en España. También es interesante estudiar el estatus de los estudios de Teología en los diferentes países (lo dejaremos para más adelante en otra entrada de blog).

La situación financiera en general paralela a la situación legislativa. Mientras hay países (por ejemplo Bélgica, Holanda, Alemania o Polonia) en los que las Universidades Católicas reciben una financiación igual que la de las Universidades públicas, en otros países no hay ningún tipo de apoyo financiero por parte del estado en estas universidades. En España concretamente se tuvo que trabajar para conseguir igualdad de trato en cuestiones como becas para los alumnos, ayudas competitivas para la investigación de los profesores, las ayudas para bibliotecas o para servicios, etc. Esto lo recuerdan muy bien los Dres. Coll y Gassiot que tuvieron, como primeros rectores de la Universidad Ramon Llull, un papel fundamental en establecer con las administraciones diferentes (también la catalana) un marco de juego mínimamente equitativo. Esto dando por supuesta la que ha sido hasta ahora una total exclusión en la financiación básica. Es chocante que incluso en la laica Francia las Universidades Católicas, por razones de tipo histórico o el trabajo que se les reconoce, reciben aproximadamente un 30% de su presupuesto por parte del estado! Este dato contribuyó, por ejemplo, que universidades como Deusto o Navarra comenzaran a recibir más recursos de su comunidad autónoma.

No todo es simple, porque más financiación significa también más control en procesos internos y así, en alguna ocasión alguna de las Universidades Católicas que tienen tradición de ser consideradas como casi públicas, a base de tener los mismos sistemas de promoción de profesores, sistemas de gobierno, selección de alumnos, etc., todo ello ha llevado a que pueda parecer que la denominación como Universidad Católica sea sólo una cuestión histórica, pero no tenga nada que ver con el funcionamiento de la universidad, que es a todos los efectos como una universidad pública más. También hay algún caso de estos. En el artículo citado se estudia con detalle la situación de cada país.

La conclusión es que hay una gran diversidad y que ésta tiene una explicación en la tradición de cada país. Sorprende que en un Espacio Europeo de Educación Superior común haya tantas diferencias. La tradición de cada estado es lo que pesa. Pero ahora, una vez conocida esta diversidad y el valor de la presencia de las Universidades Católicas, nos podemos preguntar: Porque la situación es tan diversa? ¿Porqué los estados tratan tan diferentemente a  las Universidades Católicas?¿Qué lo puede explicar? En la próxima entrada de blog daremos un intento de explicación.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Antoni Brufau investido como Doctor Honoris Causa en el IQS

(Artículo publicado en Catalunya Religió. Mar, 2/11/11)


La semana pasada se celebró en el IQS la ceremonia de investidura como doctor honoris causa por la Universidad Ramon Llull del Dr.. Antonio Brufau Niubó. Haré unas reflexiones sobre el significado de este acto y otras sobre su relevancia.

En la universidad medieval el doctorado proporcionaba la autorización para realizar docencia en cualquier universidad. La utilización del latín como lengua común europea y la cosmovisión cristiana en la que habían nacido las universidades, facilitaban la circulación de profesores mucho antes de lo que se ha denominado como el Espacio Europeo de Educación Superior. En las universidades europeas de hoy en día, a pesar de la evolución de los conocimientos y a pesar también el carácter público o estatal de la mayoría de ellas, quedan todavía algunos aspectos que recuerdan sus orígenes como instituciones nacidas en el corazón de la Iglesia Un acto muy significativo en este sentido es el de concesión del grado de doctor "honoris causa". Recibir el doctorado "honoris causa" supone recibir el reconocimiento como doctor por la vía del honor más que por la vía habitual que bien podríamos denominar-parafraseando la expresión anterior-como "laboris causa". Son merecedoras de este reconocimiento personas, que por su trayectoria profesional o cívica, la universidad-a propuesta de alguna de sus facultades-quiera distinguir y honrar.

Se ha conservado en la ceremonia de reconocimiento de este grado honorífico un ritual especial del que no se suele conocer del todo sus orígenes y su sentido. La casi-liturgia de este acto nos recuerda muy claramente las raíces de la universidad, que las tenemos que encontrar en el hecho de que eran instituciones de la Iglesia, antes de que éstas se pasaran a ser reales y estatales. Un primer elemento es el traje académico formado por la toga, la muceta y puñetas, que es una evolución de los hábitos clericales de los doctores de las primeras universidades. Así por ejemplo Santo Tomás-dominico-enseñaba en diferentes universidades europeas, y es hoy el patrón de las universidades. El birrete es el signo distintivo del grado de doctor, y el elemento visible que simboliza este grado. El color del birrete, así como el de la muceta, indican la especialidad. En la universidad española: blanco para Teología, azul oscuro para Ciencias, azul claro para Letras, rojo por Derecho, amarillo para Medicina, etc. El color negro, muy elegante, corresponde al magnífico rector. El Dr.. Brufau estuvo investido con un birrete de color naranja que corresponde a una disciplina más reciente en la universidad como es la Economía. Este color parecido a color butano es apropiado para esta profesión que últimamente por la crisis económica hay que escuchar tanto, y era muy acertado para el caso ya que es casi el color corporativo de la compañía del Dr. Brufau. Al comienzo del acto se forma una comitiva colorista con el claustro de la Universidad, con los doctores más nuevos delante, los más antiguos o con cargos a la universidad detrás y con el rector, en nuestro caso rectora, al final de la comitiva. La diferenciación de colores indica la diversidad de disciplinas.

El acto se inicia con la entrada de la comitiva sin el doctorando, la rectora una vez leída el acta de nombramiento pide que se le vaya a buscar, lo que hace el profesor que lo patrocina en nombre de la facultad. Una vez el doctorando está en la sala, sin birrete, el profesor que lo patrocina hace una intervención elogiando los méritos del candidato. Acto seguido la rectora le entrega el título de doctor, le impone el birrete (signo de doctor), le entrega unos guantes blancos (símbolo de pureza) y un anillo (para sellar dictámenes profesionales). Finalmente le da un abrazo fraterno acogiéndolo así como nuevo miembro de la comunidad académica. El nuevo doctor hace un discurso y el rector realiza también una intervención final. Para cerrar el acto sale la comitiva académica, ahora ya con la incorporación del nuevo doctor. Participar en este acto como profesor, formando parte de la comitiva, proporciona una sensación de fraternidad e identificación con los compañeros de claustro, aunque sean de disciplinas muy alejadas y diferentes, la sensación compartida de que todos somos una universidad, que estamos unidos en la diversidad. Entrar sin el doctor reconocido y salir con él a la comitiva es el signo de acogida y de vínculo con el nuevo doctor con el que a partir de ahora nos une ese vínculo.

El IQS es el centro de la Universidad Ramon Llull que más había conservado esta tradición, incluso en tiempos cuando en muchas universidades se acostumbraba a prescindir de estos elementos de la tradición. Entre doctores honoris causa del IQS hay incluso dos premios Nobel! Cuando comenzó la Universidad Ramon Llull, aunque muchas universidades públicas iban perdiendo estos elementos rituales, adoptamos el estilo del IQS y lo adaptamos al conjunto de la Universidad Ramon Llull. En los primeros doctores honoris causa del IQS se han ido añadiendo muchos otros de todas las especialidades y de un indiscutible prestigio académico y / o social.

El Dr. Tricàs, decano de la IQS School of Management, hizo el elogio de los méritos del Dr. Brufau, exponiendo magistralmente su trayectoria profesional. En su lección como nuevo doctor el Dr. Brufau nos habló de las incertidumbres del contexto económico que estamos viviendo apuntando algunas claves y proporcionando algunas ideas para tratar de encontrar soluciones. No puedo reproducir aquí ni la lista de los méritos indiscutibles del candidato ni tampoco su  discurso completo. Tampoco citaré las aportaciones del magnífico discurso de la rectora. Recogeré sólo algún aspecto del discurso del nuevo doctor que me parece muy significativo.

Entre las aportaciones del Dr. Brufau, en cuanto a la situación de la economía mundial, nos habló de una triple incertidumbre provocada por: los cambios en la gobernanza mundial en un nuevo equilibrio internacional, los problemas relacionados con la energía y el medio ambiente y los cambios que se están produciendo en el seno de la sociedad. Muy significativamente en su reflexión sobre los aspectos energéticos, apostó por encontrar alternativas al petróleo, fomentando las energías renovables. Teniendo en cuenta que preside una compañía petrolera-Repsol- es todo un signo de hasta qué punto hay una necesidad de cambio de modelo energético. Para la salida de la situación de incertidumbre y crisis apuntó algunas ideas: Innovación, talento y globalización y en concreto más Europa. Insistió en que hay que apostar por el talento, saber distinguirlo, encontrarlo, estimularlo y reconocerlo para incentivar la innovación. El talento-dijo Brufau-es el rasgo distintivo que puede aportar Europa en el mundo globalizado de hoy. Seguramente muchos aspectos otras áreas del mundo pueden hacerlos igual o con más eficiencia que nosotros los europeos. El valor añadido nuestro debe ser la innovación basada en el talento. Tenemos que ser audaces y creativos-dijo al terminar-. Unas muy interesantes reflexiones y propuestas en un entorno muy apropiado.

Pensé que en ese acto se estaba uniendo lo antiguo con lo nuevo: el viejo ritual de la Universidad europea, con el conocimiento más nuevo de la Economía como respuesta a los problemas actuales y futuros. Esto me llevó a pensar también que el diferencial del talento europeo, por el que apostó el Dr.. Brufau, necesitará para que se pueda desarrollar del alma europea. Y el alma europea, como nos recuerda el ritual del doctorado honoris causa, tiene raíces cristianas. Seguramente que para que este viejo árbol que es Europa vuelva a producir frutos deberá volver a alimentarse de sus raíces.

lunes, 3 de octubre de 2011

Sobre la Sagrada Família y el libro de Armand Puig

(Artículo publicado en catalunyareligio.cat. Mar. 27/09/2011)


No parece que queden muchos años para desmentir el tópico que se dice cuando una obra se alarga más de lo debido de que "tarda más en terminarse que la Sagrada Familia". Casi como un milagro se alza sorprendentemente el templo que nos ha legado el genio creador de Gaudí, continuado con el trabajo y la perseverancia de muchas personas durante muchos años. Podemos estar satisfechos y agradecidos! Situada en medio-y en diálogo-con la ciudad moderna, convirtiéndose en emblema y simbolizando sus más nobles ideales, la Sagrada Familia es una de los hitos más relevantes de la máxima elevación del espíritu humano. Ahora a nosotros nos toca comprenderla, interpretarla y capitalizar su potencial para que se realice aquello por lo que fue concebida por su creador. Nos toca también saberla explicar. En este sentido el libro "La Sagrada Familia según Gaudí. Comprender un símbolo "de Armand Puig, nos puede ayudar de una forma muy notable. Ha sido una de las lecturas de este verano que más he aprovechado, ya que el libro es, además, todo un tratado de conocimientos bíblicos, teológicos y litúrgicos, que ayudan a comprender el simbolismo gaudiniano y el significado profundo de la su obra.

No pretendo resumir el libro de Armand Puig porque no quisiera ni minimizarlo ni ahorrar su recomendable lectura. Si quisiera presentar resumidamente algunas de sus cuestiones centrales y hacer alguna consideración.

Primero sobre la arquitectura coma definición del espacio. La Sagrada Familia es una genial articulación del espacio, sobre todo a través de las formas, pero también a través de los juegos con la luz-sombra. Efectivamente, la imitación de las formas de la naturaleza, tan característica de Gaudí, organiza el espacio, lo define y dirige y distribuye la luz. Por otra parte, y de manera relevante, las formas quedan ordenadas por la Geometría, que puede ser entendida como la expresión de las leyes divinas que explican las formas de la naturaleza. Es decir la Geometría, en la medida que permite entender lo que Dios ha inscrito en la naturaleza, sirve para conformar la obra de Gaudí, como en una continuidad en la colaboración con el Creador, lo que Armand Puig observa en consonancia con la Teología actual. Pero además la Geometría de Gaudí es la del hiperboloide y del paraboloide hiperbólico, figuras que son expresiones máximas de este orden sobrenatural. Además la ciencia y el cálculo gaudinianos han permitido hacer avanzar la arquitectura en esta apropiación del espacio con soluciones constructivas nuevas, como es el apoyo de la construcción con pilares formando estos arcos parabólicos desde abajo hacia arriba. En sí misma esta dimensión, digamos científica o arquitectónica de la Sagrada Familia es ya genial. Han hecho falta ordenadores potentes para hacer todos los cálculos. Los arquitectos que han sido responsables de la obra han alcanzado el propósito. Y ahora podemos contemplar la belleza sublime de este espacio.

Pero el espacio no es sólo un espacio bello y neutro, sino que está rodeado de significado. Y aquí entra una segunda dimensión, la sobrenatural. La Sagrada Familia es también un símbolo o si se quiere un conjunto de símbolos unidos, con una gran fuerza expresiva. Si el espacio era articulado por la Geometría, la otra dimensión que es el tiempo, la historia, el pasado y el futuro, están articulados por el símbolo. Y el símbolo se manifiesta en el gesto y en el detalle. Gaudí no deja nada a la improvisación, todo tiene un sentido preciso, cada pequeño detalle y también la síntesis de conjunto. Armand Puig explica cómo el símbolo actúa desde el primer momento en la concepción y realización de la construcción, da nombre a las piedras y finalmente determina los espacios. La materia recibe así una calidad espiritual. Gaudí entendió la Sagrada Familia como una iniciación al misterio cristiano. El simbolismo llama a la comprensión, hay que introducirse en él, por eso el templo es también un tratado de Teología y Liturgia, desde el Antiguo Testamento al Apocalipsis, desde los Evangelios a la cultura cristiana popular. Y además la Sagrada Familia no es sólo para los que saben, sino que atrae a quien entra, no hace falta que sea cristiano. El símbolo atrapa, cautiva ... Sólo hay que ver la composición de las colas de visitantes que se forman cada día para entrar.

La Palabra-decíamos-articula el gesto, da forma a la materia de la piedra, la singulariza y la ordena convirtiéndola en vehículo de lo sagrado. Armand Puig nos presenta el pensamiento de Gaudí que resumimos: Es preferible el pensamiento a la forma. La forma sólo apunta hacia lo esencial, lo recoge y lo integra. La forma sola puede escurrirse en la vanidad o caer en el elitismo (cartón piedra). El pensamiento sostiene y da alma a la forma. La Gloria sólo a Dios. Este pensamiento gaudiniano es para considerarlo bien. Y es que el legado de Gaudí no es sólo la creación de un templo, sino una propuesta de espiritualidad cristiana que se convierte en tan importante como la dimensión estrictamente arquitectónica. Ambas dimensiones están unidas.

Llegados aquí, reflexionaré sobre un aspecto, que podemos considerar como bastante importante, que es lo que nos ha llegado de que Gaudí tenía un genio fuerte, por decirlo de alguna manera. Tal vez podamos entender de forma diferente este aspecto de cómo lo hemos venido haciendo, es decir como un defecto humano. Para replantearlo pensemos por un momento en un diálogo imaginario entre Gaudí y un escultor. El escultor podría estar diciendo a Gaudí algo así como: "Maestro, quiere decir que este San José debemos hacerlo inclinado? Yo le propongo hacerlo bien derecho, así quedará mejor". GAudí: "No, debe estar inclinado hacia la Virgen María, así es como debe de estar"... "Pero quedaría mejor como yo le digo, con la vara florida, bien derecho". Gaudí finalmente: "Mire, hagalo inclinado como le digo yo, no tengo tiempo que perder". No quiero justificar con este ejemplo imaginario que esté bien ser expeditivo en el trato con los demás, pero este ejemplo quiere contribuir a entender como el creador Gaudí tenía la mano izquierda al servicio de la mano derecha ... Que también la piedra se debe cortar para poder darle forma. El cincel ejerce una acción si se quiere violenta sobre la piedra, y Gaudí era consciente de ello. Pero sin este golpe certero no habría podido expresar el gesto, el símbolo y el propósito superior al que estaba destinada.

Gaudí, volviendo al libro de Armand Puig, busca plasmar la Biblia, mediante dos movimientos espacio y tiempo que son uno. Espacio-naturaleza, tiempo-Historia, unión de tierra y cielo, la Sagrada Familia de Jesús y la Sagrada Familia celestial. Así como los cálculos geométricos han permitido a los arquitectos calcular la dimensión espacial, el libro de Armand Puig, que como Gaudí no deja ni un detalle sin tratar, permite comprender el símbolo y la propuesta de conjunto de Gaudí. Acabo expresando el convencimiento de que seguramente será un libro de referencia ante las decisiones de futuro que aún se tienen que ir tomando en la continuidad de la construcción y un libro para aprender a contemplar la Sagrada Familia, dejándose llevar por la belleza y el simbolismo, pero conociendo también el pensamiento que los articula y la propuesta que Gaudí nos hace. Esta propuesta nos habla hoy con un lenguaje claro y actual y se convierte en un legado que pide ser acogido. Así se cumplirá tal vez entre nosotros el propósito que el creador Gaudí imaginó.

martes, 27 de septiembre de 2011

Los jóvenes de hoy según Javier Elzo


Con el inicio del curso académico renovamos la ilusión y el contacto con los jóvenes universitarios, un contacto que nos enriquece y que nos interpela: ¿Quiénes son estos jóvenes que tenemos delante escuchándonos, a los que preguntamos, sugerimos y animamos al trabajo intelectual y académico?

Javier Elzo es uno de los sociólogos que ha estudiado a los jóvenes desde la perspectiva generacional.  A finales del curso pasado asistí a una conferencia suya en Blanquerna donde nos dio algunas claves interesantes para entender los cambios en los jóvenes de hoy. Paso a resumir muy brevemente algunas de sus aportaciones más singulares y a hacer una breve reflexión.

Primero decir que sus aportaciones se basan en el análisis de resultados de diferentes encuestas a los jóvenes: Jóvenes españoles 2010, BBA Universitarios 2010, Valores 2010, Jóvenes, valores y drogas 2006.  Los resultados de estos estudios muestran en primer lugar que los jóvenes no son una categoría uniforme, es decir que no hay una única forma de ser joven. Por otra parte si los tenemos que contextualizar respecto generaciones de otras épocas, los jóvenes actuales para Elzo: son pocos y hay muchos hijos únicos, la adolescencia (caracterizada singularmente por estar anclados en el presente) comienza antes y termina más tarde; usan las nuevas tecnologías para comunicarse (con los efectos negativos que pueden tener las opiniones anónimas negativas); provienen de muchas etnias y culturas de origen; viven en familias más frágiles; tienden a banalizar las drogas (cannabis, cocaína, alcohol) con mayor preponderancia del modelo nórdico de consumo y asocian alcohol a fiesta y a diversión nocturna y-en general-tienen más recursos materiales y educativos.

Comparando los resultados de las encuestas de 2006 y de 2010 Elzo encuentra que:

Ganan en importancia para las vidas de los jóvenes los amigos, el tiempo libre y la política y bajan el trabajo y la religión. Para los jóvenes con estudios primarios lo más importante es ganar dinero y trabajar y para los jóvenes universitarios lo más importante es la pareja, la vida sexual y la política. Contrariamente a lo que se dice los jóvenes de 2010 perciben menos amenazas que los de 2006, lo que Elzo ve como un signo de que los jóvenes están más acomodados, por eso nos advirtió que no nos engañemos con el 15 M: Ha bajado en general la pertenencia a asociaciones.  Esto hizo decir al ponente que, por los datos, parece que son pocos los que quieren cambiar la sociedad, aunque se vean más. Los jóvenes de ahora tienen más confianza, excepto en las grandes empresas y la Iglesia. El tema de la confianza varía un poco en Cataluña donde los jóvenes confían más en la prensa y menos en las fuerzas armadas, la Iglesia, las ONG, la política, las grandes empresas, la Unión Europea, la OTAN o la corona si los comparamos con sus semejantes del resto de España, son-podríamos decir-un poco menos confiados.

Respecto a las instituciones que merecen más confianza (2006) en los primeros lugares están las universidades, las escuelas y las ONG. Por otro lado los iconos de los jóvenes -detectados por Elzo- son en este orden: el dinero, la discoteca, el preservativo, el coche, la moda, una copa de alcohol, un libro ... Ponemos sólo los primeros, la lista es más larga pero ya vemos por donde van los tiros. Los problemas que han crecido en importancia para ellos son: la vivienda, la seguridad ciudadana y la inmigración.

Decíamos que los jóvenes no son iguales. Elzo elaboró ​​las siguientes tipologías atendiendo a la doble dimensión integración / compromiso: El 32% de los jóvenes pertenecen a la categoría integrado / normativo (alta integración), el 22% es retraido (integración pero con pasividad), el 19% pertenece a ventajista / disfrutador (pasividad, sentido de la fiesta), el 15% es alternativo (comprometido pero con baja integración) y finalmente el 11% sería incívico / desadaptado (poca integración, poco compromiso). Hay por tanto, a pesar de los tópicos, un buen porcentaje de jóvenes con alta integración.

Llegados aquí nos podemos preguntar cómo afrontará esta generación joven, un poco más adaptada y acomodada que generaciones anteriores, las dificultades y el realismo que requerirá el contexto de crisis en el que se encontrarán inmersos, sobre todo cuando acaben los estudios y deban hacerse cargo de su futuro. Ojalá salgan bien parados, pero es una dificultad objetiva cuando hay que pasar de la facilidad y la abundancia a un mayor esfuerzo y dificultad. Seguro que tendrán nuevas estrategias más relacionales y de uso de la tecnología y eso les hará estar más en consonancia con los tiempos que vendrán o en los que ya estamos.

Por otra parte, y ya viene siendo una constante en nuestro país entre los jóvenes, es una auténtica lástima la consideración que les merece la religión en general y la Iglesia en particular. Ya sabemos que no son todos, que también están los jóvenes de la JMJ, pero los datos sociológicos nos deben hacer reflexionar. Es un reto para todos, pero sobre todo para los que estamos en entornos universitarios o educativos el cómo llegar a estos jóvenes suficientemente adaptados pero con este estilo un poco descomprometido e individualista (ya sabemos que no se puede generalizar).  No parece que el estilo de vida actual ayude. Algunas posibles luces: El sentido de lealtad, la apertura al mundo, la importancia de la experiencia del presente que tienen los jóvenes de hoy pueden tal vez abrir brechas.  Además los jóvenes-dijo Elzo-buscan referentes ya que reciben mil inputs que no controlan y deben tomar decisiones rápidas. Necesitan buenos modelos y referentes que tenemos que saber proporcionar y hacer explícitos.

lunes, 19 de septiembre de 2011

La perspectiva generacional (2)



En escritos y reflexiones es común utilizar a menudo expresiones como: los ciudadanos de hoy, la sociedad actual, ... sobreentendiendo como si las personas fueran iguales y uniformes. Es un legado remoto de las revoluciones liberales y las ideas asociadas que estas llevaron. El igualitarismo, que en aquellos tiempos fue emancipador respecto al carácter de súbditos que tenían las personas en el Antiguo Régimen, se convirtió en uno de los motores de las dinámicas sociales. Sin querer tenemos este igualitarismo incorporado en nuestras comprensiones de la historia y de las dinámicas de la sociedad, como tantas otras cosas del pasado que siguen operando en las mentalidades del presente. Desde estos marcos se hace difícil tener en cuenta las diferencias que se producen entre grupos de personas que conviven en nuestra época, es decir tener en cuenta la perspectiva generacional. Y sin esta perspectiva no se pueden entender adecuadamente algunos interesantes fenómenos.

Así en Historia cuando se habla de generaciones se hace generalmente como si estas pudieran abarcar largos periodos de tiempo: La generación de los ilustrados, la generación del Romanticismo, etc.  Muy extrañamente interesa estudiar las diferencias entre personas que se puedan producir dentro de una misma época. Por otra parte son todavía pocos los sociólogos que han tratado esta perspectiva. Esto es explicable, tal vez, a partir de la comprensión del impacto omnipresente que tuvieron hace unos años las perspectivas marxistas, o economicistas en general. Pero esta carencia es, con la perspectiva de ahora, intelectualmente poco justificable.

Hay sin embargo otra forma, seguramente todavía poco explorada, de entender las generaciones. Ortega y Gasset, siguiendo Dilthey, definió más o menos una generación como: "un grupo de edad de hombres y mujeres que comparten una forma de existencia o un mismo concepto de vida, y que valoran el significado de lo que les pasa en términos de un mismo fundamento de convenciones y aspiraciones ". Esto quiere decir que las personas que viven en unos mismos tiempos tienen unas experiencias equivalentes y eso los lleva a visiones similares y dar significado a sus experiencias de formas similares. Sólo las experiencias compartidas dan lugar a generaciones, escribió Mannheim hace un siglo.

Y cuando se forman estas experiencias generacionales? Aquí hemos de recurrir a la Psicología. Muñoz Espinalt, que estudió el carácter humano de forma innovadora y original, decía que es en la adolescencia cuando se forma el carácter de la persona. Así pues, resumidamente, las experiencias generacionales de las que hablábamos serían sobre todo el resultado del impacto de las vivencias de los años de la adolescencia y primera juventud.

Un paso más: Y cuando dura una generación? Unos autores dicen que la duración de una generación es de 25 años, otros 40 o también 70 años. Estas largas duraciones serían coherentes con aquellas visiones más tendentes a la uniformización histórica de las que hablábamos. Ortega y Gasset cifra la duración de una generación en un tiempo concreto: 15 años. Se podrá argumentar: bien y porque no 14 o 17? De acuerdo, quizá pueda haber una pequeña flexibilidad. Pero la biología humana tiene unos marcos temporales biológicamente establecidos y parece que la dinámica de la renovación de la cultura (ideas, visiones) es aún más rápida. Algunos autores como Gardner la cifran en 10 años por parte de las mentes más creativas. Es razonable esperar que el grueso de una sociedad requiera de unos pocos años más. Estos aproximadamente 15 años deberían permitir que un grupo de personas en unas franjas de edad determinadas (adolescencia y primera juventud) estuvieran expuestas a un mismo tipo de experiencias. Así se constituirían las experiencias básicas de una generación.

Ya tenemos el marco interpretativo. La relevancia de entender así las generaciones es que hoy, tal vez como nunca antes, hay unas importantes diferencias en las experiencias generacionales básicas entre las personas. Espero poder ir explicando en próximos artículos (no sucesivos) las características de las generaciones de hoy y la importancia y relevancia de la convivencia y colaboración intergeneracional, así como el interés que tiene esta reflexión para la Religión.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Diálogo entre generaciones

Con el verano y las vacaciones aumenta el tiempo dedicado a la convivencia familiar y esto favorece el contacto entre generaciones. Quizás nunca como en el presente ha habido unas diferencias tan acusadas en las experiencias generacionales como las que hay entre los niños y adolescentes de ahora y las personas mayores que lo fueron en la época de la postguerra. ¿Debe, sin embargo, ser esto un obstáculo para el diálogo entre generaciones?  Esperemos que no.
La humanidad se ha desarrollado gracias a la transmisión de conocimientos y aprendizajes de generación en generación, lo que contrasta con la tendencia del mundo de hoy hacia el aprendizaje individual, por ejemplo, utilizando la red como fuente de información. La pregunta sería: ¿Podemos prescindir de la sabiduría y la experiencia de la gente mayor?  La respuesta: ¡no! Quizá la información más objetiva puede proporcionar aprendizajes relacionados con el saber y el saber hacer. Sin embargo hay una parte muy significativa del aprendizaje que tiene que ver con el aprender a ser. Y esta parte se aprende fundamentalmente del contacto humano en un contexto de afecto y de lazos familiares o de amistad. Aquí es donde resulta muy recomendable el diálogo entre generaciones.
El ser de la persona se entreteje en las historias familiares o en las narraciones llenas de vivencias y significado. Esto es lo que siempre hicieron los mayores: traer el pasado al presente, narrándolo, explicándolo, lo que favorece mecanismos humanos indispensables para la vida y para la felicidad personal: la atención, el saber escuchar, la actitud contemplativa, la imaginación, el valorar los pequeños detalles y la profundidad de las cosas sencillas. Ello requiere sin embargo calma, dedicación y tiempo.  Y el tiempo es el elemento que se puede dar en estos periodos vacacionales donde hay oportunidades para una convivencia más relajada.
Sería un error por parte de los mayores pensar que su experiencia no puede servir a las nuevas generaciones de los videojuegos y de la imagen. Muy al contrario el diálogo y la comunicación son más necesarios que nunca ante la abundancia de información. A pesar de las diferencias generacionales es imprescindible el diálogo intergeneracional.   
Josep Gallifa
Catedrático de la Facultad de Psicologia y Ciencias de la Educación y del Deporte Blanquerna.
Universidad Ramon Llull

Quién fué Francesc Sagrera


Francesc Sagrera (Breda, 1902- Moià, 1940) fue un sacerdote escolapio, que pese a su delicada salud, desarrolló un apostolado intenso que dejó una huella profunda en todos los que lo conocieron. Sus discípulos (así es como les gustaba autodenominarse) crearon una fundación que lleva su nombre para dar continuidad en el mundo de hoy a su mensaje y espíritu. Esta fundación inició hace unos años el proceso de beatificación de este Siervo de Dios, proceso que está haciendo su curso en Roma, impulsada sobre todo por su antiguo presidente el Sr. Isidre Prat. Quedan ya muy pocos discípulos y son de edad avanzada. Estos discípulos hace unos años me hicieron el honor de nombrar Presidente del Patronato de la Fundación. Escribo sobre Francesc Sagrera a propósito del traslado de toda la documentación sobre Francesc Sagrera que estamos haciendo desde la sede de la Fundación al nuevo archivo provincial de las Escuelas Pías de Cataluña. Esta semana pasada tuvimos la ocasión de visitar el archivo, con el P. Josep Liñan –secretario del Patronato-. El P. Joan Florensa, archivero provincial, muy amabemente nos mostró todas las instalaciones del nuevo archivo y pudimos valorar la buena organización de la documentación y el buen trabajo que se hace allí.

Sobre Francesc Sagrera se han escrito varias biografías (la del P. Solá, la de Josep Liñan, la de Carles Riera o la de Jaume Bayó son las más conocidas) También la Dra. M. Lidon Sanfeliu realizó su tesis doctoral sobre la actualidad de su pensamiento.

Presentamos a Francesc Sagrera: Es difícil sintetizar en poco espacio toda una vida, pero quisiera dar, para empezar, unas pinceladas sobre quién fue Francesc Sagrera y explicar también qué relevancia creo que tiene para la Iglesia de hoy. Para presentarlo, recojo algunas frases de personas que han hablado de él:

Mn. Pere Ribot, compañero de seminario, dijo que Francesc Sagrera era ... "Abierto, generoso, de palabra optimista, con una humildad natural que brotaba de todo su ser. La parte espiritual y sobrenatural era aún más evidente y más fuerte. "

Mn. Josep M. Aragonès tituló su reflexión: "El P. Francesc Sagrera, formador, Mestre Ungit".  Dice de él: "Lo que él sabía lo vivía, y lo que vivía en plenitud lo hacía vivir a sus alumnos, que poco a poco, llevados por la corriente vital y vitalizadora del maestro, se hacian discípulos suyos, seguidores de sus enseñanzas. Era un maestro que haciendo "sabios" sabía hacer y hacía personas "....  "...Santo lo era en todas partes, también en clase con los alumnos. Él se santificaba e introducía sus chicos en el camino del seguimiento de Jesús en la vivencia de su humanidad. El P. Sagrera fue un maestro ungido con el carisma del educador y con la unción sacerdotal, que le hizo ministro de la caridad de Cristo, le urgió a ser fiel seguidor y apóstol en bien del pueblo que tenía encomendado ".

El P. El P. Josep Liñan, uno de sus biógrafos más completos destaca de él algunas cualidades humanas: el sentido de la justicia y de la dignidad, la elegancia espiritual y la delicadeza, también que fue forjador de ciudadanos a través de su avanzada pedagogía. Dice de él: "Su espiritualidad era firme, al estilo de San Juan de la Cruz, a quien cita explícitamente, en sus numerosas cartas." ... "El P. Sagrera me impresionó desde el primer día por su equilibrio, por su manera de vivir, de hablar, de reír, de orar, de decir misa. Todos los novicios lo veíamos siempre coherente. Su muerte me impactó ... ... Vimos la gente que subía a rezar cuando estaba de cuerpo presente ".

El P. Jaume Bayó explica en el principio de su biografía sobre el P. Sagrera: "Cuando decidí hacerme escolapio y le digo al P. Josep M. Torrent, entonces Vicario General de la Diócesis de Barcelona, ​​ejerciendo prácticamente de obispo, me dijo:-Si tienes que ser como el P. Francesc Sagrera, de acuerdo, si no no te hagas escolapio-". El P. Bayó habla del hombre, del sacerdote, del escolapio, del educador, y de su apostolado a través de los Círculos de Estudio de la Federación de Jóvenes Cristianos de Cataluña. Dice de su sacerdocio: "El P. Sagrera se adelantó a lo que, al cabo de bastantes años, el P. Balducci, insistió en que de acuerdo que éramos educadores y religiosos, pero no podíamos dejar de lado el sacerdocio, tanto de cara a los alumnos como de cara a la sociedad. Era todo un sacerdote!. Cuando más ejerció su profundo sacerdocio fue, naturalmente, en los días de la persecución y básicamente en un epistolario que derrama por todas partes una espiritualidad profunda ".

El Dr.Carles Riera escribió una biografía para niños y hablando del P. Sagrera en primera persona dice: “… Poco a poco voy descubriendo el sentido de la vida: todo lo veo a través de Dios, comprendo como Cristo es el centro de toda la creación." "... El testamento de Cristo es el Amor y amor significa perdón y olvido. "

Ponemos también unas palabras del propio P. Francesc Sagrera.  Ante el dolor y la tristeza por los tiempos que le tocó vivir él afirmaba que quería como sacerdote y educador: "Forjar hombres de temple y de carácter, de convicciones firmes y arraigadas, de envergadura espiritual fortísima, y ​​que sean a la vez verdaderos apóstoles de la Verdad, encendidos de celo y ungidos de la caridad evangélica: simiente que fermentará y infundirá un aliento de vida nueva a la gran masa de vida informe y inadaptada que es la sociedad presente "(Agosto, 1932).

Hecha esta breve presentación nos podemos preguntar porque tenemos ahora que recuperar Francesc Sagrera. No se trata de idolatrar personas, pero si de reconocer y admirar los buenos modelos que Dios ha puesto en nuestro camino. El P. Sagrera es un modelo de sacerdote-maestro, de predominio de los valores del Espíritu en la pedagogía y en la vida. Pero, además, y de forma muy interesante, Francesc Sagrera nos permite hacer un puente con la Iglesia más viva de la segunda mitad de los años veinte y también de los años treinta. Necesitamos escuchar otra vez la voz de aquella Iglesia y conocer algunos de sus ideales y propuestas, que no se pudieron realizar del todo por como fué después la historia. Necesitamos esa voz para tener más perspectiva y así, tal vez, poder salir de tantos y tantos planteamientos basados ​​en esquemas demasiado influidos por lo que pasó después.  Seguiremos.